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Siete de cada diez jóvenes de entre 20 y 29 años todavía vive con sus padres

El 67,4% de los jóvenes españoles de entre 20 y 29 años aún vive con sus padres. La edad media de abandono del hogar familiar está en torno a los 29 años, una de las cifras más altas de la UE, según la Fundación La Caixa. La coyuntura económica y la

Publicado en Histórico Noticias
Foto de Siete de cada diez jóvenes de entre 20 y 29 años todavía vive con sus padres
Estudiantes-grado-INELa Fundación La Caixa ha publicado el volumen 34 de la colección de Estudios Sociales, bajo el título de “La transición de los jóvenes a la vida adulta. Crisis económica y emancipación tardía”. En el informe se establece que la edad media de abandono del hogar familiar en nuestro país se sitúa en tornoa los 29 años, mientras que en Finlandia se establece a los 23.

 

Así, el 67,4% de los jóvenes entre 20 y 29 años aún vive con sus padres. Hay muchos jóvenes que, además, al no poder hacer frente a los gastos de hipoteca o del alquiler de la vivienda, han vuelto al domicilio familiar. El porcentaje de hogares encabezados por jóvenes ha pasado del 16,4% en 2008 al 14,5% en 2011.

 

Los jóvenes del norte de Europa abandonan antes el hogar familiar, y no necesariamente para casarse o formar una familia, como hacen los españoles. En Suecia, el 33,1% de los hombres y el 23,4% de las mujeres jóvenes viven solos después de emanciparse, frente al 3,5% de los hombres y el 1,6% de las mujeres españolas. A pesar de estas diferencias, los jóvenes de todos los países analizados consideran que la edad ideal para abandonar el hogar familiar está entre los 20 y los 21 años.

 

Según los autores del estudio, en España se asocia la formación de la familia con la estabilidad económica. “La pertenencia al grupo alivia el sentimiento de frustración ante las dificultades laborales y económicas que impiden la formación de la pareja y la familia. Lo que realmente constituye un marcador de entrada en la vida adulta de los jóvenes españoles es tener trabajo”.

 

La crisis ha acentuado la destrucción de empleo entre los jóvenes. En 2011, el 18% de los jóvenes españoles de entre 25 a 29 años estaba en paro, al igual que el 44,4% de los jóvenes entre 20 y 24 años, frente al 5,2% y al 2,8% de los jóvenes holandeses de las mismas edades y formaciones respectivamente. En 2012, y según datos de la EPA, la tasa de paro de los jóvenes menores de 25 años alcanza el 52%. [Ver cursos de Búsqueda de Empleo]

 

En los últimos años tambiénhan aumentado los contratos temporales. Entre los jóvenes de 20 y 29 años, estos empleos suponían el 46,6% del empleo total en 2011. El 58,6% de los jóvenes ocupados de entre 15 y 24 años tenía un contrato temporal en 2010, frente al 21,1% de los jóvenes daneses. Otro dato curioso del estudio reside en el hecho de que el 18,7% de los jóvenes ocupados de 30 a 34 años, y el 43,9% de los de 25 a 29 años todavía viva con sus padres. [Ver cursos de Contratación]

 

Estudios y primer hijo

 

Cuanto mayor es el nivel de estudios, mayor es el porcentaje de ocupados en todos los países. Pero a medida que se incrementa el nivel de estudios desciende paulatinamente el porcentaje de los jóvenes que está emancipado.

 

En cuanto a la posibilidad de trabajar en otro país, el 68% de jóvenes de entre 15 y 35 años estaba dispuesto a hacerlo en 2011. Por otro lado, el escenario de crisis ha devuelto a los jóvenes a las aulas. Si el abandono prematuro era del 31,9% en 2008, esta cifra se sitúa en el 26,5% en 2011. Otro aspecto preocupante es la sobrecualificación. Según datos de Eurostat de 2011, el 33% de los hombres y el 29% de las mujeres españolas están sobrecualificados en relación con la ocupación, mientras que la media europea es del 19%, tanto en hombres como en mujeres.

 

La emancipación tardía también tiene como consecuencia el retraso del nacimiento del primer hijo. En 2009, la media de las mujeres españolas que eran madres por primera vez se situaba en 31 años (la media más alta de Europa, que era de 27 años).  Actualmente, la mayoría de los jóvenes españoles emancipados entre 16 y 34 años viven en pareja con hijos (58,2%), frente a los que viven en pareja sin hijos (39,2%). Los hogares monoparentales jóvenes suponen sólo el 2,5%.

 

Ligado a todos estos datos se encuentra la cobertura pública. España es, junto con Luxemburgo, Grecia, Austria, Portugal e Italia, uno de los países que menos cobertura pública ofrece. El gasto social destinado a los más jóvenes es del 2,9%, mientras que en países como Reino Unido es del 6,6%.

 

El porcentaje de jóvenes usuarios de los servicios sociales es deficitario (apenas el 1,18% en 2009). Los jóvenes españoles desconfían de los políticos, puntuándolos con un 2,8 sobre 10, y la mitad de ellos considera la gestión de los servicios públicos “poco o nada satisfactoria”. El limitado acceso de los jóvenes a las prestaciones sociales ha redundado en un incremento del riesgo de pobreza y exclusión social de este colectivo, que ha pasado del 23,6% al 30,6% en los últimos años.

 

 


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Más información:

 

Estudio Fundación La Caixa. “La transición de los jóvenes a la vida adulta”

 

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