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Apps educativas para el nuevo curso

Las aplicaciones educativas son una buena herramienta para utilizar tanto dentro como fuera del aula. El elevado número de apps disponibles hace que sea posible encontrar la adecuada para cada materia y edad. Además, hay algunas que también ayudan a

Publicado en Histórico Reportajes
Foto de Apps educativas para el nuevo curso
Estudiantes-grado-INEComienza un nuevo curso escolar y las mochilas se llenan de libros, cuadernos, diccionarios, bolígrafos, lápices… y también de apps educativas. Porque si desde hace unos años los contenidos digitales y las pizarras digitales han irrumpido en algunas aulas, igualmente durante el curso se pueden utilizar aplicaciones educativas en  clase y fuera de ella para hacer más atractivo el aprendizaje y que se consoliden mejor los conocimientos de una materia. [Ver cursos de Apps para móviles]

 

La oferta es muy amplia y prácticamente hoy en día hay aplicaciones para todos los niveles educativos desde Infantil a la Universidad. Además, igualmente existen apps que son específicas para los profesores con el fin de mejorar la gestión del aula y del programa educativo y para un mayor seguimiento de los progresos de cada estudiante. [Ver cursos de Informática/Tecnología]

  

Algunas iniciativas incluso han surgido dentro de los propios centros educativos como es el caso de la plataforma de Servicio de Laboratorios Virtuales de la Universidad Politécnica de Madrid para que los alumnos hagan prácticas dentro del espacio creado en el horario que deseen con tan sólo hacer uso de un acceso a Internet y de un visor gratuito, según explican desde la Universidad Politécnica de Madrid. [Ver cursos de Android] 

  

No es la única experiencia. Y es que cada vez son más numerosas las aplicaciones para diferentes dispositivos y soportes. Por ejemplo, tan sólo para el sistema iOS se contabilizan en la actualidad más de 80.000 apps educativas. Es un dato que refleja la importancia creciente de este tipo de instrumentos educativos a los que hay que sumar otras herramientas que no son específicamente educativas, pero que pueden perfectamente utilizarse en el ámbito de la enseñanza como es el caso de las redes sociales, blogs, microblogging… [Ver cursos de iOS]

  

Unas aplicaciones que han irrumpido en la educación para quedarse. La tendencia es que a medio plazo “los smartphones o tabletas se van a imponer en el aula. Los niños ya saben desde pequeños lo que es un teléfono”, explica Francisco Anaya, CEO y Co-founder de Labeldroid, empresa que ha desarrollado la aplicación Cuaderno del Profesor, diseñada específicamente para que los docentes puedan llevar la gestión de la clase de una manera más eficiente. “Mi hijo tiene conciencia de lo que es un teléfono y no le hace igual de gracia un libro de colores que una pantalla con colores. Cuando vaya al colegio, su atención con un libro de colores será menor que con una tableta. De aquí a diez años dudo de que existan libros en el aula y si existen tenemos un problema”, comenta Anaya.

 

No obstante, “todavía queda camino por recorrer”, explica Jacinto González Pachón, profesor de la Universidad Politécnica de Madrid que, a título personal, comenzó a utilizar diferentes herramientas para impartir la asignatura de Probabilidad y Estadística. Y es que “todo lleva un proceso y al principio siempre hay mucho entusiasmo, pero con los años se ven los pros y los contras y la euforia inicial puede pasarse”. De todos modos, hay que ser conscientes de que “hay objetivos educativos que con las aplicaciones no se consiguen y que tienen que hacerse en un aula presencial”.

 

Además, también hay que tener en cuenta que las aplicaciones tienen que ser educativas para aprovechar todo su potencial y ventajas. Entre las pautas que se pueden seguir para elegir las que se van a utilizar figuran varios aspectos como el hecho de que “estén alineadas con el programa de estudios y el currículo académico”, según explica Raúl Santiago, PhD in Education y profesor del Departamento de Ciencias de la Educación de la Universidad de La Rioja. También deben ser accesibles y de fácil navegación sin incluir elementos que dificulten su manejo y, por supuesto, que sean acordes a la edad de los estudiantes.

 

Y, ante la duda, se puede recurrir a aplicaciones creadas por editoriales como Cambridge u Oxford que simulan los contenidos de sus libros, a las enciclopedias online o a las apps de museos, entre otros recursos. Para ayudar en la elección, aquí proponemos una serie de aplicaciones para profesores, estudiantes y que los padres también pueden tener en cuenta para sus hijos.

 

Apps educativas

 

El número de aplicaciones educativas es muy elevado. Entre ellas, hay algunas que tienen el sello de “hecho en España” como es el caso de El pájaro caracol, que es una iniciativa de Paola Dominguín que comenzó con un cuento que se ha convertido en una aplicación interactiva “para trabajar aspectos que se utilizan en una aula de infantil”, según explica Raúl Santiago, profesor de la Universidad de La Rioja que forma parte del equipo pedagógico que ha coordinado los contenidos para esta aplicación.

 

También para niñosestán Kids Numbers and Math Lite para aprender los números y conceptos matemáticos básicos; PlayTales con cuentos interactivos multilenguaje o Encontrar al intruso, que consiste en un juego en el que hay que buscar la imagen diferente o que no tiene relación con el resto.

 

Para asignaturas concretas como Ciencias o Matemáticas,algunas de las opciones que hay disponibles son Sky Map, que ha sido creada por Google y que se centra en la Astronomía, permitiendo conocer las constelaciones, estrellas y planetas; Tabla periódica para aprender, como su nombre indica, la tabla periódica de los elementos; Anatomy 3D Freesobre la anatomía del cuerpo humano o EQ Monitor sobre terremotos.

 

En el caso de Historia, se puede emplear TimeLine: Historia del Mundo que incluye una línea del tiempo con los acontecimientos más importantes, mientras que para idiomas están, por ejemplo, Big City Small World para inglés o iGramática para el español. Para las Ciencias Sociales algunas opciones son Países del mundo para aprender datos geográficos como capitales, poblaciones, banderas… o Art Academy que ofrece una galería virtual para ver más de 4.000 pinturas de 700 artistas diferentes y de 300 museos. El arte es la base de Quiosco Thyssen con contenidos sobre la actividad expositiva del Museo Thyssen en Madrid.

 

No faltan tampoco aplicaciones de diccionarios y otros textos de consultacomo Verbos españoles para consultar las conjugaciones de los verbos españoles; GoodRae para navegar por el diccionario de la RAE o Wordreference para traducciones, entre otras.

 

Y en el caso de no saber muy bien qué aplicación es o no educativa o cuáles se pueden utilizar, hay algunas webs como el Observatorio Tecnológico que ayudan en la elección, al igual que la iniciativa Eduapps, puesta en marcha por Raúl Santiago, profesor del Departamento de Ciencias de la Educación de la Universidad de La Rioja. “Es un recurso libre y abierto y cualquier persona que navegue por Internet puede utilizarlo, aunque está más orientado a profesores”.

 

Una propuesta en la que hay más de 4.000 apps catalogadas y que “surgió hace dos años en forma de blog con Alicia Díez para comentar las aplicaciones pero que, ante el aumento de apps y el interés de los profesores por colaborar, dimos el salto a una web para hacer una catalogación con tecnologías más avanzadas y con búsquedas”, expone Raúl Santiago, quien añade que el objetivo es también hacer un ranking para que los profesores tengan a su disposición esa lista, aparte de incidir también en aplicaciones para docentes universitarios.

Aplicaciones sólo para profesores

 

La mayor concienciación de los docentes sobre las ventajas de la utilización de las apps también ha favorecido que cada vez aparezcan más aplicaciones específicamente diseñadas para ellos con el fin de cubrir sus necesidades. Aunque en muchas comunidades autónomas se han implantado sistemas de gestión propios en los centros educativos y que los docentes tienen que utilizar obligatoriamente, hay aplicaciones que son de gran ayuda para los profesores.

 

Una de ellas es Cuaderno del Profesor que, además de ser española, ha sido realizada en colaboración con un equipo de docentes. Esta app surgió precisamente “de los comentarios de amigos comunes que son profesores y que decían que no había nada a nivel nacional para que los docentes llevasen la gestión de la clase”, según explica Francisco Anaya, CEO y Co-founder de Labeldroid.

 

De esta manera, nació la idea de Cuaderno del Profesor, aplicación para smartphones, note-tablet y tabletas, que se basa en los cuestionarios que se hicieron a profesores de Extremadura, Castilla-La Mancha y Andalucía “con los que se elaboró una hoja de necesidades” para darles respuesta y resolver algunas dificultades como los apartados de asistencia -que “ya estaban en otras aplicaciones, pero que están adaptados a otros sistemas educativos”-, así como apartados para las calificaciones, ya que “hasta ahora las herramientas están preparadas para sistemas educativos de Estados Unidos y de Alemania, pero no para el sistema nacional español”, señala Francisco Anaya.

 

Una de las principales ventajas de esta aplicación es que el docente puede ir incluyendo toda la información de la clase durante su desarrollo, evitando que luego tenga que hacer este trabajo fuera del aula porque “hasta ahora se hacía en papel y luego se pasaba al ordenador”, aclara Francisco Anaya.

 

Además, la aplicación se mantiene viva y se van incluyendo mejoras a través de las aportaciones que los docentes van haciendo a través del servicio de atención al cliente. “Es un feedback interesante”. De hecho, la app, que tiene registradas más de 40.000 descargas y más de 10.000 usuarios, ya cuenta con una nueva versión –la 2.0-, y “ya recoge el 99% de las necesidades que han surgido en este año”. Un dato importante es que puede ser utilizada en cualquier tramo educativo.

 

Entre las funcionalidades de la aplicación figuran, por ejemplo, la realización automática de los cálculos de calificaciones y medias, la gestión de las audiencias, diarios y agendas y fichas completas del alumno en las que la nueva versión incluye la opción de añadir una foto del estudiante, aparte de contar con herramientas para horarios de clase, diario del aula, control de asistencia, notas, informes, calendario o copia de seguridad.

 

La nueva versión incorpora algunas novedades como, por ejemplo, una herramienta multipropósito de anotaciones en una matriz de checkboxs para el control diario de las tareas de casa o clase, calificaciones complejas por competencias… y la posibilidad de exportar datos, entre otras.

 

Aparte de esta aplicación, también hay otras iniciativas españolas como FlippedClassroom, impulsada por Raúl Santiago, PhD in Education y profesor del Departamento de Ciencias de la Educación de la Universidad de La Rioja, en el que hay un repositorio y se pueden ver experiencias de otros docentes que imparten su clase bajo este otro “modelo o ideología. Ahora que se habla de tecnología educativa, se pone patas a un modelo acorde con las necesidades del siglo XXI. Es un movimiento surgido de Estados Unidos que pretende poner sentido común porque para qué explicar contenidos que se pueden ver fuera de clase”.

 

Otras herramientas que están especialmente indicadas para profesores son, por ejemplo, Profesor ayudante para recopilar datos de los estudiantes, Andro-class profesor que también se centra en la gestión de la clase y de los alumnos o Note Everything Pro Add-On para tomar notas y recordatorios. También está Grade Book para las calificaciones de los estudiantes o Attendance que es indicada para las calificaciones y para el control de asistencia de los alumnos.

 

Para sistemas iOS, por ejemplo, está Teacher GPS, que es de McGraw Hill y que tiene herramientas de gestión del tiempo y de tareas, además de contener trucos y experiencias de otros docentes, o eClicker Presenter para experiencias interactivas dentro y fuera del aula creando encuestas y preguntas. Y, para ambos sistemas Android e IOS, entre las opciones disponibles figura Blackboard Mobile para que los estudiantes accedan de forma sencilla a los contenidos de la clase, aparte de poder enviar los profesores más contenidos o nuevas tareas, entre otras opciones.

 

Otras herramientas para el aula



Además de las aplicaciones educativas hay otra serie de herramientas que no llevan estrictamente la etiqueta de “educativas”, pero que también pueden utilizarse en el aula. Por ejemplo, es el caso de Facebook, que permite abrir páginas para que los profesores o centros educativos puedan estar en contacto con los alumnos, publicar contenidos, difundir actividades…, así como Pinterest, que ha abierto recientemente un espacio específico para docentes en el que se difunden experiencias, se facilitan consejos útiles y se comparte información o contenidos, entre otras posibilidades.

 

Otras herramientas útiles son otras redes sociales como Google+ o bien YouTube, plataforma en la que hay vídeos cuyo visionado puede ayudar a consolidar conocimientos o aprender sobre una materia concreta de una forma más visual, apoyando el contenido en el aula. No hay que olvidarse de las posibilidades de Dropbox para guardar el material de clase.

 

Aparte de estas opciones, todavía hay más instrumentos. Una de las más versátiles esTwitter que, por ejemplo, es utilizada a título individual por el profesor Jacinto González Pachón, que imparte la asignatura de Probabilidad y Estadística en la Universidad Politécnica de Madrid, quien indica que es una “herramienta que uso de forma particular desde hace tres años y cuya utilización surgió de forma espontánea, probando, y sigo probando. Mi idea es intentar que la tarea del profesor no acabe en clase y que se rompa la limitación espacial del aula”. Además, “es una forma de que cuenten conmigo porque se puede contactar en cualquier momento y lugar y el contenido es público a diferencia de un e-mail, que es privado”, aclara Jacinto González. El objetivo con la actividad en Twitter es igualmente “romper la barrera del tiempo porque se sigue el contacto con antiguos alumnos, manteniendo cierta vinculación”.

 

En Twitter, Jacinto González tiene dos cuentas. Una de ellas es una cuenta privada cuyo contenido está centrado en temas de la asignatura. “Se da el día a día” –añade Jacinto González-, quien explica que igualmente se hacen “recordatorios de horas de tutoría, noticias que he visto y que pueden ser interesantes para la clase, resúmenes esquemáticos que sirven a los alumnos para asimilar los contenidos de la clase… A veces se crea una clase paralela”. Pero, además, esta cuenta de Twitter también es empleada para hacer comentarios sobre alguna pregunta en algún examen que se aprecia que se falla más.

 

La otra cuenta personal de Jacinto González en Twitter tiene carácter más profesional y a través de ella se mantiene el contacto con antiguos alumnos y “comunico lo que es novedoso o no se cuenta en clase y que no está directamente relacionado con la asignatura, recopilo lo que me interesa de los medios de comunicación…”. Aparte de las cuentas en Twitter, González también tiene un blogque está vinculado a la asignaturaen el que se habla de las clases en abierto para que los alumnos puedan tener acceso a esa información, puesto que en plataformas como Moodle se realiza un reseteo del contenido cada curso y los alumnos dejan de tener acceso. De esta manera, “con mi blog, los estudiantes y, también los no alumnos, pueden ver la asignatura cada año”.

 

La actividad en Twitter es complementada con otras herramientas como Skype para hacer tutorías o por chat, medio este último que igualmente es empleado para tutorías y que da más cercanía con el alumno. 

 

Aunque Jacinto González lleva tres años utilizando estas herramientas, considera que la experiencia es positiva, sobre todo, para los alumnos porque “están más motivados por el contacto cercano másque por el contenido en sí. Es importante en el proceso de aprendizaje tener una cierta cercanía, que sepan que el profesor está ahí”.

 

No obstante, es consciente de que, como todo, tiene pros y contras. Por ejemplo, entre los puntos a favor está esa mayor cercanía con el alumno. “Mi idea es que hay un potencial enorme en la relación profesor-estudiante y no quiero que se pierda al salir del aula”. Además, se mantiene el contacto con antiguos estudiantes “porque se acuerdan de su paso por la universidad. Es una conexión entre la sociedad y la universidad”. Por otra parte, en el lado opuesto, están “las falsas expectativas de que puede ser un sustituto, pero es un apoyo de otros contenidos o de la clase presencial”.

 

Una experiencia particular de un profesor que puede ser de ayudapara que otros docentes empleen estas herramientas o bien aumenten el uso e incluyan nuevas experiencias en su utilización.

 

Son sólo algunas de las aplicaciones que pueden utilizarse, aunque la oferta es casi infinita. ¿Con cuál te quedas para este curso?

 

 

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