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Propósitos para 2009: sentido común contra nuestros instintos

La Navidad ya ha quedado atrás para la mayoría de españoles que no tienen que cambiar algún regalo y de ella sólo quedan el recuerdo, algunos kilos de más y los propósitos de año nuevo. Eso sí, será mejor revisar los últimos ya que según un estudio d

Publicado en Histórico Noticias
Foto de Propósitos para 2009: sentido común contra nuestros instintos

Entre las costumbres de Navidad hay una que se repite todos los años y que generalmente no tarda en convertirse en motivo de frustración, por lo menos cuando de él se puede sacar algo positivo. Son los propósitos de año nuevo que todos los ejercicio se formulan miles de españoles pero que muy pocos llegan a cumplir. De hecho, según un estudio de la Universidad de Minesota apenas el 80% de estos llegan más allá de febrero. Sin embargo, hay algunos en los que sí deberían esforzarse por llegar a buen puerto, empezando por actuar con algo más de sentido común, ya que según un estudio de la Escuela de Negocios Fuqua, las decisiones personales desafortunadas son una de las principales causas de muerte.


 


En concreto, se trata de una investigación realizada por Ralph L. Keeney y que determina que sólo en Estados Unidos más de un millón de personas murieron prematuramente como consecuencias de sus propias decisiones. Entre los 'sospechosos habituales' se puede encontrar el tabaco, el alcohol, las drogas, la obesidad, la conducción temeraria... y otro tipo de comportamientos autolesivos. En este sentido, si se tiene en cuenta el papel de la obesidad  y el tabaco como causas de los problemas cardíacos y el cáncer, se puede decir que las decisiones personales son la principal causa de mortalidad en EE.UU. Según el estudio publicado en Operations Research, un diario de Informs, hasta 400.000 muertes anuales se deben al cáncer y los ataques al corazón.


 


En el fondo el cáncer y los problemas de corazón no son más que dos ejemplos sobre cómo una serie de decisiones desacertadas en un momento concreto pueden ser nocivas a largo plazo y lo poco conscientes que son las personas de ello. Por supuesto existen muchos más supuestos como practicar sexo sin tomar medidas de seguridad, no abrocharse el cinturón de seguridad o la combinación de alcohol y conducción, cuyo resultado inmediato o con el paso del tiempo suele ser la muerte.


 


La investigación de Keeney determina que más del 55% de las muertes de personas entre 15 y 64 años se pueden atribuir a decisiones en las que existía otra opción más benévola. En palabras del profesor de Fuqua, dado que el impacto del tabaquismo y el sobrepeso empiezan a ser una pesada losa a partir de la treintena, no es sorprendente este porcentaje. Sin embargo, sí lo es para las personas entre 15 y 24 años, que podría haber evitado la muerte tomando decisiones menos nocivas. Alcohol, coches, sexo sin medidas de seguridad y tabaco figuran en los primeros puestos de la lista de los más jóvenes, en los que la obesidad no es un problema tan significativo.


 


Al final, lo que el estudio determina es que las personas tienen un enorme control sobre su esperanza de vida. Al margen de la ayuda de la ciencia, las decisiones que cada uno toma son lo que verdaderamente contribuye a poder disfrutar de una vida plena y duradera. Y es que determinadas acciones tienen un precio quizás demasiado alto. En este punto es donde elaborar unos propósitos de año nuevo con sentido común tienen mucho que decir. No se trata tanto de proponerse dejar de fumar, comer menos o hacer ejercicio, sino de cumplirlos. Evidentemente, decirlo resulta más fácil que hacerlo, pero todo es cuestión de tener suficiente constancia, fuerza de voluntad y algunos trucos.


 


Lo fundamental para llevar a buen puerto los propósitos de año nuevo es ser persistente y no rendirse a las primeras de cambio. El primer paso es no exigirse demasiado a uno mismo. Aunque el resultado puede ser la muerte, tampoco conviene estresarse porque es posible darse por vencido demasiado pronto. Un objetivo realista es la mejor fórmula. Para mantener la motivación alta también puede ser bueno empezar por los problemas más fáciles de solventar o por el que ofrezca resultados a más corto plazo. En este caso el sobrepeso puede ser una buena piedra de toque frente a otras luchas como el tabaco. Por supuesto, siempre existirán otros actos de sentido común que no ofrecen resultados tangibles como el sexo seguro o no conducir bajo los efectos del alcohol, por ejemplo.