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Aprobado con polémica el Plan de Investigación, Desarrollo e Innovación 2004-2007

El Gobierno ha aprobado recientemente el nuevo Plan Nacional de Investigación Científica, Desarrollo Tecnológico e Innovación para el período 2004-2007. Un ambicioso paquete de acciones e inversiones con el que se espera que el gasto en I+D pase del

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Foto de Aprobado con polémica el Plan de Investigación, Desarrollo e Innovación 2004-2007

Desde luego, España nunca se ha caracterizado por sus abultadas partidas presupuestarias en programas de Investigación y Desarrollo. La escasa inversión en I+D es considerado como el principal obstáculo al desarrollo científico y tecnológico de España. Y eso lo viene denunciando la comunidad científica desde hace más de diez años como dato relevante añade que la inversión en I+D no llega al 1% del PIB, mientras que en países científicamente competitivos como Estados Unidos, Japón, Francia o Alemania supera el 2%.


No obstante, de nuevo el gobierno español ha querido dar amplia publicidad al trascendente Plan Nacional de Investigación Científica, Desarrollo Tecnológico e Innovación (I+D+i) 2004-2007, precisamente aprobado el pasado 7 de noviembre en consejo de ministros. Todo un compendio de buenas intenciones que como objetivo concreto pretende que la inversión en I+D pase del actual 0,96% del PIB, a un 1,22% en el 2005 y un 1,4% en el 2007. En cuanto al gasto en innovación con respecto al PIB deberá superar el 2,1% en 2005 y el 2,5% en el año 2007. Para ello, el Plan estima que la Administración habrá destinado a I+D+i en los dos primeros años un 20 por 100 más con respecto a 2003. Se habrá pasado de dedicar 4.000 millones de euros anuales a destinar a la investigación, desarrollo y la innovación más de 4.800 millones de euros.


La participación empresarial es uno de los puntos en los que el Plan incide de manera especial, puesto que estima que el sector privado aportará en 2005 más del 56 por 100 del total de la inversión, y en el entorno del 60 por 100 a la finalización del Plan. Según las últimas estimaciones para este año, la aportación del sector privado en la I+D+i va a ser en torno a un 54,5 por 100.


El Plan pretende no sólo elevar la capacidad tecnológica e innovadora de las empresas, sino también promover un tejido empresarial innovador y crear un entorno favorable a la inversión en I+D+i, sin perder de vista que es necesaria una mayor interacción entre el sector público y el privado. Se busca alcanzar en España un ratio de más de 29 empresas innovadoras por cada 100, frente a las 23,5 actuales.


Para reforzar la necesaria inversión en I+D, el Plan Nacional prevé mejoras fiscales a la inversión en Investigación y Desarrollo, a través de mayores deducciones directas; el incremento de la deducción para gastos de personal investigador; el incremento de la base de deducción para la adquisición de patentes, licencias y diseños, así como la elevación del límite aplicable a la deducción por I+D+i en las tecnologías de información y la comunicación.


En cuanto a los recursos humanos que hacen posible la investigación y el desarrollo, es decir, básicamente el colectivo de investigadores y titulados en ciencias, el Gobierno se declara muy ambicioso. A través de este plan pretende alcanzar el ratio de cinco investigadores por cada mil ciudadanos en activo, acercándose a la media comunitaria. Para ello quiere seguir apostando por programas como el Ramón y Cajal o Torres Quevedo. Además, se busca también superar el 29 por 100 de investigadores en el sector empresarial en el período de vigencia del Plan, así como incrementar en más de 3.000 las nuevas plazas y contratos de investigadores en el sistema público e incrementar en más de 3.500 los nuevos contratos de doctores y tecnólogos en el sistema privado.


Quiere el gobierno establecer una proyección clara de la carrera del investigador en el sistema español de ciencia: a través de Estatuto del Becario, a través del mantenimiento de las becas predoctorales, a los tecnólogos y las becas en el extranjero, a través de la creación de programas para científicos-jóvenes (Programa Juan de la Cierva) y de programas para líderes (Programa Severo Ochoa), a modo de contratos, y a través del incremento de la Oferta de Empleo Público.


Se busca, por último, una mayor cooperación entre la comunidad científica y la empresarial para que los avances científicos se traduzcan en beneficios para la sociedad. En este sentido, el gobierno mejorará los programas de Doctores en empresas y centros tecnológicos (Torres Quevedo) y de Tecnólogos en centros tecnológicos y Pymes.


 


El punto más controvertido ha sido la parte importante que se seguirá destinando al Programa de Defensa. No en vano, a comunidad científica ya llevaba tiempo quejándose de que un tercio del 0,96% de la inversión registrada como I+D se desvía hacia la construcción de armamento. En el acto de presentación del plan el Ministro de Ciencia y Tecnología, Juan Costa, anunció un esfuerzo relevante en materia de defensa, pues en opinión del gobierno no sólo tiene trascendencia desde el punto de vista de las fuerzas armadas, sino también desde el punto de vista social y de la modernización de España.


Asimismo, el portavoz de ciencia del PSOE, Jaime Lissavetzky, puso en duda las previsiones del plan 2004-2007, quien recordó que el plan anterior preveía llegar a un 1,29% en el 2003 y que finalmente se estancó en un 0,96%.


Al menos el Gobierno ha querido dar buena muestra de este nuevo talante anunciando a principios de este mes la concesión de las ayudas correspondientes a la convocatoria 2003 del Programa Ramón y Cajal, para financiar la contratación de nuevo personal investigador. Sobre una previsión inicial de 700 contratos, se han otorgado finalmente 705 -de cinco años de duración- que supondrá la incorporación de doctores a centros de I+D públicos y privados sin ánimo de lucro. La firma de esta concesión representa un adelanto de dos meses y medio sobre el Programa 2002, en el que el número de contratos fue de 497. 32 millones de euros se destinarán como consecuencia de esta resolución. En los tres años de vida del Programa Ramón y Cajal, el número de beneficiarios se ha elevado a 2000 personas.


Enlaces de interés:


Ministerio de Ciencia y Tecnología


Plan Nacional de Investigación Científica, Desarrollo Tecnológico e Innovación (I+D+i) 2004-2007


Listado de Proyectos del Ministerio relacionados con las Becas de Formación de Personal Investigador