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Carta de presentación de candidatura: 10 consejos para dirigirse a los mejores MBA

Experiencia laboral, un buen expediente académico y una puntuación alta en el GMAT son algunos de los requisitos en los que más se centran los aspirantes a cursar un MBA. Sin embargo, las redacciones de solicitud también son importantes, sobre todo si sabes cómo escribirlas.

Publicado en Histórico Noticias
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El GMAT, siglas para el Graduate Management Admission Test, mide las aptitudes analíticas y de redacción de los aspirantes a cursar un MBA. En muchos casos este examen es un listón que marca la diferencia entre el éxito y el fracaso en su candidatura hacia el programa deseado. Sin embargo, no es la única prueba que deberán superar en ese camino ni la más complicada.


 

 


 

Aunque todavía muchos aspirantes se empeñan en olvidarse de ellas,  sus redacciones de solicitud también pueden ser determinantes. A través de ellas los departamentos de selección pueden ver un poco más acerca de la personalidad de los candidatos y, sobre todo, sobre su capacidad de expresión escrita. Y es que los temas sobre los que deben escribir los candidatos son de lo más heterogéneo. Así, por ejemplo, quienes deseen acceder a la Escuela Johnson en la Universidad de Cornell en 2009 deberán escribir las siguientes redacciones:


 

 


 

Primera redacción: los candidatos deben describir en un máximo de 400 palabras su mayor logro profesional y cómo lograron contribuir al desarrollo de su empresa.


 

 


 

Segunda redacción: explicar en un máximo de 400 palabras cuál es la carrera profesional que espera seguir el candidato tras completar su MBA y por qué. Además, deben indicar cómo esperan que la Escuela Johnson les ayude a conseguir su objetivo.


 

 


 

Tercera redacción: redactar un índice del que sería un libro autobiográfico.


 

 


 

Cuarta redacción: esta redacción sólo debe llevarse a cabo en caso de que el candidato considere que hay otra información que desea añadir a su solicitud. Por ejemplo si considera que su puntuación en el GMAT o su expediente académico no reflejan su potencial en el ámbito de la dirección.


 

 


 

Quinta redacción: describir las medidas que el candidato ha tomado para mejorar sus posibilidades de éxito desde la última solicitud.


 

 


 

Aunque se trata sólo de un ejemplo, sirve para ilustrar el tipo de contenidos sobre los que los candidatos deberán escribir. Para muchos esta prueba supone todo un suplicio, pero por suerte, al igual que con el GMAT, existen una serie de trucos para conseguir la mejor nota. Sólo es cuestión de conocer los pasos hacia el éxito:


 

 


 

1-  El camino hacia la redacción perfecta empieza incluso antes de ponerse delante del papel en blanco o el teclado del ordenador gracias a los avances tecnológicos. En primer lugar hay que informarse sobre las preferencias de la escuela tanto respecto al contenido con al continente. Es decir, determinados centros valoran más las actitudes innovadoras, en tanto que otros dan más importancia a las aptitudes de liderazgo, conocer las debilidades de cada escuela es esencial.


 

 


 

2- Hay que fijar un objetivo. Los candidatos deben preguntarse qué desean resaltar y obtener con cada una de sus redacciones. Para eso hay que realizar un proceso de brainstorming y estructurar mentalmente el desarrollo del escrito. En este sentido, es necesario tener claro antes de empezar a teclear o a desperdiciar tinta la línea argumental que seguirá la redacción, que debe reunir los elementos clásicos de cualquier editorial o artículo: introducción, desarrollo /explicación y conclusión o resumen.


 

 


 

3- Planear la introducción por encima de cualquier otro apartado. El personal de selección dedica entre dos y tres minutos como mucho a examinar cada redacción, por lo que es fundamental captar su atención desde el primer momento.


 

 


 

4- Con las ideas claras llega el momento de enfrentarse a la hoja de papel en blanco y comenzar a rellenarla. En este punto el estilo es fundamental. Hay que impresionar a los responsables de selección por la capacidad de expresión pero al mismo tiempo ser claro y conciso. Un primer paso es comprender plenamente cada palabra que se utilice en la redacción. Hay que mostrar un buen conocimiento del lenguaje y amplitud de vocabulario, pero no a cualquier precio. Un término fuera de contexto puede dejar en evidencia la más cualificado de los candidatos.


 

 


 

5- A la hora de redactar hay que utilizar frases y palabras para enlazar los párrafos y dar unidad al texto. Expresiones y términos como ‘además, en este sentido, de hecho’ servirán para dar mayor fluidez a la redacción.


 

 


 

6- Variar la estructura de las frases para romper con la monotonía a la hora de redactar el texto. En este sentido, hay que combinar las frases más largas, complejas y generalmente compuestas que sirven para sosegar el ritmo de la narración con otras más cortas y directas que servirán para imprimir un mayor ritmo al texto. Además, son muy útiles a la hora de ofrecer una opinión clara en forma de sentencia.


 

 


 

7- Evitar las frases de relleno que no aporten nada información especial al texto. Cada parte de la redacción debería tener sentido por sí sola y decir algo relevante acerca del candidato.


 

 


 

8- Tratar de no repetir demasiadas veces las mismas palabras a lo largo del texto y mucho menos en un mismo párrafo. El uso de sinónimos es uno de los mejores indicadores de la riqueza de vocabulario del candidato.


 

 


 

9- Aunque pueda parecer excesivamente básico, hay que respetar las reglas gramaticales y de puntuación. Ante cualquier duda siempre es posible consultar un diccionario y en cualquier caso se puede contar con el corrector del procesador de textos. Un fallo en este punto puede ser determinante.


 

 


 

10- Hay que revisar el texto cuantas veces sea necesario y buscar segundas opiniones que completen el punto de vista del candidato o le aporten nuevos enfoques.


 

 


 

En cualquier caso, como reza un dicho inglés ‘practice makes perfection’, que se puede traducir al castellano como ‘la práctica lleva a la perfección’. Por eso el mejor consejo para los aspirantes es que empiecen a escribir, no importa el tema, antes de afrontar la redacción de solicitud. De esta forma lograrán pulir poco a poco sus defectos al tiempo que definen un estilo propio, la mejor carta de presentación.


 

 


 

 


 

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