La tarjeta azul europea para inmigrantes cualificados cada vez más cerca

La crisis demográfica que sufrirá Europa para el 2050 plantea la necesidad de abrir las fronteras a inmigrantes cualificados. Mientras que sus detractores se muestran en contra, sus partidarios aseguran que sólo así se pondrá fin a la inmigración ilegal y se evitará la posible fuga de cerebros de los países en desarrollo.

Más de 20 millones de trabajadores cualificados harán falta en la Unión Europea para las próximas dos décadas, sobre todo en las áreas de informática e ingeniería. Una demanda imposible de cubrir por los propios europeos y cuya solución parece sencilla: otorgar a los inmigrantes cualificados el permiso europeo de trabajo. Una medida que espera salir adelante con el sí en la comisión de Libertades Civiles del Parlamento Europeo, discutida en la tarde del lunes, y con la posterior aprobación en noviembre, cuando se someta a votación por el pleno de la Cámara.


 


Ewa Klamt, eurodiputada del Partido Popular Europeo responsable del tema en la Eurocámara, apoya la medida y para ello no duda en explicar la situación de su país: En Alemania hacen falta 95.000 ingenieros y el mercado sólo dispone de 20.000 titulados”. Por ello, asegura que “necesitamos canalizar una inmigración legal” pues sólo de esta manera se cerrarían las puertas a la ilegal.


 


Y es que el sistema de la tarjeta azul únicamente traería a inmigrantes cualificados, admitidos bajo una serie de normas comunes previas a la admisión. Así, el inmigrante podría residir en cualquier país europeo durante dos años renovables, gozaría de libertad de circulación por el territorio comunitario, tendría acceso a la seguridad social y podría disfrutar de medidas de reunificación familiar.


 


¿Amenaza?


 


Pero los escépticos consideran que existen dos aspectos previos a solucionar antes de dar luz verde a la nueva medida. Primero, opinan que la libre circulación deberían disfrutarla países miembros como Bulgaria o Rumania antes que terceros. En segundo lugar, exigen una definición precisa del término “inmigrante cualificado”. Ante ello, Klamt ofrece dos acepciones: estar en posesión de un título de educación superior tras haber superado un mínimo de tres años de estudios o tener al menos cinco años de experiencia profesional demostrable en un área determinada.


 


Confiados o no, la reforma ya se planteó en septiembre de 2007. Franco Frattini, entonces vicepresidente de la Comisión apuntó que “tenemos que ver la inmigración como un enriquecimiento y un fenómeno ineludible del mundo actual, no como una amenaza” si es que Europa quiere hacer frente a la previsible crisis demográfica que se predice que para el año 2050: por cada jubilado comunitario sólo habrá dos personas en activo en vez de cuatro.


 


Evitar la fuga de cerebros de los países en desarrollo es otro de los asuntos que la eurodiputada plantea solucionar. En este sentido Klamt recuerda el compromiso que la Unión Europea adquirió con los Objetivos de Desarrollo del Milenio por lo que Europa “debe mantenerse firme en sus valores”.


 


Mucho trabajo


 


En este sentido, hace un año, también se pronunciaron los eurodiputados socialistas Lilli Gruber (Italia) y Javier Moreno (España). Para el primero, la carta azul supone “el primer paso hacia la dirección adecuada” con la que hay que evitar que “no se produzca una fuga de cerebros que serían necesarios en esos países”. También señaló que “para luchar contra la inmigración ilegal más allá de su vertiente criminal, es necesario definir la forma legal de entrada en la Unión Europea y también incrementar los esfuerzos para estimular el desarrollo económico y democrático en esos países”.


 


Por su parte, Moreno daba su visto bueno a “todas las medidas que favorezcan cauces de inmigración legales hacia la Unión Europea, fundamentales para frenar la inmigración clandestina y la lucha contra las redes de trata de seres humanos”. Así, ya auguraba que “habrá que seguir trabajando en el establecimiento de un estatuto común para el resto de trabajadores inmigrantes, a los que necesitamos tanto desde el punto de vista demográfico como económico”.





*  *  *  *


 


Más información:


 


Parlamento Europeo


 


Contenidos relacionados en Aprendemas.com:


 


Buenas expectativas para la inserción de los inmigrantes en empleos cualificados


 


Los inmigrantes no perjudican las condiciones laborales de los españoles



 


Energías Renovables, la formación que más demandan los inmigrantes



 


Las grandes ciudades aglutinan la mayor parte de los negocios de inmigrantes



 


El 10% del PIB madrileño lo aportan los inmigrantes



 


Un estudio analiza al inmigrante emprendedor



 


Sólo un 13% de los inmigrantes llegados a España en los últimos años no tiene formación



 


Más Noticias de Formación, Educación y Empleo publicadas en a+