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Asóciate y disfruta al máximo tu paso por la Universidad

Es la otra cara de la universidad, la que deja al margen los apuntes, los exámenes y las horas de clase. En España, miles de estudiantes ponen rostro al fenómeno del asociacionismo universitario, con multitud de grupos para todos los gustos: desde as

Publicado en Histórico Reportajes
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El movimiento de las asociaciones universitarias lleva ya más de dos décadas implantado en las aulas de los centros españoles, ya que fue en el año 1986 cuando nacía la primera asociación de estas características: la Asociación Progresista de Estudiantes Renovadores (ASPER), de la Universidad de Salamanca (USAL). Esta activa Asociación unió sus fuerzas en el año 1994 con la Asociación Universitaria de Estudiantes Progresistas (AUEP), fundada dos años antes, y dando como resultado la Coalición Unidad Estudiantil (UNE). Desde ese año, cientos de alumnos han unido sus voces en grupos de muy diversa índole ya sea por temáticas políticas o intereses comunes en arte, música etc. Tal es la importancia de este movimiento que la mayoría de las universidades incluyen en su programación académica diversas jornadas destinadas a analizar este movimiento.


 


Si agrupamos las asociaciones por tipos de estudios, éstas suelen estar ubicadas en Facultades o Escuelas universitarias concretas, aunque es frecuente que existan otras muchas dedicadas prácticamente a los mismos fines en centros y universidades distintas, ya sea a nivel provincial, autonómico, estatal e incluso internacional. Este tipo de asociaciones tienen cabida en cualquier disciplina académica, ocupándose de problemas específicos relacionados con los estudios que cursan los asociados, además de otras actividades culturales y de ocio. El Señor de los Dadillos, la Federación de Jóvenes Investigadores Precarios, la Asociación de Mujeres Científicas y Técnicas o el Club de Rol de la Universidad Autónoma de Barcelona (CRUAB) son sólo algunos ejemplos de las asociaciones disponibles en las Universidades. A continuación, Aprendemas.com pone a tu disposición un completo listado con los grupos más destacados así como un apartado en el que podrás conocer los pasos a seguir para fundar la tuya propia.


 


Contra el pensamiento único


 


Las asociaciones con reivindicaciones políticas parecen ser las más comunes en los centros universitarios y las que más éxito cosechan ya éstas juegan un papel muy importante en temas tan trascendentes para el sistema universitario como la reforma de la Ley Orgánica de Universidades o la implantación del nuevo catálogo de títulos de grado en base a las directrices del Espacio Europeo de Educación Superior (EEES). Temas como estos, que afectan directamente a los estudios y al futuro laboral de los universitarios, han supuesto que estas organizaciones asuman una labor muy activa promoviendo manifiestos y concentraciones multitudinarias en defensa de sus intereses.


 


En este sentido, el Sindicato de Estudiantes, una de las asociaciones más importantes de toda España, ha convocado una Huelga General, el próximo 13 de noviembre, como muestra de su rechazo hacia la nueva Selectividad, el Plan Bolonia y la reciente reforma de la Formación Profesional. Esta asociación, funciona a nivel estatal con asociados procedentes tanto de la educación secundaria como de la universitaria. Su trabajo no se limita a las reivindicaciones exclusivamente relacionadas con los problemas educativos ya que abarca cuestiones políticas y sociales. Se autodefinen como “una organización de clase y de izquierdas” y su campo de acción más activo es la calle desde la protesta pacífica.


 


En la misma línea, la organización la Federación de Jóvenes Investigadores Precarios lucha, desde su creación en abril del 2000, por la mejora de las condiciones laborales de los jóvenes investigadores, la dignificación de la profesión, la lucha por la eliminación de toda clase de becas que encubren puestos laborales y la elaboración de propuestas de cara a mejorar la situación de la ciencia y el I+D+i en España. Una de sus últimas campañas lleva por lema “No + becas x Trabajo” que pretende aglutinar un conjunto de líneas de trabajo que tienen, como objetivo común, la eliminación de toda beca que encubra trabajo.


 


Destaca también FAEST, la Federación de Asociaciones de Estudiantes de Centros y Universidades que tiene presencia en diversas Comunidades Autónomas. Se trata de una entidad que sigue muy de cerca cualquier cambio o modificación de la normativa académica, tal y como hizo con el proceso de la LOU en mayo del año pasado cuando enviaron al Ministerio una serie de propuestas concretas reclamando ciertos cambios aplicables al texto legislativo. O también manifestando su apoyo a la Ley de Acceso a la Abogacía argumentando que “se produce una modernización de los estudios de Derecho”.


 


Como entidad que agrupa a varias asociaciones de estudiantes de ideas más conservadoras en materia educativa podemos citar a la Unión Democrática de Estudiantes (UDE), sucesora de CODE, que es la confederación con mayor número de asociaciones de estudiantes de España. La UDE se ha destacado en los últimos tiempos por su oposición a las medidas educativas propuestas por el gobierno socialista.


 


Además, existen también este tipo de asociaciones en centros de carácter autonómico. Así, en la Universidad de Valladolid, “Alternativa Universitaria” se constituye como un medio para defender la enseñanza pública, laica, gratuita y democrática. Además busca organizar la lucha estudiantil reivindicativa -a través de charlas, conferencias, video-proyecciones, mesas informativas- dotando a los estudiantes de una conciencia social, progresista y democrática. En la Universidad de Alicante, por ejemplo, se encuentra la asociación de Estudiantes Liberales de Alicante (ELA) que persigue una adecuada normalización lingüística que no lleve a un arrinconamiento de la lengua común a todos los españoles.


 


En el mismo campo de la reivindicación, Sin vergüenza constituye un punto de encuentro para todos aquellos estudiantes gays, lesbianas, bisexuales, heterosexuales y transexuales que persigan la total inserción de estos colectivos en los ámbitos sociales. Actualmente tienen presencia en las Universidades de Barcelona, Universitat Pompeu Fabra, Universitat Politècnica de Catalunya, Universitat Autonòma de Barcelona y Universitat de Girona.


 


Asóciate en verde


 


El desarrollo sostenible, el cambio climático y la lucha por el cuidado del Planeta son preocupaciones que han servido como base para multitud de asociaciones universitarias. Así, por ejemplo, Geólogos del Mundo de la Universidad de Oviedo nacía en el año 1999 porque, tal y como se recoge en su web, “sabemos que el conocimiento geológico es necesario para evitar o paliar las llamadas catástrofes naturales”.


 


Por su parte, la Universidad de Valencia cuenta, entre sus múltiples asociaciones, con “Defensa Animal”, una asociación que persigue “la abolición de toda actividad o actitud especista, e informa de que el único modo de vida coherente con los verdaderos derechos animales es el veganismo (no uso de animales no humanos en el día a día)”. También la Asociación Balaena, formada por estudiantes de Veterinaria, Biología y otras disciplinas de la Universidad Complutense de Madrid, nacía con el objetivo de potenciar el estudio, investigación y conservación de los mamíferos marinos y de su hábitat.

Asociaciones Sin Fronteras


 


El Tercer Sector cuenta también con una importante representación en el campo del asociacionismo universitario. Precisamente, promover el espíritu solidario entre los universitarios es el objetivo que constituye el eje fundacional  de la Fundación IUVE, una de las organizaciones más activas. Con sede en Madrid, IUVE afronta todos los años multitud de acciones, algunas incluso con enorme repercusión social. Tal es el caso de su programa denominado ‘Kilo de Ayuda’ dirigido a todos los españoles con el fin de apoyar a los grupos menos favorecidos de la sociedad en aspectos tan necesarios como la alimentación, la compra de libros y acceso a medicinas.


 


También, Ingeniería Sin Fronteras (ISF) cuenta con una importante red de asociaciones estudiantiles repartidas a lo largo de todo el territorio nacional. Así, por ejemplo, la de Murcia pertenece a la Universidad Politécnica de Cartagena y está formada por un grupo de estudiantes de Ingeniería y otras carreras que creen en la posibilidad de un mundo más justo, y para ello colaboran aprovechando los conocimientos científicos y técnicos que poseen. Del mismo modo, podemos encontrar multitud de asociaciones de ISF en la Universidad de Oviedo, País Vasco (UPV/EHU), Extremadura, Universidad Pública de Navarra, La Rioja, Universidad de Burgos o la de León entre otras muchas.


 


Otro ejemplo llega desde la Universidad de La Rioja que, a través de su asociación ASUR (Ayuda Social Universitaria de La Rioja) pretende fomentar la participación de los estudiantes en distintos proyectos de solidaridad locales a través de una labor social voluntaria. Esta asociación cuenta con dos programas de carácter fijo que son Abuelos Adoptivos y el destinado a ofrecer ayuda a estudiantes enfermos y discapacitados. Además, existen programas de carácter itinerante como los de intervención social con menores o entretenimiento con la tercera edad.


 


Por su parte, la Universidad de Alicante, cuenta también con la Plataforma Universitaria de Solidaridad, que lucha contra la injusticia y la pobreza, y a favor de la paz y la solidaridad que intenta crear un espacio de trabajo y colaboración flexible y dinámico a fin de contribuir a la tarea formadora de personas y creadora de opiniones en el seno de la Universidad. 


 


Asociarse para reivindicar


 


Por otro lado, la Asociación de Mujeres Científicas y Técnicas de la Universidad de Zaragoza y con el apoyo del Instituto Aragonés de la Mujer, lleva varios años luchando por reducir las barreras por la incorporación de la mujer a los estudios técnicos y su posterior desarrollo profesional. Se trata, pues, de romper ese techo de cristal que impide a las mujeres ascender en su carrera y fomentar el debate abierto ya que “no es un problema específico de las mujeres, sino que atañe al conjunto de la sociedad. Es la sociedad la que debe concienciarse del problema e involucrarse activamente en su solución”, aseguran desde la asociación.


 


En la Universidad del País Vasco se puede encontrar la asociación “Sarriko Solidario” integrada por estudiantes de Ciencias Económicas y agrupados bajo la máxima de Joan Robinson “Quizás la razón fundamental para estudiar economía sea no ser engañados por los economistas”. Así, tal y como ellos mismos se autodefinen, se trata de una “asociación de estudiantes de economía crítica, que no cree en el modelo de desarrollo actual neoliberalista, basado en una producción y consumo indiscriminado, sólo nos está llevando a una brutal destrucción del planeta. Para ello proponemos otra visión de la economía, basada en un desarrollo humano sostenible”.


 


En cuanto a las asociaciones de carácter religioso, en su mayoría son de filiación católica y también se reparten a lo largo de toda España. Un ejemplo es el Secretariado Diocesano de Pastoral Universitaria, que desde la Universidad de Alicante y con una perspectiva cristiana pretende ser una referencia de la Iglesia Católica en la Universidad. A lo largo del año realizan actividades como la Eucaristía diaria, comidas semanales o reuniones para practicar la oración.


 


Asociacionismo internacional


 


Por otra parte, las asociaciones también pueden abarcar colectivos estudiantiles de diversos países, ya sean con carácter general o sectorial. En cuanto a las primeras, se trata de organizaciones donde tienen cabida estudiantes españoles en relación con otros europeos o latinoamericanos, mayoritariamente. En ellas se debaten temas políticos, sociales u organizativos a nivel internacional; se ponen en marcha proyectos de cooperación y programas culturales de intercambio o se encargan de difundir convocatorias de interés académico para los miembros de las mismas, entre otras actividades.


 


De las llamadas Asociaciones Europeístas, destaca la Association des Etats Géneraux des Etudiants de L'Europe (AEGEE), que cuenta con más de 15.000 miembros y con sedes repartidas por toda Europa y en muchas ciudades españolas; la Unión Europea de Estudiantes  ESU agrupa a sindicatos estudiantiles de 36 países europeos y representa a unos 10 millones de estudiantes de toda Europa; y la Red de Estudiantes Erasmus (ESN, Erasmus Students Network) que reúne a antiguos y actuales estudiantes Erasmus de todos los países participantes.


 


Con respecto a las asociaciones internacionales sectoriales, son organizaciones más específicas donde se tratan los problemas, posibilidades profesionales y oportunidades de estudio en determinadas ramas y en distintos países. Así, a modo de ejemplo, los estudiantes de Ciencias Económicas y Empresariales se agrupan en torno a AIESEC, una asociación internacional implantada en numerosas universidades españolas que, además de ofertar más de 5.000 puestos de liderazgo o impartir numerosas conferencias, también maneja un programa de intercambios que brinda a más de 3.500 estudiantes y recién graduados la oportunidad de vivir y trabajar en otro país.


 


Además, existen grupos específicos destinados a atender las necesidades de grupos específicos de estudiantes. Así, por ejemplo, la labor de la Asociación de Estudiantes Marroquíes pasa por organizar conferencias, participar en conferencias y/o coloquios, celebrar trofeos deportivos o colaborar en actividades culturales y/o sociales. Aunque también uno de sus principales objetivos es velar por el bienestar de los estudiantes marroquíes y defender sus derechos en todos los ámbitos.

Cajón desastre


 


Reivindicaciones políticas, asociaciones ecologistas que luchan por implantar el desarrollo sostenible, de voluntarios o de carácter internacional son sólo algunos ejemplos de las múltiples facetas del asociacionismo universitario en España. Sin embargo, el listado se completa con un largo etcétera de grupos de todas las características que incluyen los relacionados con la filosofía hasta los clubes de rol.


 


Así, por ejemplo, la Universidad de Navarra cuenta con la Asociación por el malabarismo espontáneo y el teatro social (AMETS) que pretende fomentar las artes escénicas entre los alumnos a través de la representación de diversas actuaciones. También, la Asociación corticos animados, de la misma universidad, aglutina a todos aquellos interesados en las fomentar las técnicas de animación en 3D. Así, el grupo pretende tanto la divulgación de producciones y proyectos infográficos y en 3D como la investigación y desarrollo de nuevas tecnologías.


 


Las inquietudes filosóficas también tienen cabida en el asociacionismo y son varios los grupos destinados a este fin. Así, la Universidad de Valencia cuenta con Dilema, una revista de carácter filosófico que es producto de la misma asociación. En la misma línea, la Universidad Autónoma de Madrid cuenta entre sus asociaciones con “A tope con el ser”, una iniciativa que para las próximas semanas ya ha programado un taller de Teología y otro de Hermenéutica, entre otros.


 


Asimismo, existen asociaciones lúdicas, especializadas en cine, teatro, música o las clásicas tunas universitarias. Entre las primeras, las hay de diversas ocupaciones, como las dedicadas a los juegos de rol, videojuegos, juegos de mesa y demás actividades relacionadas con el ocio y el entretenimiento. El Club de Rol de la Universidad Autónoma de Barcelona (CRUAB) es un ejemplo de las asociaciones lúdicas, que tiene como objetivo principal reunir a todos los jugadores de rol de esta universidad para organizar partidas y otra serie de actividades relacionadas. Existe también el Club de Rol de la Universidad Politécnica de Cartagena que se encarga de la organización de partidas de juegos interpretativos, Juegos de estrategia y otras actividades ludotécnicas. En la Universidad Politécnica de Madrid (UPM), la Escuela Universitaria de Ingeniería Técnica Aeronaútica (EUITA) también cuenta con una asociación de rol. Se trata de Alas de Dragón, formada por clubes de teatro, fotografía, informática o ajedrez. Además, este grupo organiza también la Semana Cultural en la que se celebran actividades de todo tipo desde infografía hasta relato corto. Uno de los frutos de esta agrupación ha sido la puesta en marcha de la Editorial Ediciones Sombra, destinada a difundir obras relacionadas con el mundo de los juegos de rol.



 


Por su parte, el Club de Cine y Fotografía Antena, de la Universidad Politécnica de Madrid, es una de las asociaciones dedicadas al culto cinematográfico de las muchas donde se agrupan los aficionados universitarios. Sus actividades se centran principalmente en la organización de ciclos y proyecciones, rodaje de cortometrajes, cursos de cine y otras acciones relacionadas con la promoción y difusión del séptimo arte.


 


Igual ocurre con las asociaciones musicales o teatrales, que se encargan de poner en marcha actividades relacionadas con estas inquietudes artísticas, generalmente a través de la organización de orfeones, grupos de Jazz, orquestas, coros y grupos de teatro, que a lo largo del curso ofrecen una serie de representaciones para al resto de la comunidad universitaria. El Orfeón Universitario de Castellón de la Universidad Jaime I, o el grupo Caleac Teatro de la Universidad de Santiago de Compostela, son tan sólo unos ejemplos representativos de este tipo de asociaciones. En el mundo de la danza, la Universidad de Cádiz cuenta con UCAdanza, un grupo que se crea durante el curso académico 2002-2003. En el año académico 2004/2005 se constituye como Asociación Universitaria denominándose: Asociación Universitaria de Danza UCAdanza. El repertorio consta de composiciones de Danza Contemporánea, Danza Africana, Hip-hop, Teatro negro y Acro-danza.


 


Crea tu propia Asociación


 


Si con todo lo anterior no has encontrado una asociación que se ajuste a tus intereses la solución pasa por crear una tú mismo. Cada año surgen muchas asociaciones que no se sienten representadas por las ya existentes, o desean tener una independencia plena a la hora de realizar determinados tipos de reivindicaciones o luchar por objetivos concretos. En ese caso, lo primero que hay que hacer es reunir a un grupo de estudiantes del mismo centro, comunidad autónoma o con cobertura en todo el Estado, y convocarlos a una reunión que hará las veces de asamblea constituyente. Una vez celebrada la reunión y puestos sobre la mesa los puntos comunes por los que trabajar en equipo, se debe levantar un Acta de Constitución firmada por todos los presentes en la asamblea constituyente, para posteriormente elaborar unos estatutos y proceder a su aprobación, así como a la elección de la Junta Directiva.


 


Después de este primer paso, se debe acudir al Registro General de Asociaciones de la Comunidad Autónoma donde nace la asociación, y será la Administración quien haga entrega de un Certificado de Inscripción en el Registro de Asociaciones, muy útil para posteriores trámites burocráticos. El siguiente paso es la solicitud en la Delegación de Hacienda del Código de Identificación Fiscal (CIF), con lo que ya podrá abrirse una cuenta bancaria para recibir los ingresos y atender a los gastos que genere la asociación en su trabajo diario. Como último trámite, la nueva entidad deberá registrarse o censarse en la Consejería de Educación de la Comunidad Autónoma a la que se pertenezca, y así poder optar a las convocatorias de subvenciones que se oferten por parte de consejerías, instituciones o direcciones generales, entre otros organismos convocantes. Además, si los miembros así lo desean, la nueva asociación podrá solicitar su entrada en federaciones de asociaciones de estudiantes de la provincia, la Comunidad Autónoma o en la Confederación Estatal de Asociaciones de Estudiantes.


 


Formas de obtener subvenciones


 


Existen múltiples ayudas para llevar a cabo la creación de una asociación. Por ejemplo, el Ministerio de Ciencia e Innovación destina cada año una cantidad de los Presupuestos Generales para apoyar a estas organizaciones. En concreto, para el próximo año 2009 el Ministerio contará con un presupuesto consolidado de 6.939 millones de euros, lo que significa 441 millones más de lo que se presupuestó en el pasado ejercicio, con un crecimiento relativo del 6.8 %. Este crecimiento se distribuye entre los distintos capítulos, entre los que se encuentra el asociacionismo.


 


La Generalitat de Cataluña, por ejemplo, ha destinado este año hasta 3.000 euros por proyecto que preste apoyo “a las actividades que potencian el asociacionismo juvenil en el ámbito universitario, así como a las actividades de carácter científico y formativo organizadas por asociaciones de estudiantes universitarios en Cataluña”.


 


Otra de las formas para obtener subvenciones es acudir a la propia universidad. El Vicerrectorado de Estudiantes de la Universidad Carlos III de Madrid, por ejemplo realiza anualmente dos convocatorias de subvenciones a proyectos realizados por las asociaciones registradas en la universidad, a los que se concederá un máximo de 1.500 euros según la justificación de gastos y la valoración de la actividad.


 


También la Universidad de Granada ha convocado este año las ayudas a asociaciones de estudiantes universitarios constituidas legalmente en el registro de la universidad y que desarrollen proyectos relacionados con la organización y participación en reuniones de carácter universitario o acciones de apoyo a tareas universitarias y socioculturales. Los interesados deben enviar la documentación antes del 4 de noviembre a dsaae@ugr.es o entregarla en la Servicio de Asistencia Estudiantil en la calle Severo Ochoa s/n. Las subvenciones rondaron el año pasado los 100.000 euros, en dos convocatorias, y repartidos entre una treintena de colectivos de todos los ámbitos.


 


En la misma línea, la Universidad de Barcelona también ha abierto ya la convocatoria para pedir alguna de estas subvenciones, en este caso, para las asociaciones destinadas al fomento y la difusión de la lengua y la cultura catalanas en las universidades, actividades relacionadas con proyectos de sensibilización social y de cooperación para el desarrollo, actividades relacionadas con el acogimiento de estudiantes universitarios y universitarias de fuera de Cataluña y actividades que tengan como finalidad la formación y la mejora de las condiciones del estudio, y las que relacionan a los estudiantes universitarios y las estudiantes universitarias con el mundo del trabajo y su futuro profesional. No obstante, quedan excluidas las actividades que tengan finalidad política, gremial o sindical, las que tengan finalidades deportivas o lucrativas así como las actividades consistentes en viajes turísticos.


 


En definitiva, son muchas las oportunidades que tienen los alumnos universitarios de participar activamente en multitud de propuestas realizadas por las asociaciones de estudiantes. Para ello, sólo se ha de poner un poco de interés y buscar aquella más acorde con las pretensiones e inquietudes de cada uno, si es que realmente se está interesado en participar en la vida universitaria más allá de las aulas. El reciente inicio del curso académico es un buen momento para comenzar la búsqueda, dirigiéndose en cada centro de estudios al colectivo más afín, como una forma más de relacionarse y comprometerse con causas de diversa índole desde la Universidad.