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Aulas innovadoras: el aprendizaje está cambiando

La rapidez con la que ha cambiado la sociedad ha obligado a docentes y alumnos a adoptar roles diferentes. El alumno debe ser responsable de su aprendizaje y enseñar a sus compañeros. El profesor debe aprender para enriquecerse como persona y profesi

Publicado en Histórico Reportajes
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Estudiantes-grado-INE


Son cerca de las 4:30 de la tarde y los alumnos de 3º de Primaria del Colegio Santa Rosa de Huesca afrontan los últimos momentos de la jornada. Es martes. El aula nada tiene que ver con cómo era hace 20 años. Los pupitres de dos con la silla anclada a la mesa y en dirección unánime hacia el profesor han sido sustituidos por mesas y sillas individuales, agrupadas en conjuntos de tres, en los que el grupo mantiene contacto visual con el docente, pero a la vez cada niño tiene a sus otros dos compañeros en frente. “Esta distribución favorece la concentración. Tres es un número con el que los grupos funcionan muy bien”, afirma la profesora. [Ver cursos TIC]

 

Interacción cara a cara, responsabilidad individual, interdependencia positiva y desarrollo de estrategias sociales son los cuatro elementos básicos que trata de asegurar el aprendizaje cooperativo. La clave de esta estrategia es “buscar el equilibrio entre el grupo. Cada uno tiene que aportar al grupo y ellos tienen que ser conscientes de que si su parte del proyecto falla, eso repercute en el grupo. Eso es fomentar la responsabilidad y la autorresponsabilidad. Es un trabajo compartido”, explica director pedagógico y coordinador de formación del centro concertado, Óscar Juliá Villacampa. [Ver cursos de Docencia] 

 

“La implantación del trabajo y evaluación por competencias implica el cambio metodológico”, explica Juliá, y junto al aprendizaje cooperativo, se encuentran procesos como el colaborativo -hay quien tiende a homologarlos y quien diferencia el sujeto (profesor o alumno) sobre el que recae la responsabilidad de diseñar y el control de las decisiones que repercuten en el aprendizaje-. Junto a estos procesos, la corriente marcada por la Teoría de las Inteligencias Múltiples o movimientos como Design for Change son muestra del cambio de dirección que ha experimentado la docencia al hilo del que ha experimentado la sociedad.

 

Al ser preguntado por las diferencias entre los alumnos de hoy y los de hace 20 años, Óscar Juliá Villacampa responde: “No sólo es el alumno, es todo en general. Se tienen otras vivencias y otras necesidades, por lo que indudablemente se tiene otras formas de afrontar la realidad: la cantidad de información que retienen los niños y cómo la reciben. En ese tipo de sociedad donde hay más movimiento, indudablemente, la forma de aprender es también diferente”.

 

Si algo ha actuado como catalizador de ese cambio es la tecnología. La potencialidad que encierran los avances experimentados en las comunicaciones y los métodos de transmisión de información, así como el desarrollo de programas informáticos y recursos tecnológicos han modificado los roles asignados tradicionalmente al alumno, el profesor y la comunidad.

 

Un agujero en la pared

 

1999. Faltaba un año para que se produjera el tan temido ‘efecto 2000’ e intercambiar una sola imagen llevaba al usuario toda una tarde. En India, en uno de los barrios marginales de Nueva Delhi, varios niños ven una computadora por primera vez. Ocho horas después estos mismo niños están navegando y enseñándose los unos a los otro como hacerlo. Fue el inesperado resultado de ‘Hole in the Wall’, experimento conducido por Sugata Mitra, profesor de Tecnología Educativa en la Escuela de Educación, Comunicación y Ciencias del Lenguaje en la Universidad de Newcastle.

 

El experimento se reprodujo en distintas ciudades de India y Camboya. Mitra no ha cesado en realizar ensayos con el ordenador como centro. Así, se ha preguntado si un grupo de niños de Kallikuppam, una aldea del sur de India, que sólo hablaban tamil podrían aprender la biotecnología de la replicación del ADN en inglés desde una computadora instalada en la calle. La respuesta se la dio una niña, después de dos meses en los que pese a no entender nada, no se dieron por vencidos: “Aparte del hecho de que la replicación indebida de la molécula de ADN provoca enfermedades, no hemos entendido nada más”. Tal y como declaró Sugata Mitra en su intervención en las TEDTalks, la clave fue el estímulo, admirar el aprendizaje.

 

El paso a un alumno responsable en parte de su educación y de la de sus compañeros sitúa al profesor en parte inspiradora, además de evaluadora, del proceso de aprendizaje. De ahí que la formación del cuerpo docente se haya convertido en uno de los aspectos más importantes del ámbito educativo, cuando se habla de etapas básica de educación. Los recursos disponibles son muchos y se adaptan a las necesidades y metodologías que se eligen en cada centro.

 

El procedimiento es sencillo. Un grupo de profesores de un centro recibe una formación, “en nuestro caso, en aquello que queremos ir implantando, ese trabajo por inteligencias múltiples, ese trabajo cooperativo”, explica Óscar Juliá Villacampa. Posteriormente, los docentes que hayan recibido esa formación lo pondrán en conocimiento del resto de compañeros de curso o de ciclo: “La idea luego es hacer la formación interna en junio para que la gente vaya desarrollando ideas durante el verano” de cara al próximo curso.

 

Dentro de este contexto se enmarca la propuesta formativa de la administración pública. Bajo el marco que ofrece el Instituto Nacional de Tecnologías Educativas y de Formación para el Profesorado, INTEF, los docentes pueden acceder a una red de recursos online destinados a su formación. [Ver otros cursos online para profesores] 

 

El aprendizaje basado por proyectos (ABP) es uno de las metodologías que utilizan los docentes a la hora de afrontarla adquisición de competencias básicas por parte de sus alumnos. INTEF ha propuesto como vía desarrollo profesional docente la apertura de los cursos online masivos y abiertos (MOOCs) ‘Aprendizaje Basado en Proyectos’ cuyo espacio principal de trabajo será la plataforma educaLAB. Esta modalidad de formación es una prueba experimental, por lo que no hay certificación ni reconocimiento de horas, pero se han establecido tres tipos de emblemas digitales -Docente Activo, Docente Evaluador y Docente ABP- que los participantes podrán recibir como una suerte de reconocimiento.

 

Además, la convocatoria para 2014 del INTEF pone a disposición del profesorado 9.485 plazas para formarse en cómo emplear las nuevas narrativas digitales en el aula, ayudar a que la lectura sea la herramienta transversal a todas la áreas o cómo hacer posible un ambiente coeducativo en el que la convivencia entre ambos sexos suponga enriquecimiento se prevenga contra los estereotipos y la desigualdad.

 

La aplicación en el aula de lo aprendido va poco a poco. “Todos los cambios en educación requieren de esfuerzo y tiempo por parte de los profesionales”, explica Óscar Juliá. El trabajo por proyectos implica elaborar el material que se necesita y hacer una planificación de lo que se va a trabajar con los alumnos, “pero claro el día a día de ese trabajo con los alumnos te puede llevar más o menos, por lo que el profesor tiene que llevarse trabajo a casa, pensar, diseñar y hacer lo posible por que ese proyecto vaya adelante”, arguye. 



Palabras ficcionadas y matemáticas para todos

Escuelas al aire libre

Escuela en la nube


Palabras ficcionadas y matemáticas para todos

 

La inclusión de las TIC en el aula como herramienta para canalizar el proceso de aprendizaje-enseñanza tiene su máximo exponente en la pizarra digital y dispositivos móviles. Sin embargo, usar la tecnología va más allá de interaccionar con pantallas táctiles.

 

Palabrajeandoes un proyecto colaborativo dirigido por Ramón Besonías, formador TIC y docente de Secundaria en el IES San José (Badajoz). Pensado tanto para alumnos de Primaria como Secundaria, unirse al proyecto es sencillo: inventa una palabra y una definición, hay que grabarse en vídeo y subirlo a YouTube, compartir la experiencia en su blog y en Pinterest (donde se subirán los dibujos representativos de las nuevas palabras). Por último solo queda unirse a la comunidad que Ficcionario tiene en las redes Facebook y Google+. El resultado, sin duda, inspirador. Porque qué podría ser “reparaje” sino “una máquina que lleva muchas herramientas para usar en el garaje”, o “equitatitú”, pues “un animal muy pequeño y muy salvaje, tiene pelos, es gordito, cuatro ojos, dos atrás y dos delante. Es de color azul con rayas amarillas, tiene forma triangular, caza gusanos e insectos”.

 

La puesta en práctica de proyectos colaborativos no sólo sucede en Primaria. AIMS Alternatives for Innovative Maths Study es un proyecto multidisciplinar dirigido a alumnos de 11 a 16 años. Siete escuelas de Rumanía, Francia, Italia, Holanda, Polonia, Grecia y España (IES Alonso de Madrigal, Ávila) asociadas para estimular al alumnado mostrándoles la conexión entre las matemáticas y la vida real. El producto final que busca el proyecto es un kit pedagógico con dos partes. El primero es un grupo de materiales adecuado a cada inteligencia de forma que se pueda motivar a los alumnos, especialmente los menos dotados, y estimular su interés en matemáticas. La difusión de los materiales se hará tanto a través de un blog como de forma material (DVD), el cual resulta muy útil en el aprendizaje integrado de contenidos y lenguas extranjeras (AICLE). La segunda parte se presenta como en forma de guía para los maestros con los métodos y estrategias para la enseñanza de matemáticas utilizando la Teoría de las Inteligencias Múltiples, con el objetivo de que sea utilizado por otros profesores.

 

Estos ejemplos ponen de manifiesto cómo la creatividad puesta al servicio de la educación puede dar resultados sorprendentes e incluso que ayuden a cambiar nuestro entorno. Design for Change es un enfoque basado en el Design Thinking. Su fundadora, Kiran Bir Sethi se basó en la disciplina conceptualizada por Tim Brown para desarrollar una corriente educativa, con un claro enfoque social. Siente, imagina, haz y comparte son los términos que establece como forma de alentar a los alumnos a cambiar el mundo, cambiando su entorno más cercano. Una corriente para la que “lo importante no es el resultado sino el proceso”, explica Nacho Alonso, practitioner de Design for Change España.

 

El ejemplo viene de los alumnos de 5º y 6º de Primaria del Colegio Montserrat. Debían identificar qué era lo que no les gustaba del entorno de su colegio y “decidieron mejorar la plaza de delante de la escuela”, explica Alonso. Después venía buscar soluciones. En este proceso los niños aprenden que no sólo pueden solucionar las cosas como a ellos les parece, si no que deben tener en cuenta la opinión de los demás. “Preguntaron a los vecinos del barrio y comenzaron a contemplar otras opciones. Convirtieron un espacio sin chispa en uno más agradable. Lo limpiaron, decoraron los árboles y pintaron juegos en el suelo con tiza”, concreta. Pero llegó la lluvia y el aire, y la decoración de los árboles se voló y los dibujos del suelo se borraron. “Esto no invalida ni mucho menos el trabajo realizado. Como he dicho antes, importa el proceso y no tanto el resultado por lo que la próxima vez ya saben que la tiza se borra”, apuntan desde Design for Change España.

 

El aspecto tecnológico en esta corriente surge una vez realizada la actividad. “En Design for Change, la tecnología es una herramienta más, que aparece cuándo grupos de trabajo ubicados en diferentes países establecen comunicación para compartir sus experiencias. Pero el sistema está pensado para que funciones con pocos recursos”, explica Alonso.

 

Escuelas al aire libre

 

La adaptación constante a nuevas necesidades y el empoderamiento de nuevos valores favorece la implantación de corrientes metodológicas que, pese a la experiencia acumulada en otros países de Europa, todavía no se habían puesto en marcha. Es el caso de proyectos como el de la Bosquescuela que se proyecta para el curso académico 2015/2016 en la Comunidad de Madrid, la primera de su clase en España que viene impulsada por la Fundación Félix Rodriguez de la Fuente.

 

Su objetivo es implantar y difundir un modelo en el que todas las actividades se desarrollan en el bosque, campo o playa. El proyecto español cuenta con la autorización de centro de la Comunidad de Madrid, pues es ubicará en algún lugar de la Sierra de Madrid, a falta de la licencia municipal que está en tramitación. Según afirma su promotor, Philip Burchner, “en los futuros centros BOSQUESCUELA el profesor se define como facilitador y en el juego libre los niños y niñas buscan las soluciones por sí mismos. La disciplina se entiende como la habilidad de mostrar esfuerzo intrínseco”.

 

Se prioriza la capacidad de elección de los alumnos, “qué elijan con quién, dónde y a qué quieren dedicarse” mientras se busca desarrollar las aptitudes del alumno en relación al sentido de pertenencia y respeto a la naturaleza, mediante la vivencia de experiencias reales en la naturaleza. Asimismo, se busca abordar la prevención de la obesidad, mediante las excusiones, lo que hace que los niños caminen unos tres kilómetros al día, o del acoso: “El diálogo y la comunicación se basa en los valores de la comunicación no-violenta. Todos los profesores se forman en esta metodología que tiene el enfoque en educar a los niños y niñas respetando su integridad y trasmitir valores como respeto, aprecio, paz, aceptación”, explica Burchner. 

 

La adaptación del proceso de aprendizaje-enseñanza es la forma en que responde el sistema educativo a los cambios que suceden en la sociedad. Óscar Juliá considera “la interrelación con la sociedad es mucho más ágil que la que había hace unos años” pero también “necesita un poco mirar hacia adelante todos en conjunto”. Se han puesto ejemplos en los que la palabra “colaborativo” da como resultado proyectos interesantes. Por su parte, Sugata Mitra al final de su intervención en la TEDTalks solicitaba la colaboración de todos para la construcción de la Escuela en la nube, una suerte de instalación en donde todos los recursos estuvieran en la nube “que permitiera a los niños adentrarse en nuevas aventuras intelectuales” y que asegurara un futuro para el aprendizaje. Instaba a quienes le escuchaba a crear entornos autogestionados de aprendizaje “en la escuela o fuera de ella”, aprovechando la facilidad de asombro y la capacidad para trabajar en equipo que reside en los más pequeños. Quizá la clave es la palabra “todos”.

 

 

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