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¿Son fieles los jóvenes trabajadores a su empresa?

Se acabó la época en la que un trabajador podía formar parte de la misma empresa durante varios años y no porque la compañía no quiera, sino porque los empleados son más exigentes y menos propensos a comprometerse. Así se desvela de un informe elabor

Publicado en Histórico Noticias
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Estudiantes-grado-INEEl compromiso laboral está de capa caída entre los jóvenes. Según la consultora argentina Whalecom, los jóvenes cada vez están menos comprometidos con sus empresas y al mismo tiempo son menos propensos a aceptar la primera oportunidad laboral que se les presenta. En un entorno donde las oportunidades no abundan pero sí la información, los trabajadores de nueva generación aprovechan al máximo esta capacidad para acceder a los datos de la compañía y saber si ésta se adapta realmente a sus características.



Y es que la fidelidad empresarial atraviesa momentos de zozobra. Paula Molinari, directora de Whalecom cree que “vivimos los niveles de compromiso más bajos de la historia de las empresas debido fundamentalmente a que el mundo del trabajo no opera de la forma en que los jóvenes querrían”. La consultora latinoamericana quiso ahondar en los motivos de esta tendencia por parte de los jóvenes y para ello llevó a cabo un estudio con los estudiantes MBA de la Universidad Torcuato Di Tella.



La investigación partió del concepto anglosajón de “engagement”, cuya traducción literal sería compromiso, pero que en inglés abarca además la dedicación y la forma en la que un trabajador se identifica con su empresa. El objetivo era medir el nivel de engagement de los MBA de esta universidad como población representativa de los mandos intermedios y los resultados no  pudieron ser más esclarecedores. Un 37,9% de los encuestados mostró unos niveles de compromiso deficientes que ponían en riesgo su presencia en la empresa y por supuesto su capacidad laboral. Por el contrario, apenas un 18,23% mostró un alto grado de compromiso, entendido éste como ningún voto negativo en la encuesta.



Pero existen disparidades entre edades. Es lo que desde la consultora diferencia entre la generación Y, menores de 30 años, y la generación X (entre 3 y 40 años). En el grupo denominado Generación Y o Gen Y los resultados negativos están relacionados con la falta de entusiasmo y la sensación de estar desarrollando una labor nada gratificante o interesante, mientras que en la Generación X este déficit de compromiso se debe más al contenido del trabajo. Molinari lo expresa de la siguiente forma “la Generación X está aburrida, cansada y desenganchada. Un 44% no se siente entusiasmado con su trabajo, un 38% no lo disfruta y un 38% no se siente identificado. Esta falta de sentido en el trabajo está afectando el desempeño y pone a este grupo en una situación de riesgo”.



Por el contrario, los profesionales mayores de 40 años tienden a mostrar unos mayores niveles del compromiso, pero no porque estén especialmente entusiasmados, aunque en su caso esta falta de pasión no está relacionada con el contenido del trabajo.



En términos generales el entusiasmo en el trabajo decrece conforme aumenta la edad, si bien las causas son diferentes. La generación Y no está demasiado entusiasmada y no encuentra su trabajo interesante, en tanto que la generación X no está entusiasmada ni encuentra su trabajo interesante y además no se siente orgullosa de su labor profesional. Por último, los mayores de 40 años sí encuentran su trabajo estimulante, pero esto no hace que necesariamente estén contentos con el mismo.



El estudio de Whalecom se puede comparar con otros similares como el llevado a cabo por Gallup, que también habla de la falta de compromiso y de su incidencia en la productividad. Cada año la economía estadounidense pierde 300.000 millones de dólares por el poco “engagement” de los empleados norteamericanos. Como dato curioso aunque también lógico es que cuanto mejores son los resultados de las empresas, mayor tiende a ser el compromiso de los empleados, en una relación del 67% en las mejores por un 33% de compromiso en las peores.



Entre las posibles causas de esta falta de compromiso e incluso desidia podría estar, según Mollinari, las diferencias entre las nuevas generaciones de mandos intermedios y los directivos de corte más tradicional que todavía dominan la empresa. La nueva generación ya no tolera reuniones sin sentido donde no se decide nada o a última hora del día cuando ya tienen planes previstos para su tiempo libre. Ahora solo queda saber si dentro de apenas una década, cuando ellos ocupen esos puestos de alta gestión, mantendrán esta visión.