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“Hemos acostumbrado a los niños a que siempre hay un final feliz”

Alberto Ruiz, experto en Lectura, ha sentado el debate en torno al fenómeno de la trivialización literaria en el marco de los cursos de verano que organiza la Universidad de Extremadura.

Publicado en Histórico Noticias
Foto de “Hemos acostumbrado a los niños a que siempre hay un final feliz”

Un excesivo afán de protección ha provocado que los más pequeños se hayan acostumbrado a leer libros que únicamente tienen finales felices. Con este mensaje, el especialista en literatura infantil y juvenil, Alberto Ruiz, intervino el miércoles en los cursos de verano organizados por la Universidad de Extremadura.


Este fenómeno se denomina trivialización literaria y, según ha señalado, está propiciando la formación de individuos vulnerables frente a los avatares de la vida. “Las historias que acaban mal han pasado a ser inadecuadas para los niños; debemos plantear las dos posibilidades y cumplir con la misión pedagógica de los libros”. De esta forma, para muchos pequeños un simple suspenso puede llegar a convertirse en un trauma, puesto que han sido habituados a una idea equivocada: “la vida siempre te da una segunda oportunidad”. Para el ponente, este comportamiento también se extiende a la industria audiovisual, la más influyente entre los jóvenes.


Según apuntó Alberto Ruiz, hay cuentos como ‘Caperucita’ que originariamente contemplaban un desenlace infeliz, y que sin embargo han sido modificados posteriormente con la finalidad de salvar a la protagonista de las garras del malvado lobo. Este ejemplo se une a otros típicos de la literatura infantil como ‘Los Tres Cerditos’ o ‘

La Sirenita’ y, uno de los más crueles, ‘La Bella Durmiente’, cuya historia original terminaba con la bella protagonista a punto de ser quemada en una hoguera tras una serie de trágicas vicisitudes.


A juicio del profesor, estos cambios son recientes y obedecen a la “universalización” de los medios de comunicación y a los intereses de grandes multinacionales como Disney. En la actualidad, algunas editoriales han apostado por la vuelta a los orígenes de las historias. Estas muestran cuentos no tan afortunados y con realidades más complejas, dijo el profesor.


Nuevos espacios para leer


El profesor de la Universidad de Extremadura, Ángel Suárez, reflexionó sobre los espacios alternativos para incentivar el hábito de la lectura entre todo tipo de públicos. Según ha comentado, la elección de los espacios más convencionales como bibliotecas y aulas como únicos sitios válidos para leer, aleja a muchos potenciales lectores. “La gente ha interiorizado el tópico de que leer tiene que ser una actividad reglada y académica”. Este ritual ha actuado de condicionante a la hora de animarse a leer un libro, ha explicado Suárez.




Durante su intervención, el experto resaltó la conveniencia de elegir nuevos espacios que estimulen el hábito lector e hizo hincapié en experiencias consolidadas como las bibliopiscinas o los talleres literarios realizados en entornos naturales. “Lo que buscamos por encima de todo es poder leer en lugares que ayuden a nuestra imaginación y creatividad”, ha dicho Súarez. El profesor forma parte del Seminario Interfacultativo de Lectura que en la UEx se encarga de fomentar la lectura.


El programa del curso, patrocinado por la Universidad de Almería, está estructurado en varios módulos relacionados con la literatura tradicional y fantástica, la opinión de los escritores y editores o la educación literaria de los niños. Entre sus objetivos están describir las principales tendencias y estrategias en la promoción de la lectura, tanto en el ámbito educativo como en el bibliotecario, fomentar las lecturas comentadas por parte de profesores, animadores y escritores; subrayar la importancia de las TIC en la lectura, y sus repercusiones en la promoción, el fomento y la mejora de hábitos lectores de la población.


 




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Universidad de Extremadura