Especial Formación Online/A distancia
Campus virtuales: funcionalidades, ventajas y retos

La enseñanza no presencial va ganando adeptos. En los últimos años, las universidades españolas están apostando por los campus virtuales para dar formación a los estudiantes ante las ventajas que conlleva para alumnos y profesores. Las nuevas tecnologías, a través de diferentes herramientas y aplicaciones, facilitan este proceso y que se pueda disponer de las últimas novedades y más contenidos. Las plataformas no son estáticas y ya se empiezan a vislumbrar los campus virtuales del futuro.

Por Eva Sereno

En la actualidad, los campus virtuales han dejado de ser una herramienta exclusiva de las universidades que imparten formación a distancia. El auge de las nuevas tecnologías ha favorecido que las universidades presenciales también apuesten por tener un campus virtual para impartir algunas asignaturas o bien dar apoyo educativo a través de contenidos adicionales o poder mantener un contacto más directo y más continuado entre profesores y estudiantes.

“Las plataformas de teleformación ya llevan tiempo funcionando, aunque al principio tardaron en ser usadas. Sin embargo, hoy en día, prácticamente todas las universidades -incluidas las presenciales- las emplean”, añade Martín Llamas, profesor de la Universidad de Vigo.

Un auge que, en los últimos años, se está viendo también potenciado por la crisis, ya que muchos alumnos tienen que recurrir a la formación online para poder cursar sus estudios y evitar tener que pagar gastos de alojamiento o manutención, entre otros.

Otro factor importante que está contribuyendo al desarrollo y expansión de los campus virtuales es la necesidad de ir hacia modelos educativos más flexibles y adoptar los cambios estructurales en la universidad que conlleva la adaptación al nuevo contexto educativo (EEES). Un motivo por el que en los últimos años “la presencia de las universidades en las redes sociales y la producción y difusión de conocimiento en red va en aumento”, según explica Carina González, de la Red Universitaria de Campus Virtuales.

Además, también hay que tener en cuenta que “los nuevos grados obligan a una evaluación continua y para esas labores los campus virtuales ofrecen una mayor potencialidad de herramientas y de control por parte de los profesores”, señala Carmen García, vicerrectora adjunta de Tecnología de Apoyo de la UNED.

Y, por supuesto, su desarrollo no sería posible sin otros factores como “el auge del software libre, las tecnologías 2.0 y los movimientos de cultura y contenidos digitales, la producción colaborativa y las demandas de los estudiantes nativos digitales”, apostilla Carina González.

Pero aún hay más factores que han contribuido a que los campus virtuales estén en boga. Y es que han sido los encargados de “romper los moldes geográficos y temporales, aparte de poder hacer una evaluación y que se puedan obtener la puntuación de forma inmediata”, incide Luis Catalán, jefe de Servicio del Gabinete de Tele-Educación de la Universidad Politécnica de Madrid, quien apunta otros factores decisivos como la posibilidad de estar en foros, disponer de herramientas colaborativas y recursos educativos accesibles desde cualquier lugar y en cualquier momento.

¿Cómo es un campus virtual?

En España existen diferentes modelos de campus virtuales. Cabe decir que hay tantos modelos como universidades en el país, ya que cada uno tiene sus particularidades, sus contenidos y herramientas. No obstante, dentro de ellos hay algunos que son especialmente relevantes. Es el caso del campus virtual de la Universidad Nacional de Educación a Dista ncia (UNED), que es el más visitado en España y que permite que el estudiante pueda hacer toda su formación virtualmente desde casa -pudiendo recibir incluso las calificaciones finales-, con la excepción de los exámenes, que se hacen de forma presencial.

Según explica Carmen García, vicerrectora adjunta de Tecnología de Apoyo de la UNED, “el alumno en los cursos virtuales tiene toda la información necesaria para que prepare la asignatura y para realizar una evaluación continua a través de las pruebas del campus virtual”.

La plataforma de la UNED, que se basa en open source, está implementada para adaptarla a las necesidades de los estudiantes. De esta manera, se disponen de diferentes herramientas para conectarse por videoconferencia con los tutores o recibir tutorías desde casa, lo que es importante para los alumnos que no se desplazan a los centros, aparte de tener acceso a repositorios y a clases grabadas”, expone Carmen García. Otra herramienta a destacar es la posibilidad que tiene el alumno, a través del campus virtual, de ver escaneado su examen presencial y recibir sus calificaciones, así como sacar un certificado académico.

Desde que la UNED puso en marcha su campus virtual se han introducido algunos cambios. Uno de los más significativos es la “redistribución de estudiantes en las asignaturas con pocos alumnos para que se les asignen tutores de forma automática” -lo que agiliza el proceso si se tiene en cuenta que hay más de 5.000 alumnos matriculados-, así como a herramienta de control de foros –“que ha sido demandada por estudiantes y docentes”- para evitar que haya usuarios con conducta no apropiada. No es la única novedad, puesto que desde el curso pasado se puede acceder a la videoconferencia desde la asignatura que se cursa.

Y, de cara a los próximos años, la UNED seguirá trabajando en su campus virtual para seguir adaptándolo. Entre las novedades que se espera incorporar se halla una herramienta para pruebas de evaluación continua. Igualmente se está trabajando en su adaptación para ser accesible desde dispositivos como tabletas o smarphones. “Estamos cerrando los flecos”, apunta Carmen García, quien añade que la UNED está inmersa en las aplicaciones para hacer que las utilidades funcionen “como nos gustaría” en los tablets.

Además de la UNED, otro de los campus virtuales más importantes es de la Universidad E uropea de Madrid (UEM), que está reconocido internacionalmente, ya que forma parte del Top Ten mundial. En concreto, este campus “no es un refuerzo”, explica Sergio Bemposta, responsable de Innovación Tecnológica para la Educación de la Universidad Europea de Madrid, quien añade que todo el sistema está integrado en el campus virtual” en el que se ha apostado por que sea una plataforma online síncrona. De hecho, “nada más formalizar el alumno su matrícula ya tiene su propio espacio en el campus virtual y ya dispone de acceso a diferentes herramientas” que forman parte del campus como tutorías o videoconferencias.

Este campus cuenta con diferentes herramientas que se han implementado como una red social “para que los alumnos puedan crear sus propios grupos. La idea es que tengan sus grupos de trabajo, puedan compartir ficheros, mensajes instantáneos… Es una red propia para alumnos, pero que no está abierta al mundo, aunque se comunica con el exterior”, especifica Bemposta.

Aparte, el campus virtual cuenta con otras funciones como, por ejemplo, saber desde el teléfono móvil cuándo se ha subido una nueva versión de un fichero. Igualmente, se pueden crear foros propios en los que la respuesta es inmediata y disponer de una sala de trabajo. “Cuando un profesor ve una práctica, la corrige y hace sus comentarios, todo es más rápido”, aclara Sergio Bemposta.

Otro elemento diferenciador es que este campus cuenta con materiales interactivos que han sido desarrollados “para contar contenidos al alumno, que tiene que ir leyendo y entendiendo para luego responder un test que permite saber al profesor si lo ha comprendido”. Además, el profesor cuenta con herramientas específicas para poder comprobar cómo “está evolucionando cada alumno o si tarda mucho en entregar una práctica”.

El campus virtual de la UEM no es estático y con la llegada de las nuevas tecnologías se ha adaptado para que no sea sólo accesible desde el ordenador, sino que igualmente se pueda entrar y emplear sus diferentes herramientas y contenidos desde otros dispositivos. “Está 100% preparado para los dispositivos móviles”.

Otro de los campus virtuales más importantes en España es el de la Universitat Oberta de Catal unya (UOC), que es utilizado por 185.004 estudiantes y 6.260 profesores, registrando un total de 193.574 usuarios. En la UOC, “todo el aprendizaje se realiza por el campus virtual y por eso tiene tanta importancia”, afirma Eva Patricia Gil, directora de Herramientas para la Comunidad de UOC, quien aclara que las pruebas finales sí son presenciales.

El campus virtual de la UOC, universidad que lleva ya más de 15 años trabajando con las nuevas tecnologías, se define principalmente por ser interoperable, ya que se trabaja con estándares, pero dentro del entorno se emplean otras herramientas y aplicaciones para el aula virtual, así como para blogs, wikis, foros…

En esta plataforma, los alumnos disponen de los contenidos didácticos en diferentes formatos. “No sólo se envían a casa impresos, sino que están disponibles en web, pdf, formato videolibro… así como para diferentes dispositivos como el iPad o el Kindle de Amazon”. El campus igualmente está accesible para smartphones desde los que se puede entrar a la mensajería del aula. Además, se puede acceder desde cualquier navegador.

En la UOC, la plataforma, que está optimizada para personas que tengan discapacidad, incluye todo el contenido principal de cada asignatura y material complementario y la biblioteca especializada en Internet para que se pueda acceder a diferentes recursos y otros materiales como artículos científicos.

Y, por supuesto, el campus está vivo y la UOC contempla incorporar algunas novedades como, por ejemplo, herramientas de microblog tipo Twitter para “disponer de una herramienta de red social para que los alumnos interactúen” y nuevas apps móviles de geolocalización para “que los estudiantes sepan dónde están otros alumnos de la universidad porque les puede parecer interesante quedar para algún trabajo, aunque dentro del campus disponen de las herramientas para trabajar conjuntamente”.

Igualmente, se está tratando de introducir la realidad aumentada en las asignaturas. De momento, ya se ha llevado a cabo una primera experiencia con Turismo que “ahora se está documentando para tener toda la información y que cualquier institución pueda aplicarla”, explica la responsable de la UOC.

Y otro de los principales modelos españoles es el de la Universidad Pol itécnica de Madrid (UPM). En este caso, la plataforma de enseñanza dispone de varios apartados para títulos oficiales, títulos propios, formación del personal de la universidad y para formación externa sobre idiomas o programas internacionales, entre otros. Además, la UPM dispone de otras plataformas para alumnos de nuevo ingreso o cursos de verano, entre otras.

“Los alumnos pueden encontrar las titulaciones oficiales de grado, postgrado y de máster que los profesores han alojado”, según explica Luis Catalán, jefe de Servicio del Gabinete de Tele-Educación de la UPM, quien añade que a finales del curso 2011-2012 había más de 3.000 asignaturas -lo que supone el 36% del total de las asignaturas oficiales-, en 3.107 espacios virtuales. Unos datos que reflejan un crecimiento del 18%. Además, el número de asignaturas de e-learning es de 120. El total de usuarios activos el curso anterior ascendía a 37.018.

La plataforma de la UPM, que comenzó a ponerse en marcha en el año 2005, consta así de diferentes recursos educativos como documentos textuales, vídeos, presentaciones, herramientas de evaluación, recursos de tutoría y comunicación, mensajes, chat, consultas, herramientas de trabajo colaborativo-wikis y bases de datos, entre otras.

El campus virtual, principalmente y con la excepción de las asignaturas de e-learning, se emplea como un recurso complementario, pero “importante y que se convierte en imprescindible por las ventajas que presenta y porque permite hacer la evaluación continua más comentada”.

Y, como sucede en otras plataformas, la UPM también trabaja en incorporar nuevos elementos. Su línea de actuación se centra en alojar más asignaturas y en implementar otras herramientas como “extender el uso de las redes sociales en el proceso de enseñanzas”. También se quiere aumentar el número de vídeos y organizar los servicios de laboratorio virtual. Asimismo, queda camino por hacer para que se acceda desde smartphones y tabletas al contenido, que se está adaptando para esos dispositivos “porque no es lo mismo verlo en esas pantallas porque, por ejemplo, el vídeo tiene que ser más breve”.

Ventajas e inconvenientes del campus virtual

Sin duda alguna, los campus virtuales presentan diferentes ventajas tanto para estudiantes como para profesores. En opinión de Carmen García, vicerrectora adjunta de Tecnología de Apoyo de la UNED, los “estudiantes pueden organizar sus estudios y resolver sus dudas en el momento que les venga mejor”. Además, “gracias a las aulas virtuales pueden entrar en cualquier momento y dejar planteadas sus cuestiones y tenerlas respondidas con cierta agilidad para cuando vuelva a entrar”.

Una agilidad que también destaca Sergio Bemposta, responsable de Innovación Tecnológica para la Educación de la UEM, al igual que otras ventajas como el ‘feedback’ que se genera, la libertad de horarios, la disposición de un repositorio y la posibilidad que tiene el estudiante de disponer de forma inmediata el material que el profesor suba. Además, tampoco se pierde el contacto entre el profesor y el alumno, ya que hay una mayor comunicación y el docente puede controlar “la evolución de la clase, si avanza o se estanca, se proponen o no ideas o si se entregan las actividades”.

Ventajas en los campus virtuales también observa Martín Llamas, profesor de la Universidad de Vigo, quien destaca el hecho de “facilitar enormemente la distribución de toda la información” y que son también una “colección de diversas funcionalidades que permiten entre otras cosas que los contenidos se puedan ver y emplear una y otra vez”. Además, “ciertos recursos que sólo se veían en clase, como la clase magistral, pueden ser accesibles por Internet y para todo el mundo”.

De cara a los profesores, también hay ventajas. “Gracias a los foros pueden transmitir información que cuentan para todos los alumnos”, aclara Carmen García. Otro de los puntos positivos es que “un profesor que quiere, pero que de manera individual no tiene acceso a las nuevas tecnologías, dispone de estas herramientas a través del campus virtual”, añade Martín Llamas, de la Universidad de Vigo.

En opinión de Luis Catalán, jefe del Servicio de Tele-Educación de la UPM, la ventaja principal es que “se rompe la ubicación y el tiempo porque se puede entrar en cualquier lugar y en cualquier momento”, aparte de favorecer el trabajo colaborativo entre alumnos y profesores y la posibilidad de explotar recursos en la plataforma que no se puede de forma presencial como es el caso de vídeos.

También es destacable el hecho de que para los profesores el campus virtual “da valor añadido a su experiencia docente porque tienen la oportunidad de impartir su docencia en un entorno innovador”, asevera Eva Patricia Gil, directora de Herramientas para la Comunidad de UOC.

No obstante, a pesar de las ventajas, los campus virtuales todavía tienen una serie de inconvenientes. Entre ellos está “el exceso de información” como, por ejemplo, puede ser el caso de “un foro que genera mucho ruido”, apunta Sergio Bemposta.

Y aún hay algún reto más como la “adaptación de las clases a las nuevas herramientas. Toda adaptación requiere su esfuerzo y su tiempo”, añade Martín Llamas. Una adaptación que igualmente señala, Luis Catalán, de la UPM, quien considera que “los profesores deben adaptarse”. Porque, además, con los campus virtuales ya no es cuestión de subir a la tarima, apostilla Sergio Bemposta.

Herramientas tecnológicas para crear un campus virtual

Hoy en día existen diferentes herramientas para hacer un campus virtual. Una de las más utilizadas por las universidades es Moodle, que se basa en una aplicación web a través de la que se pueden gestionar cursos, distribuir recursos, crear contenidos, hacer evaluaciones, que los estudiantes trabajen de forma colaborativa…., entre otras utilidades con las que se pueden crear comunidades de aprendizaje online, que son útiles tanto para la formación presencial al complementarla como para impartir cursos en línea.

Desde su creación en el año 2002 han ido apareciendo sucesivas versiones, que siguen basándose en software libre -puede ejecutarse en diferentes sistemas como Unix, OpenSolaris, Windows, GNU/Linux o Mac OS X, entre otros-, y en las que se han ido introduciendo mejoras y novedades para esta plataforma que, igualmente, dispone de foros, encuestas, sitios para tareas, para trabajar de forma colaborativa a través de wikis…

Para ello, Moodle cuenta con una serie de módulos principales entre los que se encuentra el de tareas para especificarse la fecha final de entrega de una tarea o un trabajo, quedando registrado el día y hora de su subida a la plataforma para que el profesor pueda tener constancia de si ha hecho o no a tiempo. Además, el docente puede hacer comentarios y evaluaciones sobre esos trabajos y reenviar su calificación.

Otros de los módulos son el de consulta que, entre otras utilidades, es válido para poder obtener información sobre las respuestas de los estudiantes a una serie de preguntas como si fuese una votación, y el módulo foro dentro del que hay varios tipos para ser utilizados por todos o bien sólo por profesores, pudiendo ver los diferentes mensajes que pueden ordenarse cronológicamente, por materias o áreas o facilitar que una persona se suscriba al que le interese.

Moodle también cuenta con un módulo diario para que estudiante y profesor puedan compartir información privada relativa a la enseñanza, y el módulo cuestionario con el que, por ejemplo, los docentes tienen a su disposición una serie de preguntas o cuestionarios que pueden almacenarse para ser resueltos una o varias veces, mezclar las diferentes cuestiones…

Finalmente, cabe hablar del módulo recurso para presentar contenido en diferentes formatos como Word, Excel, Flash…., pudiendo subir esos materiales desde un lugar externo o bien crearlos directamente desde el formulario web y otras aplicaciones, así como el módulo Wiki para trabajar en grupo en un mismo documento, entre otros módulos.

También se cuenta con otros paquetes que se pueden instalar en el caso de necesitarlos para la docencia y aprendizaje, facilitando que las universidades puedan tener un Moodle adaptado a sus necesidades y crear sus propias plataformas específicas.

Además de Moodle, otra de las herramientas que más se utiliza es Blackboard, que ha sido creada por la compañía estadounidense especializada en software del mismo nombre. En concreto, Blackboard puede definirse como una plataforma que permite administrar el aprendizaje en línea para manejar los cursos y su contenido en línea, que a lo largo de los años se ha ido implementando en diversas universidades como, por ejemplo, la Universidad Nacional de Colombia o la Universidad de Puerto Rico, entre otras.

Y dentro de las herramientas que hay disponibles en la actualidad también cabe hablar de Skillfactory –especialmente diseñada para el aprendizaje por Internet-, que cuenta con diferentes funcionalidades y aplicaciones para comunicarse entre alumnos y profesores, realizar conferencias, enviar y recibir mensajes con documentos adjuntos, crear cursos, disponer de un portfolio de trabajos o foros, entre otras muchas, destacando igualmente la información que ofrece sobre el rendimiento de los estudiantes y de sus hábitos de estudio.

Otra de las herramientas que se utilizan para diseñar un campus virtual es Sakai, que está basada en código abierto. Este software, que nació de la mano de la Universidad de Michigan y la Universidad de Indiana y al que se adhirieron el Instituto Tecnológico de Massachussets y la Universidad de Standford, crea un entorno adecuado para la educación y el aprendizaje de niveles educativos superiores. A través de este sistema se dispone de diferentes funciones como noticias RSS, comunicación entre profesores y alumnos, distribución de contenidos y su gestión, entre otras.

Asimismo, cabe hablar de Dokeos, que es otra aplicación para contenidos de cursos, aparte de estar considerada como una herramienta de colaboración. Al igual que otras, Dokeos es software libre y cuenta con diferentes herramientas para la producción de documentos basados en plantillas, para realizar diferentes tipos de ejercicios, foros, chats, videoconferencias, blogs, agendas, anuncios, glosarios, red social o evaluaciones, entre otras.

Otras posibilidades para disponer de un campus virtual es ILIAS, que es de código abierto y puede adaptarse a las necesidades de cada universidad, o Claroline, que es otro proyecto de software libre que permite la gestión de contenidos, aparte de contar con diferentes funcionalidades como la publicación de documentos en diferentes formatos, disponer de vídeos, crear grupos de estudiantes, hacer ejercicios, chats y gestionar los trabajos que tienen que hacer y entregar los alumnos, entre otras.

Y aún hay algunas opciones más como WebCT, aunque se unió con Blackboard. De esta plataforma igualmente hay varias versiones que incluyen herramientas como foros, chats, archivos en pdf o contenido en formato de páginas web. Igualmente, cabe mencionar a Desire2Learn, que combina sistemas de manejo de aprendizaje con sistemas de administración de contenido, bases de datos para el aprendizaje y otras herramientas para compartir contenidos.

Aún hay muchas más posibilidades porque el abanico es amplio, aunque no se pueden obviar algunas de las más recientes como es el caso de Google Course Builder que en España acaba de empezar a utilizarse para MOOCs (Massive Open Online Course) como el UniMOOC AEmprende para dotar a los alumnos de las claves y herramientas imprescindibles para crear con éxito una empresa dentro del contexto de la nueva economía.

¿Cómo serán los campus virtuales del futuro?

No hay duda de que los campus virtuales seguirán en boga en los próximos años. Según opina Martín Llamas, profesor de la Universidad de Vigo, “cada vez se van a emplear más las nuevas tecnologías en las universidades, incluso, en las presenciales como soporte a las actividades en la clase tradicional”. Además, su evolución va a ser dinámica, puesto que “siempre que aparezca una nueva tecnología se va a intentar utilizar para la enseñanza y el aprendizaje”. Es el caso, por ejemplo, de las tabletas, que ahora cada vez se están utilizando más porque “son más fáciles de llevar y más cómodas que un ordenador”.

Y es que las nuevas tecnologías han “cambiado las formas de comunicación y de enseñanza”, explica Eva Patricia Gil, directora de Herramientas para la Comunidad de UOC, quien expone que “hace 15 años los estudiantes de la UOC no tenían ordenador o Internet y realizaban su primera conexión para estudiar”. Sin embargo, ahora, con la alta penetración de los smartphones se prevé que crezcan las conexiones desde dispositivos móviles más que desde el portátil o el ordenador de sobremesa. Los estudiantes ya no cogen el libro, están con el iPad u otro tablet. Cada vez más universitarios se plantean darle ese uso al dispositivo y se va a ir evolucionando “hacia una mayor movilidad por lo que todo lo que ofrezca la universidad deber ser más móvil y adaptado a ello”.

Un futuro brillante también augura para los campus virtuales Javier Arias González, Senior Sales Engineer en el departamento de Alianzas Estratégicas de Google. “Por un lado, la rápida adopción de la tecnología (banda ancha, dispositivos móviles, inteligentes, servicios de cloud computing, big data…) y por otro iniciativas empresariales como Coursera, Khan Academy o Udacity han dado un gran impulso a la idea de los campus virtuales con unas propuestas de valor tan interesantes como educación masiva, de calidad, gratuita…, que es posiblemente una de las áreas en las que más actividad y evolución veamos en los próximos años”.

Unos años venideros en los que ya se aprecian algunas líneas de cómo serán los campus virtuales del futuro. Según señala a aprendemas.com Javier Arias, de Google, “a día de hoy existe una tendencia muy clara en apuestas por soluciones muy escalables, que permitan sesiones de formación masivas generalmente gratuitas. En el futuro yo creo que se desarrollarán las ofertas de campus virtuales con sesiones personalizadas -a individuos o a grupos- y no necesariamente gratuitas. Otra área en el que se producirán cambios es en el de las plataformas que sustentan los campus virtuales. A día de hoy casi cada iniciativa/empresa se apoya en su propia plataforma propietaria. En mi opinión con el tiempo las plataformas tenderán a estandarizarse”.

En toda esta evolución, la innovación va a ser clave. Dentro de las áreas en las que será más relevante se halla la incorporación de nuevas tecnologías. “Los campus virtuales evolucionarán para incluir tecnologías como video on demand, videoconferencias, geolocalización, reconocimiento de voz, análisis de textos, traducción, cloud computing, universalidad de dispositivos móviles, big data…”, apunta Javier Arias, de Google, quien prevé que también se innovará en metodologías de evaluación. “Poder evaluar el aprovechamiento que un alumno está haciendo de un curso en un campus virtual es la puerta para que los campus virtuales se sientan cómodos emitiendo títulos y que estos sean reconocidos por la sociedad como, por ejemplo, por las empresas. Algunas implementaciones de campus virtuales resuelven este punto con exámenes presenciales. No obstante, seguro que veremos nuevos sistemas de evaluación que perfeccionarán, complementarán y podrán, incluso mejorarán, el examen presencial”.

Y aún se esperan más innovaciones que estarán directamente relacionadas con el diseño de las sesiones formativas. En este caso, Javier Arias, de Google, destaca que “el diseño de los cursos en un campus virtual es crítico. Detalles como que en Udacity los videos duran unos pocos minutos -rara vez más de 10- y se interrumpen con preguntas para mantener al alumno enganchado al contenido dan una idea de hasta qué punto la sesión típica de un campus real cambiará para adaptarse a un campus virtual. El campus virtual que se dedique a subir videos de clases de una hora no tendrá éxito”.

Por supuesto, tampoco faltarán otras innovaciones relacionadas con la virtualización y la realidad aumentada, de acuerdo con la opinión de Luis Catalán, jefe de Servicio del Gabinete de Tele-Educación de la UPM, que también apunta a una menor restricción de los contenidos y a que se puedan compartir en mayor medida.

Las redes sociales jugarán también un papel clave. Según Carina González, de la Red Universitaria de Campus Virtuales, “antes, lo importante en la enseñanza de una asignatura era que los alumnos aprendieran un conjunto determinado de contenidos. En el nuevo modelo, por un lado se tiene en cuenta la carga de trabajo necesaria para que el estudiante prepare la asignatura y por otro se hace un mayor énfasis en la adquisición de competencias. En este sentido, las redes sociales pueden servir para desarrollar competencias transversales y profesionales en nuestros estudiantes, como por ejemplo, la creación del currículum vitae o la búsqueda de empleo”.

De esta forma, -añade Carina González-, los estudiantes pueden utilizar las redes sociales de forma profesional, para la búsqueda, selección y pertenencia a grupos de expertos o grupos profesionales relevantes para los temas tratados en la carrera o pueden asimismo crear grupos y administrarlos, gestionar calendarios y eventos, encontrar, seleccionar y compartir contenidos de actualidad, identificar tendencias, entre otras posibilidades que ofrecen las redes actualmente. Asimismo, las redes sociales facilitan la coordinación y trabajo de diversos grupos de aprendizaje”. Además, “permiten a las universidades establecer nuevas vías de comunicación más horizontales y participativas, creando comunidad”, asevera Carina González.

Para Sergio Bemposta, responsable de Innovación Tecnológica para la Educación de la UEM, la evolución de los campus virtuales permitirá pasar de “tener un alumno presencial con apoyo virtual a un alumno virtual que vendrá a la universidad para mantener el contacto”. Y es que según Bemposta, “se crecerá mucho más en lo virtual que en lo presencial”.

La evolución de los campus virtuales no sólo se producirá en el campo de las nuevas tecnologías, sino también en el de los contenidos. En opinión de Carmen García, vicerrectora adjunta de Tecnología de Apoyo de la UNED, “los alumnos demandan cada vez más contenidos en abierto. No es una demanda fácil de satisfacer ahora por el coste elevado”, aunque es una tendencia que crece y las matrículas en cursos abiertos se dispara.

 

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