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Sólo un 18% de las empresas aprovecha la formación bonificada para sus trabajadores

El 82% de las empresas desaprovecha los fondos destinados a la formación de sus trabajadores, con lo cual entre 2005 y 2009 se han desperdiciado un total de 835 millones de euros en formación por parte del tejido empresarial español, según arroja e

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Un total de 835 millones de euros han sido desperdiciados en formación entre 2005 y 2009, según se desprende del “II Informe sobre Formación Continua Bonificada en España” realizado por la consultora de formación Garben. Un 82% de las empresas no aprovechan estos fondos destinados a la formación de sus trabajadores que consiguen a través de sus cotizaciones obligatorias a la Seguridad Social.


 


Por otra parte, las empresas que reclamaron los fondos en 2009 sólo consumieron un 68% de su asignación. Garben pide campañas públicas de información a las pymes y mayor transparencia sobre el montante recaudado cada año, y propone fórmulas para aprovechar los fondos no reclamados. Unos fondos que, por otra parte, prescriben y revierten en las arcas del Estado si no se emplean durante el año.


 


Las empresas y los trabajadores españoles pagan actualmente al Estado más de 3.000 millones de euros al año, a través de sus cotizaciones obligatorias a la Seguridad Social, para financiar la formación continua de los empleados. Pero esa dotación destinada a formación no acaba aprovechándose por falta de promoción pública y desconocimiento de esos fondos provenientes de las cotizaciones sociales.


 


El 85% de las pequeñas empresas no aprovecha actualmente estos fondos, frente al 58% de las medianas que sí los reclama. Quienes sí lo hacen son las grandes empresas, aunque éstas los redujeron del 82% del total en 2008 al 72% en 2009.


 


Un retroceso que puede responder al hecho de que las grandes compañías están obligadas a financiar parcialmente la formación bonificada de sus empleados, según explican desde Garben, mientras que las pequeñas se bonifican el 100% y las medianas el 75%.


 


No obstante, hay que subrayar que el número de empresas que demanda los fondos de Formación Continua Bonificada se ha quintuplicado desde 2005. Sólo entre 2008 y 2009 esta cifra aumentó un 46% y en 2005 el 98% de las compañías de menor tamaño no recurría a ese dinero y apenas lo hacía el 16% de las medianas.


 


Por otro lado, las empresas que sí reclamaron sus fondos gastaron en este periodo el 65% del dinero disponible, un porcentaje bastante alto. Aunque en el último año sólo se usó el 61% de los fondos disponibles y esa situación se está agravando en 2010, recuerda Garben.


 


Garben propone diversas soluciones para mejorar el aprovechamiento de estos fondos de formación bonificada que comenzaron a funcionar en 2004, aumentar el porcentaje de crédito asignado a las empresas; acumular el crédito que no se use en su año natural para el siguiente; flexibilizar o reducir el requisito de cofinanciación privada; disminuir los plazos establecidos de notificaciones (más flexibilidad); aumentar los módulos económicos en función de la modalidad y el nivel de formación para poder bonificar cursos de mayor coste; y aumentar la publicidad sobre los fondos de la Fundación Tripartita para la Formación en el Empleo (FTFE) y sobre cómo emplearlos más y mejor.


 


Cómo funciona la formación bonificada


 


Los fondos de formación bonificada proceden de las cotizaciones de trabajadores y empresas a la seguridad social, la denominada cuota de formación, y hay diferentes tipos de fondos estatales para formación: subvencionados, de oferta y bonificados. La principal ventaja de la formación bonificada es la libertad plena para elegir y recibir cursos y su mayor problema es que, en ocasiones y sobre todo para las pymes, los fondos asignados no son suficientes.


 


La procedencia de estos fondos está en las cotizaciones obligatorias a la Seguridad Social de empresas y trabajadores por Formación Profesional, destinándose a ellos un 0,60% de la base de cotización por parte de la empresa, y 0,10% de la base del trabajador por parte del empleado.


 


Por tanto, poniendo como ejemplo el salario de un ‘mileurista’ que cobrara un sueldo bruto anual de 16.000 euros brutos anuales en 14 pagas, la recaudación del Estado en concepto de Formación Continua Bonificada al año sería de 96 euros por empresa (16.000 x 0,60%) más 16 euros por trabajador (16.000 x 0,10%). Un total de 112 euros por empleado.


 


Atendiendo al salario medio bruto anual en España en 2008, que se situaba en 21.883 euros según apunta Garben, la recaudación del Estado en concepto de Formación Continua Bonificada al año ascendería a 131 euros al año por empresa (21.883 € x 0,60%) más 22 euros por trabajador (21.883 € x 0,10%). El total por empleado aumenta en este caso a 153 euros.


 


Muchos trabajadores pagan por tanto por una formación que no reciben, ya que los fondos se entregan a las empresas que los reclaman. De modo que las grandes recuperan hasta el 50% de su cuota de formación, las de 50 a 249 trabajadores, hasta el 60%; las de 10 a 49 empleados, el 75%, y las de 1 a 9 empleados, el 100%.


 


 


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Más información:


 


Agrupación Garben


 


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