Estudiar unas oposiciones es un reto exigente, pero también una de las vías más sólidas para construir un futuro profesional estable. Quien decide prepararlas, es consciente de que no basta con estudiar mucho: hace falta método, constancia y una estrategia clara que permita avanzar incluso en los días más difíciles.
Aprobar suele ser cuestión de resistencia, no de genialidad.
Cinco pasos para aprobar una oposición
1. ¿Qué objetivo quieres conseguir?
Para definir bien tu objetivo, sigue estos tres puntos de partida:
– Elige la oposición concreta y entiende qué exige: temario, pruebas, baremos, plazos.
– Analiza tu punto de partida: tiempo disponible, nivel previo, fortalezas y debilidades.
– Fija un plan realista: cuántos meses vas a dedicar y qué ritmo puedes mantener.
2. Metas alcanzables
Se recomienda marcarse unas metas alcanzables, eso mantendrá la motivación de ir alcanzando pequeños retos cada día. Para ello:
– Divide el temario en bloques manejables.
– Usa técnicas que funcionan: espaciado, repetición activa, test frecuentes, esquemas.
– Prioriza la comprensión antes que la memorización mecánica.
– Mantén un horario estable que puedas cumplir incluso en días malos.
3. Practica, practica, practica
La práctica hace al maestro, también en las oposiciones, por lo que es recomendable:
– Hacer simulacros desde el principio, aunque falles mucho.
– Cronometrar tus sesiones para acostumbrarte a la presión.
– Analizar tus errores: cada fallo es una pista para mejorar.
– Si hay pruebas prácticas (supuestos, orales, psicotécnicos), integrarlas en tu rutina.
4. Cuídate
El cansancio es el enemigo silencioso del opositor.
Para estudiar, se necesita estar bien de cuerpo y mente, por ello es aconsejable lo siguiente:
– Duerme bien, haz pausas, muévete, come de forma equilibrada.
– Trabaja la gestión emocional: ansiedad, frustración, bajones.
– Mantén un entorno que te apoye y evita compararte con otros.
5. Perseverancia y ser constante
Recuerda por qué empezaste. Ten en cuenta que la motivación se renueva cuando conectas con tu objetivo, por lo tanto es preciso no saltarse ninguno de los siguientes pasos:
– Evalúa tu progreso cada pocas semanas.
– Ajusta el plan si algo no funciona.
– Mantén la constancia: aprobar suele ser cuestión de resistencia, no de genialidad.

