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CASO "AULA MAGNA", UNA QUIEBRA CON MORALEJA

La quiebra del centro de educación a distancia Aula Magna es un hecho que viene a avisarnos del cuidado que debemos tener a la hora de elegir financiación para nuestros estudios. Un asesor de la Dirección General de Alimentación Consumo de la Comunid

Publicado en Histórico Noticias
Foto de CASO "AULA MAGNA", UNA QUIEBRA CON MORALEJA

Redacción Aprendemas.com - 15/5/01


400 millones en publicidad, 36 millones en nóminas impagadas y 60 millones con acreedores y con la Seguridad Social, en total casi 500 millones de pesetas de deuda. Durante los últimos meses, Arturo Uribe, el administrador único de la empresa Aula Magna había buscado a alguien, ya fuera un banco o una empresa de formación, que le comprara o al menos le aliviara esta elevada carga. No conseguido esto, a este no le quedó más solución que declarar la empresa en quiebra técnica, cosa que hizo el pasado día dos de mayo. De ese modo se cerraba ya no sólo la sede central ubicada en Barcelona sino un total de 19 centros repartidos por toda España y con esto 153 empleados (profesores) se han encontrado con un expediente de regulación de empleo y varios meses de los que todavía no han cobrado una peseta.


Sin embargo, lo que quizá más ha preocupado en los medios haya sido el hecho de que los 18.000 alumnos, casi todos opositores, han visto como de la noche a la mañana los programas a distancia a los que habían dado su confianza se desvanecían y con ellos su dinero. No en vano, se calcula que el 90 % de estos habían solicitado créditos, casi todos a las financieras Cofidís y Finanzia, y ahora tienen que devolver el total de la deuda sin recibir el servicio al que se había comprometido el centro. Por supuesto, las denuncias y protestas no han tardado en llegar, eso sí, las financieras han querido dejar claro antes de nada que la deuda contraída es entre las propias financieras y los estudiantes. Las soluciones que se barajan son varias, no obstante, será muy difícil que tranquilicen a todos, especialmente a los estudiantes. En definitiva, las consecuencias económicas de esta quiebra van mucho más allá de esa deuda de 500 millones antes citada (aparte de los 1.000 millones aproximados en créditos solicitados por los estudiantes) ya que además juegan con el futuro profesional de todas estas personas.


Todo esto ha puesto en tela de juicio el sistema de financiación de los cursos y en este sentido quizá se precise de una legislación más clara y concreta. No obstante, la Ley 7/1995 de 23 de marzo, aunque no específicamente, sí regula esta modalidad de créditos, que no son otra cosa que créditos al consumo. Así, según fuentes de la Dirección General de Alimentación y Consumo de la Comunidad de Madrid, ante todo no hay que lanzarse precipitadamente a solicitar un préstamo para financiar cualquier tipo de estudios. En primer lugar, el estudiante debe comprobar que persona es la que se compromete a realizar la prestación (el centro de formación), además, debe conocer su trayectoria y la garantía y confianza que nos ofrece. En el caso concreto de Aula Magna, fue un centro que inició su actividad en 1997 y por eso quizá había crecido demasiado rápido como para haber consolidado una estructura que atendiese a 18.000 alumnos, de hecho, su crecimiento lo basó en meras campañas publicitarias, muy fuertes eso sí.


Conocido el centro, hay que saber que tipo de contrato de financiación ofrece, si es un simple crédito al consumo o si por el contrario en un crédito vinculado. Esto es muy importante tenerlo en cuenta, ya que un contrato de prestación de un servicio (formación) que se encuentre vinculado a la obtención de un crédito, ofrece la posibilidad al consumidor (estudiante) de que en caso de incumplimiento de contrato (la impartición del curso), este pueda ejercer las acciones judiciales no sólo contra el centro sino también contra la entidad financiera que concedió el crédito vinculado.


Por eso, según recomendación de esta misma institución, si un centro ofrece un contrato blanco de financiación (es decir, crédito no vinculado), no debe firmarse sin antes haberse asesorado por un experto. El estudiante interesado, en la solicitud nunca debe dar datos relativos a cuentas bancarias ni tarjetas de crédito. Asimismo, debe informarse de las otras ofertas de créditos personales individuales disponibles en el mercado pues este tipo de financiación va a tener exactamente las mismas condiciones que cualquier otro crédito personal convencional.


Por último y en opinión de la redacción de Aprendemas.com, la alternativa más recomendable es acordar el pago del curso en mensualidades o en varios plazos directamente entre el centro y el alumno, sin intervención de entidades financieras. En caso de que estas últimas intervengan, lo apropiado sería un crédito vinculado.


Para más información:


ANCED (Asociación Nacional de Educación a Distancia). De la que forman parte la mayoría de centros de educación a distancia reconocidos por su trayectoria y seriedad. url: http://www.anced.es/ Tno. 91 555 11 87


Para informarse en todo lo relativo a los créditos para estudios lo mejor es acudir al Servicio de Orientación al Consumidor dependientes de cada municipio o área local:


Servicio de Orientación al Consumidor de Barcelona Tno. 93 402 70 00


Servicio de Orientación al Consumidor de la Comunidad de Madrid (Ventura Rodríguez, 7 - 4ª Planta) Tno. 91 548 92 01.


Oficina municipal de información al consumidor (Sevilla). Tno. 95 423 39 79


Oficina municipal de información al consumidor (Málaga). Tno. 95 313 51 11


Reportaje relacionado:


http://www.aprendemas.com/reportajes/financiacion2/html/P1.asp