Menu
¡Llama gratis! 900 831 816

La UNESCO denuncia la corrupción en la educación a nivel mundial

Percepción ilegal de derechos de matrícula, fraudes en los exámenes, malversaciones de fondos o licitaciones públicas amañadas, estas son sólo algunas de las actuaciones que están socavando seriamente los sistemas de educación en el mundo, según el i

Publicado en Histórico Noticias
Foto de La UNESCO denuncia la corrupción en la educación a nivel mundial

Tras analizar la magnitud de la corrupción en la educación, los autores del estudio, Jacques Hallak y Muriel Poisson, evaluaron cuánto está costando este problema a la sociedad en su conjunto y definieron una serie de medios para remediarlo. Este estudio es el resultado de varios años de trabajos de investigación sobre el tema “Ética y corrupción” realizados por el Instituto Internacional de Planeamiento de la Educación (IIPE) de la UNESCO y representa “un llamamiento a la acción”, según ha declarado el Director General de la UNESCO, Koichiro Matsuura.



“Esa corrupción generalizada no sólo cuesta a nuestras sociedades miles de millones de dólares, sino que socava seriamente los esfuerzos vitales encaminados a proporcionar una educación para todos. Impide a los padres más desfavorecidos que manden a sus niños a la escuela, priva a las escuelas y los alumnos de equipamientos, merma el nivel de calidad de la docencia y, por consiguiente, el nivel de la educación en general. Por último, compromete el futuro de nuestros jóvenes. Tenemos que poner barreras”, concluyó.



El estudio, que presenta varios casos de países del mundo entero, pone al descubierto la gran diversidad de prácticas corruptas que se dan tanto en las naciones pobres como en las ricas. Las malversaciones de los fondos destinados por los ministerios de educación a las escuelas pueden representar, en algunos países, hasta el 80% del total de las sumas asignadas a éstas por concepto de gastos no salariales. Los sobornos y cohechos en las contrataciones y los ascensos profesionales de los docentes suponen, evidentemente, una disminución de la calidad de la docencia, mientras que los cobros ilegales de derechos para ingresar en las escuelas y otros gastos ocultos contribuyen a la reducción de las tasas de escolarización y al aumento de los índices de deserción escolar. Por poner sólo unos ejemplos, el 5% de la nómina total del profesorado en Honduras se destina a ‘docentes fantasmas’, y en el caso de Papua Nueva Guinea este porcentaje asciende al 15%.



Pero existen otras muchas formas de corrupción en la enseñanza superior, desde fraudes en la educación transfronteriza y universidades ficticias, hasta títulos imaginarios o fraudes en las acreditaciones. En tan sólo cuatro años (el periodo comprendido entre 2000 y 2004), el número de universidades ficticias en Internet se multiplicó por cuatro, pasando de 200 a 800. En Ucrania, las autoridades académicas de las universidades privadas señalaron hace dos años que era necesario recurrir a una u otra forma de cohecho para conseguir los permisos y convalidaciones reglamentarios exigidos a los 175 centros de enseñanza superior existentes en este país.



Para medir la magnitud de la corrupción en cada país se analiza la percepción que tienen del problema diversos grupos profesionales. Si la puntuación de un país es cercana al 10 significa que su sistema educativo es claro y transparente, sin embargo, los países que se aproximan al 0 se consideran altamente corruptos. Según el Índice de Percepción de Corrupción correspondiente a 2005, en el que se analizaron 159 países, más de dos tercios de las naciones obtuvieron puntuaciones inferiores a 5 y casi la mitad no llegó si quiera al 3, lo que indica una situación importante de corrupción. 


Existen también estimaciones del coste económico que supone la corrupción educativa. Según el Banco Mundial este coste asciende a un billón de dólares en una economía que mueve un total de 30 billones. El coste de la corrupción en África, de acuerdo con los datos de la Unión africana, es equiparable al 25% de su Producto Interior Bruto, en México es del 15% y en la India se sitúa en torno al 20%.



Naturalmente, el nivel de corrupción varía significativamente de unos países a otros. Estudios realizados por el Banco Mundial muestran que, en general, en el mundo industrializado hay menos corrupción que en las economías emergentes. Sin embargo, es importante destacar que países como Botswana, Chile o Eslovenia tienen niveles de corrupción menores que algunos países de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE).



¿Cómo poner límite a la corrupción?



En varios de los casos analizados, explican los autores del informe, la adopción de medidas fáciles de aplicar ha conseguido acabar con las prácticas corruptas. A principios de la década de los noventa, sólo el 13% de la subvención anual por alumno asignada a las escuelas en Uganda era percibida efectivamente por éstas. Gracias a una campaña nacional de información que dio a conocer a las comunidades locales adónde iba a parar el dinero realmente, la situación cambió por completo y se logró que el 85% de los fondos asignados llegara a sus destinatarios legítimos.



Entre las soluciones que plantean los autores del informe destaca la necesidad de aumentar la transparencia de los sistemas de reglamentación, de reforzar las capacidades de gestión para mejorar la rendición de cuentas y de mejorar la apropiación del proceso de gestión.



Otra medida necesaria es el establecimiento de normas y reglamentaciones claras, procedimientos transparentes y un marco de políticas explícito en los que se especifiquen las responsabilidades que incumben a cada una de las distintas partes interesadas en lo que respecta a la asignación, distribución y utilización de los recursos de la educación.



Asimismo, cuanto mejor esté informado el público en general, habrá una participación mayor de la sociedad y un control más exhaustivo del proceso educativo. Si las personas que están estrechamente vinculadas al centro docente están suficientemente bien informadas estarán en condiciones de poder detectar cualquier fraude y de reivindicar sus derechos.



Pero, por encima de todo, los factores que tienen una influencia más decisiva en la lucha contra la corrupción son la capacidad dirigente y la voluntad política en las más altas esferas gubernamentales.


 


Más información:



UNESCO



Otros textos de Aprendemas.com:



España avanza en Educación aunque sigue a la cola de Europa



Los jefes de Gobierno reciben las ‘notas’ por su ayuda a la educación de los países pobres



La OCDE escudriña la educación en los países más ricos



España decepciona en un ranking mundial de universidades



¿Se está cumpliendo la Estrategia de Lisboa?



Más Noticias de Formación, Educación y Empleo publicadas en a+