Menú
¡Llama gratis! 900 264 357

Nueva edición del informe eEspaña de la Fundación Orange

La octava edición del informe anual de la Fundación Orange identifica España como el segundo país que más crece dentro del grupo de 28 naciones europeas estudiadas, aunque todavía se sitúa lejos de algunos de los objetivos de la Agenda de Lisboa. El

Publicado en Histórico Noticias
Foto de Nueva edición del informe eEspaña de la Fundación Orange

El objetivo del prestigioso informe eEspaña que con carácter anual edita la Fundación Orange no es otro que el de analizar el grado de implantación de la Sociedad de la Información en nuestro país. A lo largo de sus ocho años de edición, el estudio se ha convertido en una referencia imprescindible para conocer en profundidad el uso que de las TIC e Internet se hace por los ciudadanos, empresas y administraciones españolas.


 


Como resultado del análisis que se ha llevado a cabo en la edición del presente año, España aparece con una evolución positiva tras la ralentización que sufrió en 2006 en referencia al uso de las TIC. Así, en el año 2007, nuestro país experimentó un crecimiento que lo llevó a recuperar unos niveles similares a los observados en 2005, producto de la aplicación del  Plan Avanza en el periodo 2006-2007.


 


En el ranking europeo, nuestro país se ha situado en el decimoséptimo puesto, avanzando tres posiciones respecto al año pasado. A pesar de ello, los datos recogidos durante los últimos años no auguran el cumplimiento de la totalidad de objetivos de la Agenda de Lisboa, sino únicamente el de ciudadanos con acceso a banda ancha, empresas de más de 10 empleados con conexión a Internet y acceso a través de banda ancha de estas empresas. Respecto al resto de metas fijadas, parece difícil que se alcancen en la fecha límite de 2010.


 


El informe también incluye un estudio comparativo por Comunidades Autónomas, siendo Asturias la que lidera la disponibilidad de los servicios públicos online, seguida por Madrid y Andalucía. El porcentaje de disponibilidad media de los mencionados servicios se sitúa en el 67%, siendo la media de los servicios orientados a ciudadanos del 69% y los orientados a empresas de 64 puntos porcentuales. La clasificación por servicios, por otro lado, muestra que ninguno de ellos ha logrado una disponibilidad online del 100% en todas las CC AA.


 


Respecto a las comunicaciones móviles españolas, el ritmo de crecimiento en los últimos años se ha mantenido por encima de una media de 7,5%  con una penetración que supera el 107% de la población. El número de personas en posesión de un móvil activo es de 28,2 millones, lo que traducido a términos porcentuales representa el 75,1% de la población mayor de 15 años.


 


España en el ranking


 


En los tres apartados analizados en el estudio, acceso, entorno y uso de las TIC, es en el primero de ellos, el acceso, donde se manifiestan los mejores datos relativos de nuestro país en relación con los líderes del ranking. Dentro del grupo de naciones estudiadas, España se ha situado en el puesto 21 en lo que a uso de las TIC se refiere, y en el número 15 en cuanto al entorno y acceso a las nuevas tecnologías. Después de Portugal, ha sido el país que mayor grado de mejora ha mostrado en comparación con el año anterior, con un crecimiento de 12 puntos. Como aspectos menos favorables, el crecimiento limitado del comercio electrónico o el uso escaso de los servicios públicos electrónicos son algunos de los puntos susceptibles de mejora.


 


El subíndice del Entorno TIC se basa en cinco grandes parámetros: grado de penetración de las telecomunicaciones, volumen de gasto en TIC como proporción del PIB, capacidad innovadora en equipos TIC, recursos humanos formados para trabajar en la industria y valor añadido bruto por empleado de a misma. En este aspecto, la mayor parte de países estudiados han mostrado una tendencia de evolución positiva en su grado de desarrollo, a causa de la mayor penetración de las telecomunicaciones, muy especialmente las móviles, en Europa. Tal como arriba mencionábamos, el análisis realizado en este apartado concreto ha situado a España en el puesto 21, una posición no excesivamente favorable y motivada por la debilidad en la demanda de las TIC y la limitada proporción de PIB dedicada a este tipo de tecnologías. En concreto, el porcentaje de gasto supone un tercio del dedicado por Reino Unido, país líder del ranking y la mitad de otros mejor situados que el nuestro como Letonia, Polonia, Francia, Bélgica o Alemania.


 


El apartado de uso de las TIC es el que más crecimiento muestra entre los países líderes del índice. En el caso español, este es uno de los ámbitos menos fuertes, con una utilización escasa por parte del sector empresarial. Entre los particulares, el uso intensivo de Internet se da en actividades como la descarga de música y juegos, mientras que otras de mayor complejidad, como el empleo de la Administración electrónica, se hallan aún en una etapa de desarrollo, y ello a pesar de la alta disponibilidad de este tipo de servicios.


 


Esta es la misma situación que se da en el comercio electrónico y valga como muestra un dato: la proporción de personas que realizaron compras por la red en España durante 2007 fue tres veces menor que el de Holanda o Reino Unido. Un factor sin duda agravado por la escasez de oferta, ya que son pocas las compañías españolas que comercializan sus productos en Internet. Uno de los aspectos que parece motivar el escaso uso de este servicio en España y otros países como Finlandia es la inseguridad percibida en relación con el uso de datos personales o la tarjeta de crédito, una inseguridad que sin embargo no parece fundada en datos objetivos, puesto que el índice de fraude online de los citados países es cuatro veces inferior a la media de otros de su entorno. Para finalizar, la formación online es también una asignatura pendiente de los españoles, si bien en este punto se da una paradoja curiosa, y es que las empresas aseguran haber impartido a sus empleados un elevado número de formaciones a través de Internet.


 


Con respecto al acceso a las TIC, los niveles de acceso a banda ancha tanto de empresas como particulares han motivado que España obtenga una mejor posición, la número 15, en este subíndice, y es que la mayor parte del presupuesto invertido para el desarrollo de la Sociedad de la Información en nuestro país se han dirigido a este ámbito. Entre las personas físicas, el acceso a Internet viene sosteniendo una línea constante de evolución ascendente desde hace años a un ritmo, a pesar de todo, algo más ralentizado que el resto de Europa. Por lo que a las empresas se refiere, si bien el acceso a los equipos informáticos tiene un alto grado de penetración, el empleo que de los mismos se hace es muy simple, a lo que hay añadir otro dato y es que muchas compañías españolas todavía no disponen de página web.


 


Sociedad de la Información en las grandes economías


 


Otro de los apartados altamente interesantes del informe es el dedicado al análisis comparativo de la Sociedad de la Información en las cinco economías más grandes de la Unión Europea, como son Alemania, Francia, España, Reino Unido e Italia. Alemania se configura como líder en el entorno TIC, siendo la más innovadora. Buena muestra de ello es que el número de patentes TIC por habitante en ese país es 16 veces más grande del registrado en España. Otro dato relevante es que más del 50% del sector productivo y del 80% de las exportaciones germanas son intensivas en estas tecnologías.


 


La inversión en tecnologías de la información en España es inferior a la realizada en las otras cuatro grandes economías, con una cifra que se reduce a menos de la mitad en comparación con la destinada al mismo concepto por Alemania, Reino Unido y Francia. Por contra, el gasto español en tecnologías de la comunicación es, junto con el de Reino Unido, superior al resto de países. Esta característica de mayor inversión en comunicaciones es, según el informe que nos ocupa, un rasgo propio de las economías que han alcanzado un menor grado de madurez.


 


En el parámetro de acceso a las TIC, Francia presenta un grado de acceso a los equipamientos informáticos muy similar al de España. Como dato interesante, señalar que la presencia del Minitel tan característica de la nación francesa ha logrado que sus habitantes se hayan familiarizado rápidamente con la red. En el ámbito empresarial, todos los países presentan un grado similar de acceso en cuanto a ordenadores, Internet y número de empleados que la utilizan.


 


España se sitúa como líder del ranking en acceso a banda ancha, quedándose sin embargo rezagada en el uso de Intranet y páginas web corporativas. La disponibilidad de servicios públicos electrónicos, por otra parte, presenta niveles elevados y similares en los cinco países objeto de comparación. Con todo, el grado de uso que de la Administración electrónica hacen los españoles es muy poco significativo en relación con el efectuado por los ciudadanos de Alemania, Reino Unido y Francia. Las empresas, en cambio, sí registran valores parecidos al del resto de países estudiados.


 


En el sector del comercio electrónico, es el alemán el mercado B2C más grande de Europa, con un nivel facturación en 2007 que alcanzó los 18.000 millones de euros. Otro de los grandes es el del Reino Unido, que de forma similar a Alemania, ha desarrollado desde siempre una tradición muy intensa de venta por catálogo. El liderazgo de España dentro del comercio electrónico se refleja en un ámbito muy distinto como es el e-learning y  principalmente en el sector empresarial en línea con los  planes de formación continua.


La Agenda de Lisboa


 


En España se ha realizado un notable esfuerzo presupuestario con el fin de desarrollar la Sociedad de la Información en dirección al cumplimiento de los objetivos fijados en la Agenda de Lisboa. El Plan Avanza, por ejemplo, incrementó su dotación presupuestaria en 2007 alrededor de un 26%, con especial énfasis en las partidas destinadas a incrementar el uso de las TIC. El Programa Profit es otra de las iniciativas dirigidas a financiar la innovación en las tecnologías de la información y la comunicación.


 


A pesar de todo, existen todavía algunas lagunas en el ámbito de I+D, especialmente en el sector de fabricación de equipos informáticos, donde se tiende a favorecer financieramente a las grandes compañías, dándose la paradoja de ser éstas precisamente las que disponen de más recursos. Las empresas de menos de 10 empleados, por el contrario, tienen mayores dificultades en acceder a los fondos públicos destinados a I+D. Tanto es así, que las pequeñas y medianas empresas que participaron en las convocatorias del Programa Profit de los años 2004 y 2005 reportaron haber tenido más costes que beneficios como resultado de su intervención en las mismas. El bajo índice de patentes, la escasa participación de las universidades en los proyectos de innovación y la baja creación de spin-offs son otros de los factores claramente susceptibles de mejora.


 


Si bien es previsible que las metas de Lisboa se alcancen en lo referente a aspectos como el acceso de los ciudadanos y las empresas a banda ancha e Internet, no puede decirse lo mismo de algunas otras como el número de hogares con acceso a la red o el acceso a las TIC de las microempresas. De igual forma, las variables analizadas en relación al comercio electrónico indican que para el año 2010 es muy probable que el porcentaje de compañías que desarrollen este tipo de actividad se sitúe más de 20 puntos por debajo del objetivo fijado. Algunos de los factores que refuerzan esta perspectiva son la reducida implantación de la compra por catálogo o la menor seguridad jurídica que se percibe frente a la posibilidad de fraudes online.


 


Las estimaciones, asimismo, indican que no se realizará la consecución de los objetivos relativos al uso de la eAdministración por parte de la ciudadanía, ya que existe una brecha entre la disponibilidad de este tipo de servicios, que es elevada, y la demanda de los mismos por parte de los ciudadanos. El objetivo de un 7% de gasto total TIC referido al PIB es otro de los objetivos que plantean ciertas dudas ya que España, en los últimos años, muestra una tendencia decreciente en el mismo. Tanto es así, que de no activarse ciertos mecanismos de cambio tecnológico la cifra de gasto total TIC como porcentaje del PIB será en el año 2010 inferior a la cifra actual.


 


No hay que olvidar, por último, que el desarrollo de la Sociedad de la Información presenta una vinculación estrecha con la marcha de la economía, de forma que si el nivel de crecimiento de la misma se ha visto favorecida por la bonanza económica experimentada en los últimos años, la desaceleración prevista para los venideros augura una ralentización en la evolución de las TIC.


 


 


*  *  *  *


 


Más información:


 


Fundación Orange


 


Informe eEspaña 2008


 


Contenidos relacionados en Aprendemas.com:


 


“El ritmo de crecimiento de Internet se acelera en las comunidades con mayor nivel educativo”


 


Cantabria convoca premios para la web más interesante y el mejor producto TIC


 


Casi el 15% de las empresas españolas se benefician del teletrabajo


 


Navegar por la red mejora la actividad mental


 


El creador de Facebook afirma que “las mejores empresas sobreviven a cualquier situación”


 


Más Noticias de Formación, Educación y Empleo publicadas en a+