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Un 20% de las personas asesoradas por Cáritas encontró un puesto de trabajo en 2010

La crisis sigue haciendo mella en el mercado de trabajo y cada vez son más las personas que son expulsadas del ámbito laboral. Conseguir su inserción laboral no siempre es fácil. Pero hay esperanza. Servicios de formación como los de Cáritas permiten

Publicado en Histórico Noticias
Foto de Un 20% de las personas asesoradas por Cáritas encontró un puesto de trabajo en 2010
Estudiantes-grado-INECáritas no sólo trabaja para evitar la exclusión y la marginación de las personas. La labor de esta ONG de la Iglesia Católica ha ido creciendo a lo largo de los años para dar apoyo y respaldo a los más necesitados, sobre todo, a raíz de la crisis económica, que ha generado un aumento progresivo de las necesidades de las personas, muchas de las cuales se han visto afectadas por el azote del desempleo. (ver cursos de Búsqueda de empleo)

 

Un motivo por el que desde Cáritas se está apostando por trabajar también en la inserción laboral de las personas que acuden a sus servicios a través de la formación con el fin de conseguir su capacitación profesional y que puedan volver al mercado de trabajo. Para ello, está desarrollando varías líneas de actuación como los pretalleres para la formación integral, incluida la alfabetización y habilidades sociales y hábitos laborales; los cursos de capacitación laboral para que las personas puedan adquirir un oficio, y los talleres de corta duración que son similares a los cursos de capacitación laboral, pero que tienen un menor número de horas lectivas.

 

Esta línea de actuación de Cáritas ya ha dado algunos resultados. Por ejemplo, en el año 2010, los servicios de empleo de Cáritas Diocesanas de Castilla y León consiguieron que 1.624 personas que fueron asesoradas por la ONG encontrasen un empleo, lo que supone el 20% del total de las 7.749 personas que recibieron asesoramiento. Un dato este último, además, que pone de manifiesto la mayor demanda de este tipo de servicios, ya que Cáritas atendió el pasado año a un 6,5% más de personas en relación al ejercicio de 2009 y un 56% más sobre el año 2008.

 

De las personas atendidas, dos de cada tres fueron mujeres, mientras que por edades no se aprecian grandes diferencias, aunque sí se observan tres segmentos principales que comprenden a las personas de edades comprendidas entre los 25 y 35 años, los de 36 a 45 años y los mayores de 45 años, colectivo este último que está aumentando.

 

Por nacionalidades cabe destacar que un tercio tenían nacionalidad española. Dentro del colectivo de extranjeros, que supone el 70% de las personas atendidas, el 52% son de procedencia extracomunitaria.

 

Las personas, además, que acuden a Cáritas para estos servicios y para recibir la formación se caracterizan también por el interés en las distintas acciones formativas, factor que propicia que todas los cursos estén completos, incluso, aquellos que pueden tener menor salida laboral en la actualidad como el de soldadura como consecuencia de la crisis en el sector inmobiliario. La tasa de abandono de estos cursos es del 10%, porcentaje que se sitúa por debajo del 20% de la enseñanza reglada.

 

El trabajo de Cáritas para conseguir la inserción laboral de este colectivo va a continuar para poder habilitar a estas personas de una mínima capacidad laboral, ya que habitualmente se caracterizan por tener un grado de formación deficiente.



Las personas que finalizan esta formación reciben certificados emitidos por el Ecyl, consistorios o de Cáritas, dispersión de titulación que resta eficacia en el mercado laboral unificado. De hecho, se está a la espera de que entren en vigor los certificados de profesionalidad que se anunciaron para la formación de 400 horas –que es la duración de los cursos de Cáritas-, y que son reconocidos por la legislación laboral y educativa.

 

Este no es el único obstáculo que Cáritas tiene que afrontar en esta actividad. Los cursos son gratuitos, pero la ONG tiene que hacer frente al coste de instalaciones, de profesorado y material didáctico homologado. A ello se añade la dificultad de encontrar profesionales que tengan la titulación adecuada para poder impartir los cursos.



Más información:

 

Cáritas Española