Menu
¡Llama gratis! 900 831 816
Pedir información

¿Algún voluntario?

Acompañar a un anciano, atender a la gente sin hogar o a niños desfavorecidos son algunas de las maneras de ser voluntario, pero recibir la formación adecuada antes de empezar a colaborar en proyectos ayuda a orientar al usuario y ayudarle a elegir e

Publicado en Histórico Reportajes
Foto de ¿Algún voluntario?
Estudiantes-grado-INEQue el voluntariado sean actividades realizadas de forma altruista y solidaria no significa que cualquiera, en cualquier momento, pueda ser voluntario. Dependiendo de la actividad que se vaya a realizar, antes, la persona interesada tiene que recibir una formación que lo introduzca en los aspectos generales que caracterizan el voluntariado, y en qué lo diferencia de una acción profesional. Después, es preciso contar con una formación específica sobre la acción concreta en la que se esté interesado colaborar, y sobre todo tener muy claro que nunca un voluntariado “podrá sustituir el trabajo retribuido”.

 

Mar Amate, directora gerente de la Plataforma de Voluntariado de España, explica cómo, primero, las personas voluntarias se incorporan a un proceso de formación y ajuste. Dependiendo del tipo de acción se hace una definición de unos mínimos perfiles que se necesitan, en función de si va a estar con niños, o en un hospital. “No es propiamente una selección de personal, pero sí hay dibujados unos perfiles amplios”, explica. De forma habitual, organizaciones de ámbito estatal como Cruz Roja o Cáritas, se encargan de impartir la formación general, así como plataformas a nivel autonómico y local que también asumen esa primera aproximación de los interesados. “Luego serán derivadas a instituciones más concretas. Pero también depende de si el voluntario tiene claro qué es lo que quiere hacer, en ocasiones la gente se acerca a una organización específica”. De la formación se encargan profesionales del tercer sector, que trabajan en las organizaciones y que acumulan perfiles más formativos.

 

Aprender será importante para el interesado: “Debes saber, si vas a trabajar con personas con movilidad reducida, cómo moverlos; o si el programa es en un hospital, o con niños. Se debe formar en determinadas áreas”. Pero también se enseña a cómo concebir la acción del voluntariado, “nunca bajo el espíritu de la caridad”, sino vincularlo a sentimientos de solidaridad y reciprocidad.

 

La Escuela de Voluntariado de la Comunidad de Madrid es uno de los centro de formación para aquellos que quieran participar en actividades de voluntariado en la región. Su plan de formación integral incluye una preparación básica, además de otra específica, encaminadas a profundizar en el conocimiento de la realidad social para una mejor intervención en cada uno de los campos de acción voluntaria. Del mismo modo, ofrece acceso directo desde su página web a la Red de Puntos de Información, donde conocer qué tipo de voluntariado puede realizar el solicitante de acuerdo a su perfil.

 

Como aseguran en Hacesfalta.org –plataforma que pone en contacto a entidades e interesados en colaborar y que está integrada en la organización Hazloposible– las oportunidades de voluntariado que les llegan de las ONG son muy variadas. “Muchas de ellas no requieren ningún tipo de formación, basta con el compromiso y las ganas de aprender haciendo. También contamos con oportunidades en las que se requiere la misma formación con la que ya cuenta la persona interesada en colaborar, es decir, oportunidades en las que la actividad a realizar requiere de las habilidades y conocimientos que la persona voluntaria ya posee debido a su trabajo, estudios, hobbies, etc. Por último, se encuentran algunas oportunidades en las que sí se requiere formación extra para poder participar. En este caso, muchas veces es la misma ONG la que imparte la formación específica y en otras ocasiones esperan que el o la voluntaria tenga ya formación en este sentido”, explica Paola Lami, perteneciente al área de voluntariado de la organización.

 

Tipos de voluntariado hay muchos y se puede participar de manera continua entrando en un programa de voluntariado que forme parte de la acción estratégica de una organización, o participar en actividades puntuales como dar una charla, pintar un colegio o traducir un texto. En cuanto a los sectores, en Hacesfalta.org clasifican las oportunidades por áreas de actuación. Según sus portavoces, las más populares este año en España han sido las oportunidades de voluntariado para colaborar en ámbitos como Infancia, Juventud y Familia, Personas con discapacidad, Inmigración, Refugio y Asilo, Cooperación al Desarrollo y Medio Ambiente, aunque el voluntariado fuera de España también tiene gran demanda.

 

A este respecto, la Plataforma de Voluntariado de España recuerda la existencia del voluntariado europeo, al que se accede a través de asociaciones españolas en contacto con las de otros países. Estos programas van dirigidos a jóvenes menores de 35 años que puedan incorporarse a proyectos en la UE. Mar Amate insiste en que todavía nos falta desarrollar este tema y agilizar los trámites “ya que tiene una parte burocrática engorrosa y eso hace que a los jóvenes les cueste. Habría que potenciarlo un poco más. El voluntariado internacional, que no hay que confundir con la cooperación, sí está mucho más desarrollado a través de las entidades que trabajan en desarrollo”.

No hace falta viajar a 5.000 kilómetros de distancia para ser voluntario, ni tampoco esperar a disponer de mucho tiempo. Las vacaciones suelen ser un buen momento para acercarse a actividades de voluntariado, y en Navidad muchas personas encuentran el tiempo y la energía para participar en alguna actividad de este tipo. Durante esta época se incrementan sobre todo las oportunidades de voluntariado puntual y los viajes solidarios, pero también se encuentran todo tipo de actividades solidarias para participar. Por ejemplo, las propuestas de acciones que las personas hacen en la sección de iniciativas de páginas como Hacesfalta, en donde alguien propone actividades a favor de una ONG o causa particular y entre todas las personas que se interesan lo llevan a cabo. Por otra parte, son muchas las oportunidades de colaboración que se dan entre empresas y ONG. Las primeras abren programas de actividades de voluntariado para aquellas organizaciones interesadas en desarrollarlos.

 

Pero en un tiempo en el que la situación de ahogo financiero afecta a las arcas públicas de medio mundo, el voluntariado adolece de un salvavidas que le permita mantenerse a flote. Pese a recibir un apoyo importante desde el sector privado, que no sólo actúan como generadores de fondos, sino que se comprometen a llevar ese compromiso al mundo de la empresa, todo lo relacionado con el tercer sector tiene una importante dependencia de subvenciones públicas. La época de vacas flacas está provocando “recortes en las subvenciones, en los programas y la falta de pagos por trabajos ya realizados”, según denuncia la Plataforma de Voluntariado: “No sólo es que no sepas con qué recursos cuentas para la planificación, sino que hay programas desarrollados y los fondos no llegan”. Pese a todo, alrededor de 900.000 personas están involucradas en programas de acción social, según la Plataforma del Voluntariado.

 

Bajo el arco de 2011 como Año Europeo del Voluntariado, se han celebrado distintos congresos y encuentros sobre voluntariado. Hasta el 26 de noviembre, Córdoba será el lugar para el debate entre jóvenes y políticos gracias al seminario Volunteerism-In-Debate. Y el próximo 29 de noviembre y hasta el 1 de diciembre, se celebrará en A Coruña el XIV Congreso estatal del Voluntariado, donde además también puedes participar como voluntario. Todos con el objetivo de avanzar en la sensibilización y en la difusión entre la sociedad de los valores de participación, solidaridad y cambio social.

 

El perfil del demandante de voluntariado que llega a Hacesfalta es mujer en un 80% de los casos con una edad entre 20 y 40 años; la mayoría posee un título universitario o está cursando un postgrado, y casi el 50% de estos usuarios tiene unos cinco años de experiencia en su profesión o en el tercer sector. Según Paola Lami, las solicitudes que reciben en su organización van siempre en aumento. A Mar Amate le preocupa cuidar esa base de personas que se aproximan para que siga manteniéndose: “Nos preocupa que esa masa que se acerca, se quede. Debemos trabajar mucho dentro de nuestras organizaciones para cuidar de las personas que participan, descubrir qué nuevos voluntariados son necesarios y qué nuevos intereses hay en participar”.

 

Una de estas nuevas formas de colaboración son las acciones realizadas a través de Internet y en las redes sociales. Se concretan en acciones como en la de ofrecer compañía a una persona mayor por chat. “El voluntario una hora al día habla con una persona que tiene limitado salir a la calle pero que –a través de otro programa específico– sí ha conseguido unirse a un ordenador. Así, la persona mayor tiene alguien que se encarga de saber cómo se encuentra”, explican desde la Plataforma de Voluntariado. Por otro lado, hay programas específicos para las familias o para aquellos que tiene poco tiempo para hacer voluntariado y quieren inculcar esos valores a los hijos, de esta forma este tipo de actividades se encajan en el fin de semana.

 

En Hacesfalta.org consideran que las redes sociales e Internet han abierto numerosas posibilidades: “Comenzamos a promocionar el voluntariado virtual como una nueva forma de colaboración entre particulares y ONG. Este tipo de ofertas son una nueva forma de colaboración que en lo que va del año han generado unas 400 oportunidades de voluntariado”. Por otra parte, están las ciberacciones, en las que las organizaciones publican sus campañas y piden a los ciudadanos que participen con su firma o apoyo.

 

El futuro pasa, para la Plataforma, por construir un buen enrejado entre formación y sensibilización. “Formar a los más jóvenes por los canales formales, que no existen y que hay desarrollar, además de por los informales. Es decir, hay que acercar las asociaciones a los jóvenes y ofrecerles algo que les divierta y les interese. Crear una red que facilite ese acercamiento que no existe y que la sensibilización se extienda a todos los perfiles de edad”.