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La rigidez y agresividad de los jefes se premian con el éxito

¿Qué habilidades debe tener un director general? y, sobre todo, ¿cuáles son las más importantes? Son dos preguntas han protagonizado infinidad de estudios y horas lectivas en el ámbito de la educación ejecutiva. Ahora Chicago Graduate School of Busin

Publicado en Histórico Noticias
Foto de La rigidez y agresividad de los jefes se premian con el éxito

Definir al directivo perfecto no siempre es fácil. Existe un gran debate acerca de qué rasgos personales y habilidades empresariales debe aunar un director general o un consejero delegado (CEO). En muchos casos la realidad choca con la teoría, desbaratando argumentos como que un buen ejecutivo debe saber escuchar a sus empleados, trabajar en equipo o ser generoso. De hecho, un estudio llevado a cabo por los profesores Steven Kaplan, Morten Sorensen y el doctorando Mark Klebanov de Chicago Graduate School of Business afirma más bien lo contrario. Bajo el título ‘¿Cuáles son las características y habilidades directivas que importan?’ (el nombre original es Which CEO characteristics and habilitéis matter?) el informe analiza la actuación de los dirigentes en función de sus decisiones de inversión y lo que las empresas tienen en cuenta a la hora de contratar a este tipo de empleados.


 


En total los académicos entrevistaron a más de 300 directivos de compañías que protagonizaron algún movimiento en el mercado bursáil. El estudio valora a cada uno de ellos en 40 destrazas dividias en siete áreas generales: liderazgo, factores personales, individuales, motivicacionales, interpersonales, técnicos y funcionales. Al final, los datos recogen información relacionada con la educación, trayectoria empresarial y aptitudes como el trabajo en equipo, la agresividad o el nivel de detallismo de los directivos.


 


En cómputos generales el estudio desvela que las empresas contratan a sus altos cargos en función de su talento general más que de determinadas habilidades en concreto. Sin embargo, en el texto también se aclara que existen algunas destrezas más valoradas que otras por las compañías o que comparten más directivos que posteriormente han triunfado en su labor. En general, organizaciones premian las llamadas habilidades ‘duras’ por encima de las denominadas ‘blandas’. Así, la rigidez, disciplina, rapidez, agresividad y persistencia aparecen, entre otras, como cualidades deseables en un mandatario por delante de las que atesoraría un jefe más comprensivo: habilidad para escuchar, trabajo en equipo o asumir su parte de culpa en los fallos de los empleados.


 


Además, según los académicos de Chicago GSB, los directivos más rígidos son después los más exitosos desde un punto de vista exclusivamente empresarial. Por eso, desde el estudio se apunta la posibilidad de que aptitudes como el trabajo en equipo estén sobrevaloradas en los procesos de selección.


 


Por otra parte, ya no es tan necesario contar con un consejero delegado interno, ya que los mandatarios ajenos o externos a la empresa son igual de eficaces a la hora de gestionar la compañía.


 


Falta de liderazgo


 


Al margen del tipo de gestión y personalidad, lo único que parece claro es que todos los directivos deben tener una serie de dotes de liderazgo. En este sentido, Ken Chenault, CEO de American Express, considera que los seguidores son la mejor fórmula de medir esa capacidad de inspirar de cada directivo.


 


El mandatario aseguró durante el Ciclo de oradores distinguidos de Chicago GSB que “en muchas compañías se puede encontrar altos cargos que han protagonizado grandes éxitos empresariales pero que no tienen un solo seguidor”, es decir, nadie que realmente crea en sus planteamientos. Chenault aseguró también que “cuando ninguno de tus mejores empleados tiene seguidores puede ser el primer síntoma de problemas desde el punto de vista del liderazgo”.


 


Este liderazgo debe construirse sobre la base de la integridad, ya que de otra forma “no sé como puedes conseguir confianza dentro de la compañía”. Esto implica “consistencia entre los actos y las palabras”. Para Chenault, para quien un líder debe “definir la realidad y dar esperanza”, ser honesto “no es suficiente” en el ámbito empresarial.


 


Más información:


Estudio ‘¿Cuáles son las características y habilidades directivas que importan?’ (PDF en inglés)


 


 


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