Menú
¡Llama gratis! 900 264 357

España se sitúa en el primer puesto mundial en trabajo temporal

España es el país con mayor índice de temporalidad en el trabajo de entre las 22 naciones analizadas por la Oficina Internacional del Trabajo (OIT). El Informe sobre el Trabajo en el Mundo 2008 destaca también las desigualdades de renta en la era de

Publicado en Histórico Noticias
Foto de España se sitúa en el primer puesto mundial en trabajo temporal

La precariedad en el trabajo continúa siendo un problema en España. En 1991, algo menos del 25% de los trabajadores tenía un contrato temporal, mientras que en 2006 las cifras alcanzan a casi un 30% de los trabajadores. Esta proporción nos sitúa como primer país del mundo en cuanto a trabajo temporal, a la cabeza de los 22 países analizados por la OIT, entre los que se incluyen todos los que forman parte de la OCDE, así como las naciones del este de Europa. Es cierto que las cifras de temporalidad han disminuido ligeramente en el tercer trimestre del año, según los datos reflejados en la Encuesta de Población Activa. Sin embargo, esta disminución se debe a que son los trabajadores con contratos temporales los que antes despiden las empresas en tiempos de crisis, pues sus ceses siempre son más rentables para las compañías.


 


El informe de la OIT también recoge distintas conclusiones acerca de las desigualdades retributivas entre empleos fijos y temporales. En ese sentido, España ocupa el segundo puesto, tras Rumanía, pues un trabajador temporal sólo cobra el 70% de lo que se lleva un empleado fijo. El desafío político acerca de esta cuestión se debe centrar, según el informe, en intentar frenar el incremento entre los trabajos indefinidos y los temporales o a tiempo parcial, y a la vez mantener el nivel de creación de empleos totales.


 


A nivel mundial


 


A nivel internacional, la OIT indica que la crisis mundial es una de las mayores amenazas para la economía mundial en la historia moderna. El colapso de valores comienza a afectar a las decisiones de inversión de las empresas, los ingresos de los trabajadores y el empleo, dando lugar a economías en recesión y un aumento incesante del desempleo. Y mientras el costo de las medidas para rescatar el sistema financiero recaerá sobre todos, los beneficios del periodo de expansión anterior estaban distribuidos de manera desigual.


 


El informe publicado por la OIT, que recoge la situación en más de 70 países desarrollados y en vías de desarrollo, señala que, a pesar de que el empleo mundial aumentó en un 30% desde 1990 a 2007, la desigualdad de ingresos entre hogares ricos pobres ha ido aumentando en todo el mundo. La brecha entre el 10% de los asalariados con ingresos más altos y el 10% con los más bajos aumentó en un 70%. Y la perspectiva es que continúe creciendo como consecuencia de la crisis financiera que vivimos hoy en día, a menos que se adopten reformas estructurales de largo plazo.


 


Si bien es cierto que cierto grado de desigualdad sirve para premiar el empeño laboral, el talento y la innovación, si éste es muy grande puede resultar contraproducente para la mayoría de las economías “y representa un peligro para el tejido social y la eficiencia económica”, según señala Raymond Torres, responsable del estudio. Según el informe, esto podría dar lugar a tasas de delincuencia más altas, menor expectativa de vida y, en el caso de los países más pobres, malnutrición y trabajo infantil.


 


El informe muestra también que, antes de que llegara la crisis financiera, ya se sabía que las tendencias de la desigualdad de ingresos eran insostenibles. Los trabajadores y familias se endeudaron cada vez más por motivos inmobiliarios y relacionados con el consumo, y se pusieron en evidencia los límites de este modelo de crecimiento. Por ello, según la OIT, les corresponde a los políticos vigilar que la desigualdad no aumente en exceso.


 


Globalización e instituciones laborales


 


Pese a las expectativas, la globalización financiera no ha logrado aumentar la productividad mundial ni el crecimiento de empleo, sino que ha intensificado la inestabilidad económica, cuyo costo pagan los grupos de bajos ingresos. La creciente subida de las cifras de desempleados permite prever una intensificación de las desigualdades de los ingresos, siguiendo la tónica general de los últimos años. En EE.UU, por ejemplo, entre 2003 y 2007, el salario de los ejecutivos creció un 45%, frente al 3% del asalariado tipo. En 2007, el ejecutivo promedio de las 15 mayores empresas de EE.UU ganaba un sueldo 500 veces superior al empleado promedio, mientras que en 2003 el salario era 300 veces más alto. Lo mismo ocurre en otros países donde, en ocasiones, ya no hay ninguna relación entre el pago por rendimiento y los beneficios de una empresa.


 


Existe la percepción generalizada de que la globalización no actúa en beneficio de la mayoría de la población. El desafío político es, pues, garantizar incentivos apropiados para trabajar, aprender e invertir, y al mismo tiempo, evitar desigualdades de ingresos socialmente dañinas y económicamente ineficientes.


 


En cuanto a las instituciones laborales, éstas siguen desempañando un importante papel redistributivo en la mayoría de los países analizados, a pesar de la disminución de la afiliación sindical. El informe indica que una alta densidad sindical y una estructura de negociación colectiva y convenios colectivos más asentada son asociadas con menores niveles de desigualdad. Además, normas del trabajo y programas de protección social bien elaborados, y el respeto por los derechos fundamentales de los trabajadores, “progresan no sólo en términos de empleo, sino que también limitan más eficazmente la tendencia al alza de las desigualdades de los ingresos”, según se recoge en el estudio.


 


Por último, un régimen impositivo menos progresivo es menos capaz de redistribuir los beneficios del crecimiento económico. Entre 1993 y 2007, la tasa promedio del impuesto a las empresas disminuyó 10 puntos porcentuales. Esta disminución progresiva de los impuestos, en general, no se ha visto compensada con mejoras en las políticas sociales, según la OIT.


 


 


*  *  *  *


 


 


Más información:


 


Organización Internacional del Trabajo


 


Informe sobre el Trabajo en el Mundo 2008



 


Contenidos relacionados en Aprendemas.com:


 


La temporalidad sigue siendo una constante para la mitad de los jóvenes españoles


 


Desciende la tasa de contratación temporal


 


España, líder europeo en temporalidad laboral


 


La estabilidad laboral marca el sector de las Nuevas Tecnologías, según un estudio de AETIC


 


Más Noticias de Formación, Educación y Empleo publicadas en a+