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“La calidad de la investigación en España no tiene nada que envidiar a la de un centro internacional

Aprendemas.com entrevista para su sección de “Jóvenes Talentos” a Cristina de Cózar, una joven investigadora de 33 años que lleva ocho en un proyecto de GlaxoSmithKline financiado por la Fundación Bill y Melinda Gates para encontrar un tratamiento ef

Publicado en Histórico Noticias
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Estudiantes-grado-INECristina de Cózar tiene 33 años y lleva ocho en GlaxoSmithKline, concretamente en el Centro de Investigación en Enfermedades de Países en Desarrollo (Diseases of the Developing World, DDW) ubicado en el Parque Tecnológico de la localidad madrileña de Tres Cantos. Trabaja en un proyecto financiado por la Fundación Bill y Melinda Gates para encontrar un fármaco eficaz contra la malaria, enfermedad que cada año se cobra más de un millón de vidas, principalmente en países en vías de desarrollo.

 

Hablamos con ella para conocer en qué consiste su proyecto, cómo se desarrolla a día de hoy la carrera de los investigadores, las oportunidades que existen en España y en el extranjero, y cómo se logra uno de los mayores reconocimientos en el ámbito científico: publicar artículos en revistas de prestigio mundial como Nature, algo que ella ya ha logrado. [Ver cursos de Investigación/Desarrollo]

 

¿Cómo valoras tus años de estudiante? ¿Lo tuyo fue por vocación?

 

La verdad es que siempre me gustaron más las ciencias que las letras. Siendo muy pequeña, con 10 ó 12 años, mis padres me regalaron un microscopio de juguete porque ya por entonces me resultaba muy curioso el mundo de las células, poder observar los microorganismos a nivel celular, el origen de la vida y me resultaba fascinante ver cómo era una gota de mi propia sangre.

 

Luego, a lo largo de mis años de estudiante, he tenido la suerte de contar con muy buenos profesores tanto en el colegio como en la universidad. A los 17 años, y teniendo muy claro que lo mío eran las ciencias, fue mi profesora de Biología de COU la que terminó de darme el empujoncito que me faltaba para decidirme finalmente por la carrera de Ciencias Biológicas. Si echara la vista atrás y tuviera que escoger de nuevo, sin lugar a dudas repetiría la experiencia de estudiar Biología pero probablemente aprovecharía mucho más esos años de formación.  

 

¿Qué conocimientos has adquirido después de la carrera universitaria y cómo te encaminaste hacia tu especialidad?

 

Después de terminar la carrera de Biología y sin tener demasiado claro aún cómo quería enfocar mi carrera científica -algo que nos ocurre a la mayoría de los estudiantes una vez que tenemos el título en nuestra mano- decidí tomarme ese primer año como una oportunidad para formarme como profesional. Así que me saqué el CAP (Certificado de Aptitud Pedagógica) por si en un futuro decidía dedicarme a la enseñanza; realicé varios cursos prácticos de aprendizaje de técnicas de laboratorio en la Facultad de Medicina de la Universidad Autónoma de Madrid; y completé los cursos de Docencia correspondientes al primer año de Doctorado en el departamento de Biología Celular.

 

Al año siguiente empecé a trabajar en el Hospital Universitario de La Paz en los laboratorios asociados al servicio de Reumatología con una beca de un año que me permitió realizar un trabajo de investigación con el que obtuve el DEA (Diploma de Estudios Avanzados). De hecho ese fue mi primer contacto con la investigación aplicada en el entorno clínico. Y casi al tiempo que lo estaba terminando me surgió la oportunidad de trabajar en GlaxoSmithKline en el desarrollo de nuevos antimaláricos y ahí es donde tomo conciencia de la necesidad de investigar en enfermedades que impactan especialmente a países en desarrollo y donde empiezo a especializarme en lo que trabajo actualmente.

 

Cuéntanos en qué consiste tu trabajo actual y cuál es la línea básica de investigación

 

Trabajo en el Centro de Investigación en Enfermedades de Países en Desarrollo (en inglés Diseases of the Developing World, DDW) ubicado en el Parque Tecnológico de Tres Cantos. Es el primer centro español de investigación y uno de los pocos del mundo que se dedica en exclusiva al descubrimiento de nuevos tratamientos para la malaria y la tuberculosis.

 

Concretamente trabajo en un proyecto de malaria financiado por la Fundación Bill y Melinda Gates cuyo objetivo final es encontrar un medicamento eficaz contra la enfermedad. No es una tarea fácil y estamos hablando de que todo el proceso de descubrimiento, desarrollo y posterior lanzamiento del medicamento suele abarcar un período de entre 12 y 15 años.

 

Según datos de la Fundación Gates, un niño muere cada 45 segundos por malaria en el África Subsahariana. ¿Qué es exactamente la malaria y cómo es la enfermedad?

 

Pues la malaria es una enfermedad causada por un parásito que se transmite de un humano a otro a través de la picadura de un mosquito del género anopheles. Después de la infección, los parásitos se multiplican dentro de los glóbulos rojos humanos y esto provoca su destrucción y, como consecuencia, aparecen los primeros síntomas asociados a la enfermedad como son la anemia en primera instancia, y posteriormente fiebre alta, vómitos, escalofríos o convulsiones. Aunque en un principio estos síntomas podrían ser confundidos con los de una afección gripal, la enfermedad y los síntomas se pueden agravar, especialmente en niños, hasta llegar a provocar la muerte.

 

La malaria causa cada año más de un millón de muertes lo que supone, como bien has dicho, una muerte cada 45 segundos de las cuales más del 80% son en niños menores de cinco años en zonas endémicas de África. Aunque es una enfermedad curable, el problema reside en que en la mayor parte de los países donde existe, los parásitos se han vuelto resistentes al tratamiento convencional y de ahí la necesidad tan urgente que hay de encontrar otros antimaláricos más eficaces.

 

¿Qué se ha conseguido hasta el momento?

 

Se ha conseguido poco, teniendo en cuenta que la malaria ha infectado a los humanos durante más de 50.000 años y que puede haber sido incluso un patógeno humano durante la historia entera de nuestra especie. Pero precisamente, en los últimos años, hay un interés renovado por acabar con esta enfermedad y de hecho la industria farmacéutica está contribuyendo de manera desinteresada a poner todos sus conocimientos técnicos, su infraestructura y su experiencia en el descubrimiento de nuevos medicamentos con el fin de erradicar la enfermedad.

 

Sin ir más lejos, recientemente GSK a través de un artículo publicado en la prestigiosa revista Nature ha hecho públicas las estructuras de más de 13.000 moléculas con actividad antimalárica para su uso y conocimiento a toda la comunidad científica.

 

Hace unos días la Comisión Europea instaba a los países a poner en marcha medidas para despertar el interés por estudiar Matemáticas y Ciencias. ¿A qué crees que se debe esa falta de titulados?

 

Probablemente a que, tal y como está la situación laboral en nuestros días, los jóvenes en primera instancia tratan de buscar soluciones rápidas para encontrar la mejor salida posible para poder encontrar un empleo. Y como te digo las salidas profesionales son un factor a tener muy en cuenta, pero en algunos casos parece que la información no llega correctamente a los estudiantes y esto les genera grandes incertidumbres a la hora de elegir qué quieren estudiar.

 

Los titulados en Matemáticas hoy en día son particularmente demandados por bancos y para ocupar diferentes puestos de administración en las empresas y, sin embargo, muchos estudiantes desconocen cuáles son las salidas profesionales a su titulación, e igualmente los másteres y postgrados que se ofertan después.

 

En el caso de las Ciencias, la falta de titulados puede deberse a dos factores: por una parte el esfuerzo y la dificultad que van asociados a una carrera de Ciencias y por otra parte parece que hoy en día hay una tendencia a demandar más personas especializadas en determinadas técnicas o disciplinas que personas con conocimientos generales como los que te pueda aportar una carrera. Cosa que, desde mi punto de vista es un error.

 

Tal y como está el panorama laboral, ¿hay oportunidades para desarrollarse profesionalmente en España o consideras que es más fácil buscar las oportunidades en el extranjero?

 

Aunque se han hecho grandes avances en los últimos años, lamentablemente hoy por hoy siguen existiendo más oportunidades fuera de nuestro país a pesar de que España cuenta con centros de excelencia, tanto públicos como privados, donde la calidad de la investigación no tiene nada que envidiar a un centro internacional. Como ejemplo, a nivel público hay centros considerados de alta categoría científica como el Centro Nacional de Investigaciones Oncológicas (CNIO), que también cuenta con una parte importante de financiación privada, el Centro Nacional de Investigaciones Cardiovasculares (CNIC), el Centro de Biología Molecular Severo Ochoa (CBM)… Y a nivel privado, sin ir más lejos, el Centro de Investigación en Enfermedades de Países en Desarrollo (DDW) que tenemos en Tres Cantos es un líder en su sector.

 

¿Cómo ves en general la situación de la investigación en España? ¿Se invierte lo suficiente?

 

El esfuerzo realizado en los últimos 25 años ha permitido que España ocupe la novena posición en cuanto a productividad científica y el décimo puesto en cuanto al impacto y la calidad de su trabajo. Sin embargo, el porcentaje de PIB que se dedica a la I+D+i en España no llega al  1,4%, por lo que sigue estando por debajo de la media europea que es del 2% y aún muy por debajo de la media en EE.UU. A esto añadimos que hay una escasa inversión del sector privado al contrario de lo que sucede en EE.UU.

 

Como mujer joven e investigadora, ¿has tenido que superar algún obstáculo?

 

Hasta el momento no. A mi edad no he tenido que superar ningún obstáculo importante, pero sí que te puedo decir que a nivel de puestos superiores la estadística demuestra que hay una mujer ocupando un puesto de responsabilidad por cada cinco hombres. Así que, probablemente dentro de unos años, sí me encuentre más dificultades de las que me he encontrado hasta ahora. Ojalá no.

 

¿Cómo se logra el reconocimiento profesional en el ámbito científico?

 

En investigación la herramienta más utilizada son las publicaciones en revistas científicas a través de las cuales hacemos llegar a la comunidad científica nuestros logros. Quizás una persona que trabaja en el sector privado como es mi caso, puede resultar extraño, pero es política de nuestra empresa ofrecer en la medida de lo posible toda la información que permita avanzar en el conocimiento, en este caso, de la malaria. Por este mismo motivo, para los científicos también es muy importante acudir a congresos internacionales porque en ellos es donde nos ponemos al día de los últimos avances dentro de nuestro campo, donde damos a conocer nuestro trabajo más reciente y donde además tenemos la oportunidad de entablar colaboraciones con otros grupos o centros de investigación tanto públicos como privados.

 

¿Cuáles consideras que han sido tus logros hasta el momento y qué retos te has marcado para los próximos años?

 

Mi mayor logro a día de hoy es poder trabajar en lo que me gusta, en una empresa con un alto nivel científico como es GlaxoSmithKline y haber alcanzado el nivel de experiencia que tengo en el descubrimiento de nuevos fármacos. Y por supuesto, a nivel personal también es una satisfacción muy grande ser coautora de algunas publicaciones importantes especialmente la que te mencionaba anteriormente en Nature.

 

Y mis retos son continuar mi formación como científica, seguir aprendiendo nuevas técnicas y casi un deseo, si fuera posible, poder contribuir al lanzamiento de un medicamento que consiga erradicar la malaria y dentro de unos años poder contarlo y decir que yo estuve ahí.

 

Como profesional de la investigación, ¿qué le pedirías al nuevo Gobierno?

 

Pues le pediría lo que probablemente todos los científicos le pedirían a todos los gobiernos, y es que haya mayor inversión en I+D. Además le pediría algo que quizás es más factible y es el poder hacer de la carrera científica y de la investigación uno de los sectores más demandados por los jóvenes de nuestro país, invirtiendo más y dando más oportunidades a los buenos investigadores para atraer y retener a los mejores. Y ya, como deseo final, conseguir que España sea un referente a nivel mundial de la investigación.

 


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Más información:

 

GlaxoSmithKline

 

Fundación Bill y Melinda Gates



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