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El golf se cuela en el parqué bursátil

La predilección de los altos ejecutivos por el golf es de sobra conocida y desde hace años se ha señalado a este deporte como una buena herramienta para desarrollar una buena red de contactos en el mundo empresarial. Ahora un estudio va más allá y as

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Foto de El golf se cuela en el parqué bursátil

Bajo el título ‘El golf cotiza en Bolsa’ la Universidad Camilo José Cela, con el patrocinio de xoleuSSyo, ha presentado un estudio que lleva un paso más allá la relación entre el deporte que popularizó Severiano Ballesteros y el mundo empresarial. Hasta hace poco era más o menos ‘vox pópuli’ la importancia de afinar en el green como medio para mejorar la agenda de contactos profesionales e incluso como lugar donde cerrar importantes acuerdos comerciales. Lo que nadie podía sospechar era que el golf fuese beneficioso para la marcha de la empresa y un baremo del buen hacer directivo. Sin embargo, los resultados de la investigación no dejan lugar a dudas.


 


Según el informe, las compañías cuyos directivos juegan al golf asiduamente obtuvieron mayores plusvalías en el parqué entre 2005 y 2007. Además, las habilidades en el tee y el green se reflejan también en la gestión empresarial. Así, los mejores golfistas son a su vez mejores empresarios. Para realizar el estudio la Universidad Camilo José Cela tomó como referencia las 131 empresas que componen el Mercado Continuo de la Bolsa de Madrid y un total de 467 de sus directivos. El 14,99% de los ejecutivos práctica habitualmente este deporte un porcentaje elevado teniendo en cuenta que apenas un 0,69% de la población española está federada.


 


En concreto, son 70 los gestores que frecuentan los campos de golf, aunque sólo representan a 62 compañías. Bien sea gracias al golf o al mayor acierto de sus dirigentes, el beneficio de estos valores aumentó un 42,5% entre el 31 de diciembre de 2005 y el 30 de septiembre de 2007. La cifra contrasta con el escueto 28,9% que subieron los beneficios de quienes no cuentan con jugadores en su plantilla. Esta tendencia se repite tomando como referencia sólo el presente ejercicio, donde los primeros han revalorizado sus acciones un 4,7% por el 1,6% de sus ‘oponentes’.


 


El estudio también señala que cuando mayor es la empresa en cuestión, más posibilidades tiene de contar con golfistas en sus filas. De hecho, en las empresas que forman parte del Ibex 35 el 51,5% de sus directivos juega al golf frente al 46,5% entre el resto de corporaciones. Curiosamente, también son los valores del selectivo quienes tienen a los mejores jugadores. Y no parece ser por casualidad, ya que cuanto mejor es el handicap del mandatario más suben los beneficios de su compañía. Concretamente la rentabilidad por dividendo en 2007 de los directivos con handicap entre 21 y 36 crece un 6,4%, casi tres puntos porcentuales que las de los maestros de los palos (9,2%) cuyo nivel se sitúa entre uno y 20.


 


La relación entre el golf y el mundo empresarial va más allá del parqué y también se deja notar en el beneficio por acción. Quienes cuentan con golfistas en su consejo de administración sólo aumentan un 0,8% las ganancias por título frente al 1,2% de quienes se relajan con los palos. Y de nuevo, quienes mejor handicap tienen vuelven a superar, esta vez por 0,3 puntos porcentuales a quienes todavía necesitan practicar su swing.


 


Por áreas de negocio, el sector constructor es donde más se nota la destreza con los palos seguido del energético y de la banca. Sin embargo, los directivos de inmobiliarias gestionan mejor las empresas sin las distracciones de mejorar su handicap, lo mismo que ocurre en el ámbito de los bienes de consumo.