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Las cenas de empresa provocan arrepentimiento en un 37% de los trabajadores

Con la Navidad a la vuelta de la esquina, son ya muchas las empresas que tienen todo listo para la habitual cena de empresa. Una noche en la que muchos olvidan que están con sus jefes, y los jefes con sus subordinados, y llegan a tener un comportamie

Publicado en Histórico Noticias
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Estudiantes-grado-INEAunque algunas compañías han recortado su presupuesto, son todavía muchos los trabajadores que esperan disfrutar este año de una cena de empresa. De hecho, la cena de empresa se convierte, en los días previos, en la protagonista de la oficina. Todo el mundo comenta y hace sus propios vaticinios sobre qué ocurrirá esta vez, e incluso recuerdan la cena del año anterior, en la que una copa de vino de más hizo alguna de las suyas en algunos empleados.

 

Y es que si por algo se caracterizan este tipo de eventos, es porque la barrera que separa al jefe de su empleado se diluye esa noche. El ambiente relajado da lugar a un encuentro distendido. Las corbatas y las americanas le ceden el testigo a los vaqueros y camisas desenfadadas y muchos olvidan que al día siguiente se verán de nuevo en la oficina pero, antes, toca disfrutar de la noche.

 

Por ello el portal de empleo Monster ha realizado una encuesta a nivel mundial entre más de 4.000 trabajadores para comprobar hasta qué punto se dejan llevar los trabajadores en las cenas de empresa. Y los datos son, cuanto menos, curiosos: un 37% afirma haber tenido un comportamiento vergonzoso en alguna ocasión, como beber demasiado u ofender a un compañero o jefe, mientras que el 63% asegura haber tenido un comportamiento ejemplar durante este tipo de encuentros.

 

La directora de Marketing de Monster España, Verónica Milo, recuerda que “las cenas de empresa son una gran oportunidad para elevar la moral del equipo y el compañerismo entre colegas de trabajo, pero la gente debe tener en cuenta que hay que seguir los códigos habituales de conducta profesional. Es una fiesta, sí, pero que está sucediendo en un ámbito profesional”.

 

Los peores casos

 

El caso más grave, dentro de ese 37%,  lo protagoniza un pequeño 5% de los encuestados que reconocieron que su comportamiento les afectó tanto que fueron despedidos de la empresa. Otro 5% asegura haberse comportado de una forma tan vergonzosa que incluso les ha acarreado consecuencias, dañando su carrera profesional y su reputación.

 

Situaciones mucho más normales han sido las que vivieron un 13% de los encuestados que confiesan haber tenido un comportamiento dudoso por el que se han sentido avergonzados durante unos días. Además, un 14% asegura haber tenido un comportamiento dudoso pero sin efectos.

 

Al comparar estos datos con los extraídos a nivel mundial, Monster ha detectado algunas diferencias entre los trabajadores europeos y americanos. “Mientras que los primeros parecen presentar una mayor tendencia a tener un comportamiento del que se han arrepentido llegando al  40% de los encuestados, los americanos suelen hacer gala de un comportamiento ejemplar y solo el 32% de ellos asegura haberse comportado de forma vergonzosa en mayor o menor medida”, asegura Monster. Los ingleses son los que peor parados salen de una cena de empresa: hasta un 9% asegura que su comportamiento ha llegado a suponer un despido.

 

“La recomendación para aquellos que acudan a la cena de empresa es que limiten el consumo de alcohol, uno de los grandes culpables de los comportamientos vergonzosos, y que vean el evento como una oportunidad para establecer contactos y socializar con los compañeros y superiores con los que habitualmente no tenemos mucho contacto”, aconseja Milo.

 


 

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Más información:

 

Monster

 

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