Menu
¡Llama gratis! 900 831 816
Pedir información

“Tenemos una universidad excesivamente uniforme en la que apenas hay cabida para la diversidad”

Clara Eugenia Núñez, ex directora General de Universidades e Investigación de la Comunidad de Madrid, explica en esta entrevista cuál es la situación de las universidades y los cambios que deberían llevarse a cabo “para que nos permitan ser aceptados

Publicado en Histórico Noticias
Foto de “Tenemos una universidad excesivamente uniforme en la que apenas hay cabida para la diversidad”
Estudiantes-grado-INEClara Eugenia Nuñez, ex directora General de Universidades e Investigación de la Comunidad de Madrid habla sin tapujos de la situación que vive la universidad española. En su libro Universidad y Ciencia (Gadir Editorial) condiciona el cambio de la universidad a la modificación del marco legal que la regula. [Ver Grados]

 

Achaca al clientelismo y a la arbitrariedad la falta de circulación del talento entre España y otros países. Y a los estudiantes les insta a reclamar mayores cotas de libertad de elección y mejores profesores. “Por lo general no piden ni una cosa ni otra”, opina.

 

¿Qué sucede en España con la educación, en este caso la superior, que nunca se logra llegar a un consenso?

 

En el libro Universidad y Ciencia (Gadir Editorial) explico algunas de las razones por las cuales el consenso es muy difícil. Simplificando mucho la situación, yo diría que hay intereses encontrados: los de los profesores no son los mismos que los de los estudiantes, por ejemplo.

 

En el año 2004, siendo directora de Universidades e Investigación, puse en marcha un Complemento de Méritos al que podían presentarse cada año los profesores de las seis universidades públicas de Madrid que así lo desearan. “La nota” o “la calificación” obtenida por cada profesor era pública y se desarrolló una sencilla aplicación informática que permitía a los estudiantes elegir profesor en función de esta nota. [Ver cursos de Profesor]

 

Pues bien, los sindicatos llevaron a la Comunidad de Madrid a los tribunales para evitar que esa información, útil a los estudiantes, fuera pública. Años más tarde, los tribunales consideraron que sí se podían publicar las notas. El Complemento de Méritos, sin embargo, ha desaparecido.   

 

¿Qué se está haciendo desde las universidades para solventar la falta de dinero público fruto de los recortes?

 

El más evidente ha sido la subida de las tasas académicas a los estudiantes, impuesta desde fuera. Tengo entendido que se está haciendo un mayor esfuerzo por captar fondos para financiar la investigación, esfuerzo que no parece ir acompañado de un programa de renovación de los profesores siguiendo criterios más exigentes.

 

Una de las soluciones que propone es la creación de instituciones competitivas internacionalmente, alude a las escuelas de negocio y recomienda la creación de escuelas de formación de postgrado. ¿Qué características debería tener ese tipo de instituciones? Públicas, privadas, a nivel estatal, por comunidades, por áreas de estudio...

 

La universidad puede y debe cambiar, para lo cual necesita, por una parte que se modifique el marco legal que la regula y, por otra, que se establezcan los incentivos adecuados para que el cambio tenga lugar, es decir, para vencer las resistencias internas al cambio.

 

Ahora bien, dada la configuración actual de la universidad española, un cambio de esta naturaleza sería extraordinariamente lento, si es que llega a suceder. En el libro cuento cómo algunas medidas encaminadas en esa dirección introducidas entre 2004 y 2008, que estaban dando frutos, fueron abandonadas por el Gobierno de la Comunidad de Madrid a partir de 2009. Es decir, el cambio se frustró.

 

Si queremos tener resultados a corto plazo, necesitamos instituciones de nueva planta que nos permitan ser aceptados internacionalmente, es decir, instituciones a las que jóvenes investigadores de talento y con buena formación, los graduados de las mejores universidades, estén dispuestos a venir. Eso supone aceptar las reglas por las que se rigen este tipo de instituciones: independencia del poder político y de los clanes académicos locales, gestión profesionalizada, estricto seguimiento de resultados, etcétera. [Ver cursos en el extranjero]

 

En los últimos años se han hecho distintos intentos de poner en marcha institutos de investigación de este tipo. En mi libro relato cómo se pusieron en marcha los IMDEA (Institutos Madrileños de Estudios Avanzados) en Madrid y los problemas a que han tenido que enfrentarse. 

 

¿Cuántos años se tardaría en colocar a la universidad española al nivel de las mejores del mundo empezando hoy?

 

Depende de cómo se hiciera. En principio se tardaría décadas. Pudo hacerse en la década de 1980, cuando se aprobó la primera ley universitaria de la democracia, la LRU, y no se hizo. Hoy sería más difícil. Según el informe de los expertos publicado hace ahora un año, en la universidad española hay más de 100.000 profesores a día de hoy. Son estos profesores los que definen la posición de la universidad española. ¿Los cambiamos a todos? ¿Cambiamos a unos cuantos? ¿Quién lo hace?

 

¿Cómo valora la incursión de la empresa en la universidad española?

 

En mi opinión es la que corresponde a una universidad y a unos centros de investigación que viven de espaldas a la sociedad. Difícilmente se puede pedir a las empresas, como se hace regularmente, que inviertan más en la universidad cuando ésta no se interesa por los temas que preocupan a las empresas y para los que una buena investigación podría ofrecer soluciones innovadoras.

 

Creo que corresponde a la universidad demostrar a las empresas que sus investigadores son capaces de darles esos resultados en un plazo razonable, y están interesados en tener una relación estable y a largo plazo con ellas. Que esta relación llegara a fructificar sería extraordinariamente positivo para España.

 

Hace referencia a que las universidades no tienen porqué ser uniformes, que tienen que diversificar el tipo de servicios que ofrezcan. Enlazando con esto último me gustaría saber ¿qué opinión tiene acerca del catálogo de títulos que ofrece la universidad española y sobre si considera que está adecuado a la realidad actual?

 

Se sabe, y en el libro explico sus causas, que hay un fuerte desfase entre las titulaciones que demandan los estudiantes y las que ofrecen las universidades. Pero también hay un claro desfase o desencuentro entre las titulaciones, o mejor dicho la formación, que da la universidad y la que necesita la sociedad. Esto se debe, en gran parte, a que la definición de las titulaciones está en manos de los profesores universitarios que tienden a defender su propia “disciplina”. También se debe, por supuesto, a la falta de contacto real, no meramente formal, con las empresas.

 

Afirma que la universidad española está sobredimensionada y que la solución es “reorganizar la universidad”. ¿Qué o quién impide esa reorganización y en qué consistiría?

 

Yo diría que la universidad española está no sólo “sobredimensionada”, sino también “mal dimensionada”. Quiero decir con esto que tenemos una universidad excesivamente uniforme, en la que apenas hay cabida para la diversidad. Las titulaciones que se ofrecen son prácticamente las mismas en todas partes y, además, es difícil establecer diferencias en términos de calidad, pues no se hacen públicos los parámetros que explican estas diferencias.

 

Los estudiantes carecen de información fiable sobre qué, dónde y con quién estudiar. Esa falta de información contribuye, sin duda, al elevado nivel de fracaso entre los estudiantes universitarios, muy superior a la media de los países de nuestro entorno.

 

Llevamos dos años con la llamada ‘reforma universitaria’. Un comité de expertos ha emitido un dictamen no consensuado y parece que la Ley de Universidades se deja para mejor momento. ¿Cómo interpreta el curso que está llevando hasta ahora el año universitario 2013/14?

 

Conozco el Informe del Comité de Expertos, que se hizo público hace ahora un año, sobre el que publiqué un artículo. No sé qué planes tiene el ministerio para la universidad.

 

Señala que existe falta de información veraz sobre el funcionamiento de las universidades, qué carreras tienen mayores índices de empleabilidad. Y afirma que los profesores no la hacen pública porque no quieren reconocer que hay departamentos mejores. ¿Quién tiene esa información y cómo puede hacerse pública?

 

Con los sistemas de gestión de la información que tienen las universidades, esa información existe y estaría disponible con tan sólo darle a un botón, si me permite la expresión. Pero es evidente que las universidades no tienen interés alguno en hacerla pública. En Universidad y Ciencia relato cómo se consiguió obtener esa información de las seis universidades públicas de Madrid, mediante un sistema de financiación por objetivos, vinculado a una serie de indicadores que debían ser públicos. También explico que, incomprensiblemente, este sistema ha sido abandonado en los últimos años por la Comunidad de Madrid.

 

Cuando se habla del sistema educativo, en determinados debates se deposita la responsabilidad de los malos resultados de España en temas educativos, sobre el estudiante, ¿qué parte de responsabilidad tienen y qué asuntos no lo son?

 

Los estudiantes son los principales responsables del éxito o fracaso en sus estudios. Tendrán éxito en la medida en que estén convencidos de lo que hacen y sean buenos profesionales del estudio. El sistema les acompaña, les proporciona una guía y una ayuda, pero el proyecto educativo y formativo es y debe ser suyo. Si acaso debían reclamar mayores cotas de libertad de elección y mejores profesores. Por lo general no piden ni una cosa ni otra.

 

¿De qué depende el nivel de motivación, satisfacción con los estudios e inquietudes de los alumnos?

 

No soy experta en este tema, por lo que me limito a dar una opinión basada en mis años de experiencia. Muchos estudiantes llegan a la universidad con una notable falta de motivación, o incluso de compromiso personal con su propia formación, que, evidentemente,  se ha gestado con anterioridad. El sistema educativo español no es particularmente bueno, como todos sabemos, y no fomenta valores como la responsabilidad, la curiosidad o las ganas de aprender entre los jóvenes. La universidad debería ser capaz de vencer esa apatía o resistencia, pero no lo es sino en contadas ocasiones.

 

Habla de que la universidad es incapaz de atraer a los mejores y fijarlos. Un problema que aparece asociado a la comunidad investigadora. ¿Qué se debe ofrecer a la comunidad investigadora para que opte por desarrollar su trabajo aquí?

 

Sólo hay que repasar la prensa diaria para advertirlo. Casi siempre que se habla de un descubrimiento científico se trata de un joven investigador español vinculado a una institución extranjera. Ni las universidades ni la mayor parte de los centros de investigación están diseñados para atraer talento, sea o no español. En primer lugar, no son universidades verdaderamente autónomas, pues dependen casi exclusivamente de la financiación pública; en segundo lugar, carecen de criterios de gestión conocidos, y la arbitrariedad y el clientelismo tienden a prevalecer;  además, la mayor parte de las contrataciones se hacen a espaldas de los foros internacionales donde se mueven los mejores científicos. Por supuesto hay excepciones, pero son simplemente eso, situaciones singulares y aisladas que no permiten una fluida circulación del talento entre España y otros países.

 

Valore los recursos disponibles y las oportunidades que puede tener un científico en España

 

El problema no es la escasez de recursos sino su mala gestión. Un sistema bien gestionado empieza por una buena selección de los recursos humanos, en el caso de la universidad los profesores. 

 

¿Existe un problema con la propiedad intelectual dentro de la investigación española? ¿Qué futuro existe en la puesta en marcha de proyectos de ciencia abierta asociados a las universidades? ¿Y cómo influye en el mercado de la información científica?

 

No debería haberlos. En otros países este tema se ha resuelto satisfactoriamente. España tendría que seguir las mejores prácticas, en éste como en tantos otros temas relativos a la universidad.

 

 

¡Sigue a aprendemas.com en Facebook, Twitter, Tuenti y LinkedIn!