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San Sebastián entra en la importante cuestión de educar para la felicidad

Ferran Salmurri dictó esta mañana una interesante ponencia en los XXV Cursos de Verano de la UPV en San Sebastián que ahondó en los factores que más influyen en la felicidad de las personas.

Publicado en Histórico Noticias
Foto de San Sebastián entra en la importante cuestión de educar para la felicidad

Conseguir la felicidad es el objetivo de todo ser humano. Si cada día nos preguntásemos para qué estamos aquí, casi todos coincidiríamos respondiendo que para ser felices y en definitiva para sentirnos bien. Pero ser felices es un sentimiento, que no es tan fácil cambiarlo, ni por decreto ni por razonamiento.


Bajo el título “Tratamiento de la diversidad en contextos multiculturales. La importancia de los aspectos emocionales de los alumnos” Ferran Salmurri -experimentado psicólogo clínico con 35 años de experiencia en Hospital Clínico y Universitario de Barcelona- ha abordado en una ponencia las claves de la felicidad, resaltando la educación emocional, aspecto en el que las escuelas españolas aún dejan mucho que desear. “La escuela debe servir para formar un conocimiento útil para la vida” sostiene.


El psicólogo, autor del libro “La libertad emocional. Estrategias para educar las emociones” señala que hay algunos factores que inciden en la felicidad, como pueden ser: la autoestima, el autocontrol de conducta, es decir, marcar unos objetivos y cumplirlos. “Las personas más felices tienen mejor autocontrol de su conducta” asegura. El autocontrol emocional es otro de los factores, que implica a su vez adoptar una actitud positiva frente a la vida y mantener una estabilidad emocional en la medida de lo posible. “Es importante ver las soluciones a los problemas” afirma.


Por último, hace especial hincapié en mantener buenas relaciones con los demás, tanto en cantidad como en calidad. Si valoramos cada una de ellas del 1 al 10 y dividimos esa cifra entre 5, daría como resultado nuestro índice de felicidad aproximado.


Durante toda su intervención, Salmurri ha insistido en la idea del mal uso de nuestro pensamiento. “En general somos muy malos pensadores. Hacemos atribuciones exageradas y sufrimos por cosas que no pasan, e insiste: “no hemos evolucionado en ese sentido; seguimos siendo esclavos de nuestros sentimientos”. No acumular o adelantar acontecimientos, aprender a pensar qué palabras utilizamos para describir ciertos sentimientos (eliminando las que tienen connotaciones negativas), valorar los problemas a distancia (tanto temporal como espacialmente) y no magnificar los problemas, son entre otros, los consejos que el doctor ha dado para pensar correctamente.


Y concluye que la asertividad es, al mismo tiempo, la mejor manera de mantener una convivencia adecuada. Consiste en “la habilidad de expresar nuestros sentimientos en el momento adecuado, sabiendo respetar nuestros derechos y el de los demás, con un mínimo de control de las emociones”.