Cargando...

Menú
¡Llama gratis! 900 831 816

Medir la actividad cerebral de los niños menores de seis meses ayuda a detectar el autismo

Detectar el autismo antes de los dos años y cuando los bebés no presentan conductas propias de esta enfermedad es posible. Un equipo de investigadores de University of London ha desarrollado un sistema que mide la actividad cerebral de los bebés para

Publicado en Histórico Noticias
Foto de Medir la actividad cerebral de los niños menores de seis meses ayuda a detectar el autismo
Estudiantes-grado-INELos primeros síntomas del autismo pueden detectarse a una temprana edad. De hecho, medir la actividad de los niños de seis meses de edad puede ayudar a predecir el desarrollo futuro de los síntomas del autismo, según la investigación realizada por Centre for Brain and Cognitive Development, Birkbeck, University of London y que recientemente se ha publicado en la revista Current Biology. [Ver cursos de Psicología]

 

El estudio supone un pequeño paso para un diagnóstico precoz del autismo, que hasta ahora se detecta habitualmente a partir de los dos años, además de poner de manifiesto por primera vez que las mediciones directas de la actividad cerebral durante el primer año de vida están asociadas a un posterior diagnóstico del autismo, incluso, mucho antes de que aparezcan los síntomas del comportamiento característico de las personas autistas y que surgen en los primeros años de vida de la persona.

 

Además, la investigación igualmente arroja otras evidencias como el hecho de que en el primer año de vida los bebés que van a desarrollar autismo ya tienen diferentes respuestas del cerebro cuando, por ejemplo, alguien les mira.

 

Para la investigación, el equipo realizó un seguimiento de bebés de entre seis y diez meses de edad y que presentaban un mayor riesgo de padecer autismo, ya que tenían algún hermano mayor con esa enfermedad. A estos bebés se les colocaron sensores pasivos en la cabeza para registrar la actividad cerebral mientras veían caras que les miraban o viceversa, ya que el cerebro humano muestra patrones característicos de la actividad cerebral al entrar en contacto visual con otra persona, siendo esa respuesta necesaria para la interacción cara a cara. Sin embargo, los niños diagnosticados con autismo muestran patrones inusuales de contacto con los ojos, así como en las respuestas del cerebro a las interacciones sociales que precisan de contacto visual.

 

Este seguimiento constató que los niños que van a desarrollar autismo ya procesan la información social de manera diferente, siendo las mediciones un indicador de mayor sensibilidad o de riesgo de la persona a padecer esta enfermedad, ya que a esta edad de los bebés no hay marcadores evidentes de conductas propias del autismo.

 

No obstante, no todos los bebés estudiados y que presentaban diferencias en las mediciones de la actividad cerebral fueron diagnosticados posteriormente con autismo, por lo que los investigadores consideran que es conveniente que este método evolucione y se combine con otros factores para formar un indicador más preciso para uso clínico en la población general y que se pueda detectar más precozmente esta enfermedad para que los pacientes reciban la atención adecuada desde el principio.

 

 


¡Sigue a aprendemas.com en Facebook, Twitter, Tuenti y LinkedIn!

 

 

 



Más información:

 

Acceso al estudio de University of London

 

Noticias relacionadas en aprendemas.com:

 

Un 80% de los niños españoles con TDAH no han sido diagnosticados

 

Fracaso académico: ¿Tonto el último?

 

Dificultades de aprendizaje: el quid de la cuestión