Diez consejos para convertirte en emprendedor

Repasamos las principales recomendaciones para convertir tu idea en un negocio de éxito.

Ser emprendedor no es algo que se logre de la noche a la mañana. Como todo lo satisfactorio en la vida, implica un proceso, una maduración. Requiere de empeño y compromiso, en una palabra, de dedicación, y, por supuesto, de gusto por lo que se hace. En la medida en que te agrade más una labor, más fácil será realizarla y su resultado final será mucho mejor.
 
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A continuación te mencionamos diez tips que te ayudarán a convertirte en un emprendedor. Los cinco primeros se relacionan con el aspecto humano y tienen que ver con el riesgo, la persistencia, la motivación, la confianza y la adaptabilidad. Los cinco últimos son de carácter técnico y se relacionan con la planificación, los recursos, la capacitación, la proactividad y la sinergia.
 
El emprendedor como ser humano
 
Esto es lo que debes tener en cuenta para desarrollar una personalidad emprendedora:
 
-Arriesgarte. En la vida hay que correr riesgos. Los que triunfan, lo saben muy bien. Para ganar algo, siempre, o casi siempre, hay que arriesgar algo. Quien no arriesga y solo va a lo seguro, difícilmente va a lograr algo en la vida.
 
-Persistir. La constancia es sinónimo de disciplina y la disciplina es la madre de los grandes triunfos. La persistencia nos educa en los momentos de prueba y nos ayuda a salir adelante. Significa saber afrontar el obstáculo del día a día, sin detenerte antes de lograr el fin buscado. 
 
-Motivarte. Si una persona carece de motivación para hacer las cosas, prácticamente carece de todo. La motivación es la que nos impulsa a lograr nuestras metas y hacer de ellas una realidad.
 
-Confiar. Debemos confiar en nosotros mismos: en nuestras aptitudes y capacidades. Inclusive, en nuestras decisiones. La vida es incierta y varias veces no nos va a dar la razón. Pero aun así, es necesario confiar en lo que hacemos.
 
-Adaptarte. Pilar fundamental en un mundo tan cambiante como el de hoy. Quien no se adapta, decae. Precisamente, las especies más poderosas son las que mejor se adaptan a su medio.
 
 
El emprendedor como administrador
 
En cuanto a las condiciones objetivas que te demanda un emprendimiento, las más importantes son las siguientes:
 
-Planificación. Siempre es clave definir objetivos y metas y, con base en ellas, elaborar un plan de acción. Si planificas las cosas bien, el resultado muy seguramente va a ser óptimo.
 
-Recursos. Es imprescindible saber qué tienes, para saber qué puedes lograr. No solo es el aspecto financiero, sino también el humano; es decir, debes tomar en cuenta tanto los recursos físicos como los recursos humanos que necesitas para llevar adelante un emprendimiento.
 
-Capacitación. Formarte y adiestrarte en una o varias labores es de vital importancia para el éxito. Con los cambios en el mundo actual (principalmente en el plano tecnológico), la capacitación no es un lujo, sino una necesidad. Debes conocer el terreno sobre el que pisas.
 
-Proactividad. Es necesario tomar la iniciativa y estar preparados para asumir cualquier tipo de reto o desafío. Esto implica saber desarrollar acciones creativas y audaces. La proactividad alude a que se debe asumir una actitud profesional frente a las dificultades, estar preparados para los malos tiempos y adquirir la habilidad de buscar y encontrar salidas.
 
-Sinergia. Aprender a trabajar en equipo ayuda bastante en cualquier emprendimiento. Saber sincronizar y engranar un equipo de trabajo es la clave de grandes éxitos. Lo ideal es aprender a conjugar las aptitudes y los recursos de cada miembro de un equipo, para encontrar el mejor balance y equilibrio. El logro de sinergias es uno de los distintivos de los líderes verdaderos.