Yo, estudio y trabajo

Estudiar y trabajar al mismo tiempo se ha convertido en la forma que muchos jóvenes logran costear sus estudios. Además, en los dos últimos años se ha producido un incremento de jóvenes profesionales que quieren complementar su formación con un máster o un postgrado, y combinan estos estudios con trabajo, en ocasiones dentro del campo de especialización.

Jarea Satué Redacción Aprendemas - 03/09/2012

|
Yo, estudio y trabajo

Estudiar y trabajar a la vez ha sido siempre una opción presente en muchos estudiantes, ya sea por la necesidad de costear unos estudios o para conseguir un complemento a la ayuda familiar. Pero es sobre todo al afrontar gastos de matriculación y los de alquiler y manutención, cuando el estudiante debe realizar un esfuerzo extra, por un lado para rendir adecuadamente en el trabajo y no descuidar unos estudios, pasaporte a un futuro mercado laboral.
 
Uno de los perfiles de estudiantes que trabajan lo describe Nuria Esparza, directora de Servicio de Adecco Office: “El estudiante que combina un trabajo mientras estudia para sacar un dinero. La mayoría de los contratos son campañas de Navidad, cuando hay mucha demanda para trabajos relacionados con la distribución, la logística y todo lo relacionado con el comercio; Semana Santa o fuera del período lectivo, para las suplencias de verano por vacaciones”, explica.
 
Pero de otro lado están los que incorporan un trabajo que se prolonga durante todo el año escolar. Es el caso de Pablo Rubio, de 24 años que cursa 4º de Educación Social en el centro universitario La Salle de Madrid. Desde primer curso combina sus estudios con trabajos en el ámbito de la educación, ocio y tiempo libre, y actividades extraescolares con talleres de informática y de guitarra.
 
Pablo reconoce que en su universidad han sido flexibles a la hora tener que faltar a clase, dándole la posibilidad de cambiar las clases a otras horas que le vengan mejor. Pero aún así, estudiar y trabajar a la vez no es tarea fácil. Siempre están los exámenes, la entrega de trabajos y horas de repaso. “Aprovechas cualquier momento y los fines de semana son clave para estudiar”, explica Pablo.
 
Sin embargo, Carles Rapa, manager en Randstad de la zona de El Prat, explica cómo desde la incorporación a Bolonia, “los estudiantes, según nos dicen a la hora de venir a pedir trabajo, tienen más dificultades para realizar ambas tareas a un tiempo, pues les recalcan la importancia de asistir a clase, y a veces les bloquea la posibilidad de combinarlo con un trabajo”. Es por esto que en Randstad perciben una mayor cantidad de alumnos a partir de los 23 o 24 años, así como estudiantes de segundo ciclo entre los que combinan sus estudios con un trabajo.
 
Pablo Rubio explica que pese a la flexibilidad a la hora de asistir a clases, la entrega de trabajos se complica, “porque a veces entro a la tres y media o cuatro y termino sobre las once de la noche”. En época de exámenes, no suele coger días libres o vacaciones “pues en este tipo de trabajos -al ser en colegios o en centros de juventud- las vacaciones están prorrateadas a lo largo del año, no tengo vacaciones remuneradas” y es el trabajo lo que le ayuda a costear sus estudios.
 
Perfil que buscan las empresas
 
Sobre la flexibilidad de las empresas, en el caso de compañías del sector retail, como Decathlon o Desigual, son precisamente este tipo de trabajador el que buscan: “Personas jóvenes dinámicas y con una dedicación a media jornada, tradicionalmente contratos de 15 o 20 horas”. Sin embargo, si el puesto está más vinculado al trabajo en oficina, como suele suceder en empresas dedicadas a la distribución, “sí son más rígidos, les permiten asistir a los exámenes, pero no llegar tarde o cambiar los horarios en fin de semana”, confirman en Randstad, “sobre todo en la situación actual de crisis, en la que las empresas tiene presupuestos más ajustados y buscan maximizar el rendimiento y la productividad del trabajador”.
 
En general, entre los puestos más ofertados, abundan los perfiles administrativos o de atención al cliente. “En nuestra área abundan las empresas de logística, alimentación o del sector retail y administrativo”, confirma el portavoz de Randstad por El Prat. Entre los demandantes, “principalmente son estudiantes de Turismo, Empresariales, Recursos Humanos, no son estudios tan técnicos, como ingenierías superiores, Arquitectura o Medicina que requieren mucha más dedicación”.
 
Igualmente, Randstad o Adecco confirman que en los últimos años también hay numerosos estudiantes que al encontrar dificultades para acceder al mercado laboral sigue formándose y busca su primera experiencia profesional. Por otra parte, la exigencia de una formación complementaria, como un máster o un postgrado, ha elevado la edad del estudiante-trabajador. De hecho, podría decirse que es un trabajador que estudia.
 
Ana Buisán es arquitecta y reside en Barcelona. Terminó su licenciatura en 2006 y hace tres años decidió cursar un Máster en Restauración y Rehabilitación de Edificios en la Universidad Politécnica de Barcelona, donde había cursado sus estudios principales: “Antes de acabar la carrera entré como becaria en el estudio de un profesor de la universidad donde, aparte de obra nueva, realizan muchas rehabilitaciones. Así que me empezó a interesar esa parte mas romántica de la arquitectura, la de los edificios ya vividos”. Según esta arquitecta, se veía de refilón que el sector de la edificación iba a entrar en colapso, así que consideró buena idea meterse en un campo más especializado y posible trabajo futuro. “Hoy aún trabajo en el mismo despacho, como profesional”, confirma.
 
Que su jefe fuera profesor en la escuela de arquitectura y el hecho de estar vinculado a la docencia ayudó a que le pareciera estupendo que Ana continuara su formación. Sin embargo, “y aunque les pareció genial que siguiera estudiando, el trabajo siempre es lo primero, así que es mejor que no noten que cuando tienes examen o entrega del Máster”.
 
En principio, Ana no tuvo muchas condiciones por parte de sus responsables en el despacho, aunque en alguna ocasión sí tuvo que faltar a alguna clase. “En general los horarios se adaptan bastante al trabajo. Si hay una entrega puedes trabajar tranquilamente 12 o 14 horas diarias, y una vez entregas, recuperas esas horas libres y la siguiente semana sales antes. Así que me adapté a eso. Recuperaba horas cuando había mas trabajo”.
 
Cuestión de salarios
 
Con respecto al salario, depende mucho de los convenios a los que se sujete el puesto de trabajo en concreto. “En el sector de logística o del sector industrial el salario es más alto, en el sector oficinas pertenece al convenio de bancas y también alcanza un rango alto. Y en el otro lado está el sector servicios o la hostelería”, explica Nuria Esparza. Pablo Rubio sabe lo que es trabajar en la hostelería mientras saca adelante sus estudios, sin embargo, y pese a que su salario era mejor poniendo copas o cafés, prefirió decantarse por su trabajo actual.
 
Pero si algo supone estudiar y trabajar a la vez es realizar sacrificios. “Yo ya no sé lo que es salir los fines de semana. Mi vida cambió mucho, sobre todo en mis relaciones sociales”, explica Pablo. Ana añade otros aspectos. “Entre semana, las clases, trabajo, algo de vida social y el tiempo que pierdes en moverte en una ciudad llenan el cupo de cualquiera. Además, pocos son los días que después de cenar tienes ganas de encender el ordenador”, y aunque pueda parecer que no, siempre se saca algo positivo: “Con el tiempo, aprendes a ir al grano, a sintetizar, a estar muy atento en clase y nada de perder el tiempo, que es oro”.
 
Estudiar y trabajar puede ayudar a la manutención o a sufragar los gastos que generan los estudios. También puede ser una forma de ampliar la formación mientras el alumno desarrolla su perfil profesional. Pero por supuesto que también tiene sus recompensas. Tanto Ana como Pablo, además de cumplir con sus respectivos trabajos, ambos llevan por buen camino sus estudios. “Por el momento, está todo aprobado”, cuenta Pablo. “El máster es dos años y lo he acabado en tres. Bueno, eso espero, que el miércoles entrego el proyecto final”, exclama Ana.

¡Sigue a aprendemas.com en FacebookTwitterTuenti y LinkedIn!