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Dirigido por: D. Paulo Coelho. Escritor.
Objetivos: Esta actividad consistirá en dos reflexiones, a cargo de Paulo Coelho, que se desarrollarán los días 21 y 22 de Agosto a las 11 de la mañana, con una hora y media de duración. El objeto básico de reflexión será el camino de la vida. “La vida (no) es cuento”; los cuentos nos enseñan a reflexionar y a vivir la vida. "Es en el presente donde está el secreto; si prestas atención al presente podrás mejorarlo. Y si mejoras el presente, lo que sucederá después también será mejor”.
“¿Qué significa aprender: acumular conocimientos o cambiar nuestras vidas?”. "La posibilidad de hacer realidad un sueño es justamente lo que vuelve la vida interesante". "Cuando se ama, no es necesario entender todo lo que sucede allá afuera, porque todo sucede dentro de nosotros". ”Cuando menos lo esperamos, la vida nos coloca delante un desafío que pone a prueba nuestro coraje y nuestra voluntad de cambio”. ”Nunca dejes de tener dudas, cuando éstas dejen de existir es porque paraste en tu caminata”. ”El fin de una etapa es sólo el comienzo de otra, los riesgos sorteados son la preparación necesaria para pasar mejor la próxima etapa”. “Hay que disfrutar de la experiencia de la vida, aunque haya momentos muy difíciles, momentos en los que no tengamos esperanzas o ilusiones, momentos de decepción... pero siempre hay un nuevo día. Cuando miremos los problemas de hoy al cabo de los años, nos daremos cuenta de que no eran tan importantes. Lo importante es el viaje, seguir creyendo que cada día trae un milagro, un momento mágico, un encuentro que puede cambiar todo”. “Los árboles deben de suspirar de tristeza al ver cómo caen sus hojas. Dicen: "Jamás volveremos a ser como antes". Claro que no. De otro modo, ¿Cúal sería el sentido de la renovación?. Las siguientes hojas tendrán su propia personalidad, pertenecen a un nuevo verano que se acerca. Vivir es cambiar, y las estaciones nos repiten esta lección todos los años. Si tenemos un poco de paciencia, la primavera siempre llega y olvidamos el invierno de nuestra desesperación. Cambio y renovación son leyes de vida. Es bueno acostumbrarse a ellas, y no sufrir por cosas que sólo existen para traernos alegrías”.
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