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“Hay que ganar competitividad y la fórmula pasa por aprender un segundo idioma”

Así lo considera Luisa Coque Martínez, directora de King´s College International que repasa en este artículo de opinión el nivel de conocimiento de idiomas en España y la importancia de mejorar las competencias lingüísticas para incrementar la compet

Publicado en Histórico Noticias
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Estudiantes-grado-INELa falta de competitividad de la economía española es un hecho. Según el informe ‘Global de Competitividad 2010-2011’ elaborado por el Foro Económico Mundial de Davos, la competitividad de la economía española ha perdido nueve puestos el año pasado, situándose ahora en el puesto 42, por detrás de Polonia (39) o Chipre (40). Un descenso al que contribuyen en igual medida la valoración negativa de nuestros mercados financieros y la falta de eficiencia de nuestro mercado laboral.



Pero más allá de este primer análisis, una reflexión algo más profunda revela el papel que desempeñan las personas y sus características intangibles (actitudes, capacidades o valores) en la competitividad de los países desarrollados. Si bien es cierto que, en la actualidad, un 21% de la población española de entre 25 y 65 años está en posesión de una titulación universitaria, porcentaje similar al de los Estados de la OCDE, también lo es que el 46,6% de los españoles de entre 25 y 64 años que participaron en una encuesta publicada por Eurostat, la oficina comunitaria de estadística, dice no saber ningún idioma extranjero, frente al 38% de media de la Unión Europea. Pero además, siguiendo con estas estadísticas, de entre los españoles que afirmaron saber un idioma extranjero, sólo el 15,6% lo calificó de “avanzado”, el 14,2% “bueno” y el 23,2% de “básico”.



Se ha culpado a la laxitud de las universidades a la hora de regular algo tan importante en la formación de los futuros trabajadores con estudios superiores como los idiomas, responsabilidad que también se ha extrapolado a niveles inferiores de la educación obligatoria.



Chivos expiatorios aparte, la coyuntura actual ha puesto de manifiesto la necesidad de que la población activa, actual y futura, adquiera unas competencias lingüísticas que permitan reforzar la competitividad de las empresas y del país en general. Así, por ejemplo, si en una fábrica un operador no puede leer los manuales de uso y seguridad de una máquina, además de poner en riesgo su seguridad, podría estropearla, lo que supondría un gasto mayor para la empresa.



No hay excusa. En la actualidad, existen multitud de fórmulas y aunque siempre hay lobos con piel de cordero, es importante discernir dos principios básicos a la hora de aprender un idioma: primero, confiar nuestra formación a una escuela de reconocido prestigio en la materia, avalada por el número de alumnos que han pasado por sus cursos y por el porcentaje de ellos que repiten la experiencia; y segundo, evaluar la capacidad del centro para adaptarse a nuestras necesidades y ofrecernos soluciones personalizadas de formación.



Estamos en un momento crítico, en el que se torna inexorable afrontar el déficit lingüístico que ya lastra el futuro de todo un país.

 

Más información:

 

King´s College International