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Sofisticación y globalización, las asignaturas pendientes de las empresas vascas

Desde 1985 la economía vasca ha crecido por encima de la media europea en términos de PIB per capita y todavía tiene margen de mejora según se desprende del ‘Informe de Competitividad del País Vasco: hacia una propuesta única de valor’ elaborado por

Publicado en Histórico Noticias
Foto de Sofisticación y globalización, las asignaturas pendientes de las empresas vascas

La actual situación de las empresas y economía vasca y su capacidad de crecimiento han centrado el debut editorial del Instituto Vasco de Competitividad, Orkestra, una iniciativa nacida hace un año al amparo de la Fundación Deusto y cuyo objetivo es contribuir al desarrollo de la región en términos competitivos. El ‘Informe de Competitividad del País Vasco: hacia una propuesta única de valor’ desvela que si bien la economía de la Comunidad Autónoma ha crecido por encima de la media europea desde 1985, todavía debe enfrentarse al reto de la sofisticación de sus estructuras y la internacionalización para poder seguir creciendo.


 


En los últimos 20 años la sociedad vasca ha multiplicado por 2,2 el Producto Interior Bruto (PIB) per cápita en términos reales. Así, el nivel de bienestar en la región ha pasado de ser un 30% inferior a la Europa de los quince a situarse cinco puntos porcentuales por encima. Esta evolución, que el informe califica de espectacular, se debe principalmente a tres tipos factores: empresariales, institucionales y de político macroeconómica. Sin embargo, el País Vasco no sale tan bien parado en comparación con Estados Unidos. De hecho, según la base de datos REGUE desarrollada por Orkestra en colaboración  con el IAIF, en 2004 la CAPV se situaba en el puesto 66 de una lista de 146 regiones europeas en términos de renta per cápita expresada en euros, si bien en términos de evolución en el período 1995-2004 su  posicionamiento era mejor: el puesto quince.


 


Aunque la situación actual es buena, desde Orkestra su director general, Alejandro Ruelas-Grossi, destaca que todavía quedan “tareas pendientes” que las empresas deben acometer para mantener su nivel de competitividad. En este sentido destaca que “es absolutamente imprescindible que las compañías vascas apuesten por ser globales e internacionales”, algo a lo que muchos empresarios muestran sus serias reticencias por los inconvenientes personales que supone. El presidente del Consejo Asesor de la institución, puesto que comparte con la presidencia ejecutiva de Enovatinglab, Jon Azua, apunta las “dificultades para encontrar directivos de alto nivel que quieran trabajar fuera”. Y estas reservas, claro está, merman notablemente la capacidad de crecimiento de las sociedades vascas y por lo tanto su competitividad.


 


El informe también identifica la “sofisticación” como otro de los ‘puntos negros’ de la empresa vasca, a quienes insta a crear productos y servicios de mayor valor añadido. En el fondo consiste de “pasar de una economía basada en la eficiencia a una basada en la producción de ideas”. Ruelas-Gossi lo ejemplifica perfectamente: “no quiere decir que haya que dejar de manufacturar sino que el contenido debe ser distinto, de manera que cada puesto de trabajo genere valor. No es lo mismo producir un kilo de acero rolado que un kilo de acero para un cohete de la NASA".


 


A lo largo del texto se apunta que este cambio en la estructura productiva debe llegar acompañado de un reenfoque comercial y de la labor empresarial en general. Así, las empresas vascas deben “pasar de estar en la fila para vender a sentarse y esperar a que vengan” los compradores, recalca el director general de Orkestra, quien añade que, si los artículos realmente aportan elementos diferenciales, “hasta Indiana Jones va a buscarlos”.


 


Para abordar con éxito el cambio, el tejido empresarial vasco deberá apoyarse en sus fortalezas “únicas e inimitables”, pero antes será necesario que subsane otras deficiencias como el escaso rendimiento que obtiene de sus inversiones en Investigación y Desarrollo (I+D). Según las cifras del instituto, la cuantía destinada a este concepto se ha incrementado más de diez veces desde principios de la década de los 80, situando al País Vasco por encima de la media española, pero los resultados obtenidos no han sido parejos a ese esfuerzo. Tanto es así que el informe desvela una brecha importante entre la inversión en I+D y la generación de patentes que sitúa a la región por debajo de la media de la Europa de los Quince y de Estados Unidos.


 


Sin embargo, desde Orkestra también precisan que la economía vasca cuenta con suficientes factores a su favor como para seguir creciendo y dar la vuelta a la situación en el apartado de I+D. Entre estas fortalezas destacan el nivel competencial, la pluralidad administrativa y la implicación público-privada, así como la clusterización y ordenación territorial y la especialización industrial. En este sentido, el entramado y distribución empresarial en la región se postula como una de las claves gracias a los procesos de concentración corporativa de los últimos en torno a determinadas áreas en función del sector en el que opera cada compañía.


 


El presidente de Orkestra e Ibermática, José Luis Larrea, aprovechó la presentación del informe para pedir la colaboración de los diferentes agentes privados y especialmente de las Administraciones Públicas para “asumir los elementos de la cultura de la innovación”, ya que “no sólo tiene que haber fondos de capital riesgo, sino una cultura de capital riesgo”. Tras la primera toma de contacto, el instituto anunció su intención de seguir trabajando para mejorar la cooperación entre empresas e instituciones públicas y adelantó la publicación periódica de estudios acerca de la competitividad del País Vasco.


 


 


Más información:


 


Instituto Vasco de Competitividad-ORKESTRA


 


Fundación Deusto