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Un estudio descubre qué estudiantes tienen más posibilidades de ser universitarios

Muchas personas ven la universidad como el paso más lógico después del instituto o los estudios de secundaria, pero en un país con uno de los mayores índices de fracaso escolar no debería ser tan obvio.

Publicado en Histórico Noticias
Foto de Un estudio descubre qué estudiantes tienen más posibilidades de ser universitarios

En un país con escaso bagaje en lo que a estudios se refiere, la universidad se ha convertido para muchos padres en una obsesión, el camino deseado para sus hijos. Sin embargo, no todos los alumnos consiguen dar el paso del instituto a la universidad. Sólo hay que fijarse en las estadísticas para darse cuenta. Según un informe de la revista Magisterio, en 2008 el 31,2% de los jóvenes entre 18 y 24 años no terminó la Secundaria superior, un porcentaje que no llega al 15% en el resto de Europa.


 


Ahora un estudio titulado “Crossing the finish line” (“Cruzar la línea de meta” traducido al castellano) ha descubierto qué tipo de alumnos tienen más posibilidades de ese salto del instituto a la universidad. El informe, llevado a cabo por William Bowen, ex director de la Universidad de Princeton, y Michael McPherson, ex presidente de la Escuela Macalester, se ciñe a Estados Unidos, pero aún y todo sigue siendo interesante. Ambos autores explican que con un fracaso universitario del 44% el país corre el riesgo de perder su ventaja competitiva con respecto a otras naciones.


 


De hecho, pese a los miles de millones que el estado y las instituciones privadas destinan para promocionar la educación entre las clases sociales más necesitadas, el número de los jóvenes que son los primeros de sus familias en cursar educación superior y acudir a la universidad ha decrecido. Bowen afirma que “no estamos haciendo el trabajo que deberíamos para crear una oportunidad real para estas familias. Por lo menos no hemos progresado como lo han echo en otros países”.


 


El nuevo estudio ha encontrado síntomas preocupantes sobre la incidencia de factores demográficos como el género, la raza o la educación de los padres en el destino de educativo de los estudiantes, independientemente de lo duro que éste trabaje. En este sentido, las familias con ingresos por debajo de la media o en las que los padres no terminaron la educación superior, así como afroamericanos, hispanos y hombres, son los que mayores tasas de fracaso universitario y en educación financiera acumulan, incluso comparado con estudiantes de grados similares y con notas parecidas.


 


Los estudiantes con más recursos económicos tienen un éxito un 11% más en las universidades de renombre que los de las clases más bajas. Además, los hombres de raza blanca tiene un 6% mas de posibilidades de terminar su ciclo universitario que los afroamericanos aunque sus notas sean similares hasta entonces. Lo que el estudio vuelve a confirmar es la mayor perseverancia de las mujeres en lo que los estudios se refiere, ya que su tasa de éxito es mucho mayor. Lo que estos datos ponen de manifiesto es que hay una buena parte de la población que, por un motivo u otro, está en riesgo de quedarse fuera de la cadena educativa y por lo tanto de perder una importante posibilidad de futuro. Los autores advierten que esto supone un peligro para la salud del país a largo plazo.


 


Pero el estudio no se limita a apuntar los casos más problemáticos, sino que también llega al fondo del asunto. Es decir, a las causas de este fracaso y la forma en la que padres, estudiantes y políticos deberían abordar el tema. Según desvelan, la clave se encuentra en las notas del instituto. Esta son el mejor indicativo de cómo será su carrera universitaria o de educación superior y en este punto no importa la dureza o calidad del centro en concreto. Bowen explica que “las notas del instituto miden la habilidad de de cada estudiante para prosperar y salir adelante de forma más exactitud que la del SAT (la nota que las universidades utilizan para evaluar las candidaturas)”. Y es que al parecer, las primeras revelan datos sobre la motivación, perseverancia, hábitos de estudio y capacidad para gestionar su tiempo por parte de los estudiantes, una información muy valiosa para determinar sus posibilidades reales para completar un curso superior con éxito.


 


Lo que si incide en el futuro del alumno, aunque menos de lo que se esperaba, es el tipo de instituto. El tamaño, localización y mezcla cultural apenas afectan al porcentaje de alumnos que terminan la universidad. Sin embargo, los institutos más 'ricos' sí tienen un número más elevados de éxitos o por lo menos de estudiantes que empiezan un programa de ciclo superior.


 


En cualquier caso, lo importante según McPherson es que “las notas más altas identifican a los estudiantes que se aplican duro, prestan atención y dan lo mejor de sí mismo. Estas son las cualidades que padres y profesores deberían tratar de desarrollar. Si lo consiguen, esos estudiantes tendrán muchas posibilidad de triunfar en el ámbito escolar, universitario y posteriormente en su propia vida”.


 


 


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Más información:


 


Universidad de Princeton


 


Escuela Macalester


 


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